Las gestoras siguen lanzando fondos de gestión pasiva y ahorran el coste de garantía


Los fondos de gestión pasiva están muy presentes en la nueva oferta de las gestoras españolas. En los últimos días han visto la luz dos nuevos productos, BBVA Bonos Rentas I, de la gestora de BBVA, y Credit Agricole Bankoa Objetivo 2017 II, de Crédit Agricole Mercagestión, con TAE en el entorno del 2%, como viene ocurriendo en los nuevos garantizados o de gestión pasiva con carteras conservadoras.

En este entorno de menores tires de la deuda pública española, las entidades que siguen apostando por lanzar productos con inversiones conservadoras prefieren en algunos casos fondos de gestión pasiva para no tener que restar a los retornos de la inversión el coste de garantía y poder ofrecer vehículos más atractivos. “Los actuales niveles de tipos de interés de mercado hacen difícil pagar el coste de la garantía”, explica Javier Hoyos, director de Inversiones de Crédit Agricole Mercagestión.

Sobre todo, cuando las carteras se componen fundamentalmente de deuda pública española porque están dirigidas a perfiles de riesgo conservadores. Es el caso del nuevo fondo de BBVA AM, que invertirá en deuda emitida o avalada por el Estado español (inicialmente el 96,5%) y liquidez, aunque el folleto deja claro que, si las circunstancias lo aconsejan, podrá invertir en deuda emitida o avalada también por la UE o comunidades autónomas y renta fija privada, incluidas cédulas hipotecarias, titulizaciones y depósitos. Así, ofrece a vencimiento, el 4 de junio de 2018, el 100% de la inversión inicial a 2 de agosto de este año, más una rentabilidad anual del 1,9%, a través de 19 reembolsos trimestrales de 48 euros brutos por cada 10.000 euros invertidos, o importe proporcional.

Estrategias para dar más retorno

Con una cartera formada únicamente de deuda pública y de bonos del ICO, el fondo de Crédit Agricole Mercagestión tiene un objetivo de rentabilidad algo mayor, del 2,5% al año. Y con vencimiento menor, el 27 de diciembre de 2017. La razón es que en la gestora han tratado de reducir al máximo el impacto de las reinversiones futuras a tipos posiblemente bajos, empleando el bono cupón cero, según explica Hoyos. El bono cupón cero no paga intereses durante su vida, sino que lo hace íntegramente en el momento en el que se amortiza, es decir cuando el importe del bono es devuelto. En compensación, su precio es inferior a su valor nominal.

La segunda vía para ofrecer esos retornos ha sido a través de “una comisión de gestión lo más ajustada posible”, de 50 puntos básicos desde el 30 de julio a vencimiento, la mitad que la del fondo de BBVA, cuya comisión es del 1,2%. De hecho, ésta es una vía que tienen las gestoras para aumentar las rentabilidades de sus fondos, junto a alargar los vencimientos (que ya están en el límite de lo aceptable para el partícipe, en torno a cinco años) o introducir mayor riesgo en las carteras, algo que no todas quieren asumir.

El gasto de depósito en el fondo de Mercagestión es de 7 puntos básicos, y en el de BBVA, cinco. La comisión de suscripción en ambos es la misma, del 5% desde el momento en el que ponen en marcha las carteras (el próximo julio y agosto) y hasta vencimiento. En el caso del fondo de BBVA ese gasto se puede activar antes, si el fondo alcanza un volumen de 10 millones de euros, y cuenta con una inversión mínima de 600 euros.

El fondo de Crédit Agricole Mercagestión tiene también comisión de reembolso del 5% en el periodo, comisión que no se aplica en los reembolsos efectuados en las ventanas de liquidez. El fondo ha sido diseñado con estas ventanas trimestrales de liquidez, que comienzan en diciembre de este año. “La ventana de liquidez es un elemento muy apreciado por el partícipe, ya que le permite no atarse si no lo desea hasta el plazo de vencimiento el fondo”, dice Hoyos.

Buena comunicación

Debido a la composición de las carteras, en ambos casos se trata de fondos que van dirigidos a un público muy similar al de los garantizados. "Es un fondo con objetivo de rentabilidad sin garantía BBVA, pero de perfil igualmente conservador a un garantizado", explican desde la gestora de BBVA. “La única salvedad es que hay que ser mucho más cuidadosos con su explicación al partícipe potencial debido a que, como en un fondo normal, asume el riesgo de crédito, y este punto debe ser explicitado de forma muy clara. "La ventaja de este tipo de fondos frente a los normales es que si el partícipe espera hasta vencimiento queda inmunizado del riesgo de mercado”, dicen en Crédit Agricole Mercagestión.

Se trata del segundo fondo con objetivo de rentabilidad no garantizado que saca esta última gestora. “El primero –Credit Agricole Bankoa Objetivo 2017– tuvo bastante buena acogida, así que nos hemos decidido por sacar un segundo”, apostilla Hoyos.

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