Las gestoras españolas prevén un año complejo para los mercados de la Unión Europea


El año 2014 está lleno de retos y oportunidades para la Unión Europea. Entre la casi decena de eventos político-económicos que acaban de ocurrir o aún se encuentran en ciernes en Europa destacan la unión bancaria, los exámenes del BCE a la banca europea, la salida o los posibles nuevos rescates de Portugal y Grecia, las elecciones al Parlamento Europeo, el referéndum independentista de Escocia frente al Reino Unido, el nuevo equipo directivo y mandato para la Comisión Europea o la ampliación de la eurozona, entre otros.

Para Beatriz Catalán, gestora de fondos en Ibercaja Gestión, los riesgos que los gestores de renta fija y renta variable europea deben vigilar pasan por el impacto en el mercado de la normalización de tipos de interés en Estados Unidos tras la superación oficial de la crisis financiera; la posibilidad de que, a pesar de todos los esfuerzos reflacionistas, Europa e, incluso, EE. UU. puedan caer en una espiral deflacionista -las tasas interanuales llevan dos años cayendo, recuerda-; la necesidad de que las compañías vayan cumpliendo las previsiones de beneficios, ya que “llevamos dos años seguidos con expansión de múltiplos y es difícil que suceda un tercero”, advierte, y un mal flujo de noticias macro en Europa, que podría volver a presionar la financiación de los Estados periféricos y hacer resurgir la crisis de deuda soberana.

Pero Europa también afronta “problemas intrínsecos”, puntualiza Catalán. El mercado portugués “es todavía altamente de naturaleza política”, puesto que “Portugal ahora tendrá que vender bonos y todavía podría haber volatilidad en el mercado, debido a los riesgos en la implementación doméstica de las reformas, porque sus bonos cotizan bastante separados todavía del sentimiento general en la periferia”. En Grecia, por otra parte, las conversaciones con la Troika acerca de la reducción de la deuda tendrán lugar antes de las elecciones de mayo y concluirán después de la votación, comicios en los que podría verse “cierta volatilidad”. La gestora de Ibercaja Gestión cree que, en esos momentos, “Alemania meterá presión para asegurarse sus apoyos”.

No obstante, Federico Martínez, gestor de renta variable en BMN Gestión de Activos, quita hierro a algunos de estos asuntos. “Tanto los temas relacionados con las reformas del sistema financiero europeo como los posibles cambios en el seno de la UE, así como demás eventos de carácter político, tendrán un impacto relativamente limitado hacia los mercados, ya que, en la actualidad, las políticas monetarias son las que, en gran medida, están determinando la dirección de las bolsas a nivel mundial, especialmente en aquellos países donde están siendo más agresivas, como en EE. UU. o Japón”, tranquiliza. Aun así, uno de los riesgos más reseñables en 2014 para la renta variable recae en la recuperación macro en la eurozona, que, de ser insuficiente como para ver un repunte en los beneficios de las compañías, conllevaría las “consecuentes revisiones a la baja por parte del consenso, como ocurrió en 2013”, anticipa Martínez.

Europa, pendiente del equilibrio político y de la economía global

A pesar de que, por el momento, parece reinar un equilibrio político entre los países europeos, “este equilibrio podría cambiar rápidamente si en el sur de Europa el alto desempleo no disminuye pronto o si sus gobiernos se vuelven complacientes con las reformas”, aunque también “si el resto de la economía mundial se ralentiza y compra menos productos europeos”, pone en solfa Adam Cordery, director global de Renta Fija Europea de Santander AM.

En su opinión, la economía global y la velocidad con la que crezca determinará en gran medida el rumbo de los mercados europeos. “Si el resto de la economía mundial comienza a ralentizarse, lastraría la recuperación de la zona euro y contrapesaría los beneficios de las reformas llevadas a cabo por los gobiernos de la eurozona”, señala Cordery. Por otro lado, “si el crecimiento global es demasiado saludable -pese a que Europa lo necesite robusto para estar segura-, también podría ser malo para el Viejo Continente. Si la flexibilización cuantitativa fuera retirada muy rápidamente en los EE. UU., las tasas de interés mundiales se irían rápidamente por lo alto y esto, probablemente, causaría una importante venta masiva en los mercados europeos de renta fija”, estima.

Impacto en los fondos de renta fija y renta variable europea

En los mercados de renta fija, “el tema principal de base para 2014 es el grado de avance de la integración del proyecto europeo, tanto a nivel fiscal como bancario”, considera Francisco Sainz, director de Gestión de Renta Fija de Ahorro Corporación Gestión. Desde su firma apuestan por “más Europa”, aunque, como reconoce, “seguramente será de la manera y al ritmo que dicte Alemania”. Sainz augura que el punto de llegada de este movimiento será una “convergencia entre países periféricos y core, con la excepción del caso griego”, donde “es posible que sea necesaria una reestructuración adicional de su deuda”.

El consejero delegado de Aviva Gestión, José Caturla, cree que hay que ser “cuidadosos con la renta fija”, ya que, a juicio de su gestora, “aunque los tipos de interés pueden continuar bajos y estables durante algunos meses, el siguiente movimiento, cuando se produzca, debería ser al alza”. “Si bien creemos que esto puede ocurrir más entrado el 2015 o el 2016, no descartamos que la economía mejore antes y con más fuerza de lo previsto y que la subida mencionada se adelante y que, durante el último trimestre de este año, viéramos ya algún repunte”, piensa Caturla. El consejero delegado de Aviva Gestión defiende que, pese a que “es cierto que nos podemos perder el último impulso”, hay un “principio del inversor prudente” que dice “que el último duro lo gane otro”.

En los mercados de renta variable, en Ahorro Corporación Gestión esperan que, en 2014, continúe su buen comportamiento, especialmente el de la zona euro, “disipados los temores sobre la supervivencia de la divisa única y con una paulatina mejora de las economías”, pone de manifiesto José Luis Martínez, director de Gestión de Patrimonios y Renta Variable de la casa. Estos mercados de acciones “podrían dar sorpresas positivas, sobre todo en algunos países periféricos”, apunta Martínez. En este sentido, considera, “el gap de valoración bursátil con EE. UU. debería reducirse significativamente, vía un re-rating europeo y una reducción de la prima de riesgo bursátil”.

“Un entorno macroeconómico que, aunque de forma suave, vuelve al crecimiento, unido a un entorno sociopolítico menos tenso son factores que favorecen a los mercados de renta variable. A pesar del buen comportamiento reciente, los niveles de valoración son todavía atractivos, aunque en algún momento se hará necesario que empiecen a revisarse al alza los beneficios empresariales”, hace referencia sobre Europa José Antonio Montero, director de Renta Variable Europea de Santander AM.

En esa línea se mueve Rafael Hurtado, director de Inversiones de Allianz Popular AM. “Los bajos tipos de interés y una economía europea cada vez en mejor situación van a ser factores clave que apoyen que las bolsas continúen su senda alcista”, sentencia.

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