Las gestoras españolas alcanzan el nivel de patrimonio de 2010 superando los 157.000 millones


Doce más uno. Esos son los meses que lleva creciendo patrimonialmente la industria de fondos española. Por tanto, 2013 ha dejado claro que, el último mes de 2012 no era un espejismo y se convertía en el inicio de la recuperación del sector. Tras un crecimiento patrimonial anual de 30.180 millones de euros, de los cuales un 77% - que en cifras supone 23.700 millones - corresponden a suscripciones netas, el patrimonio de los fondos nacionales ha superado los 157.000 millones, según los avances mensuales tanto de Ahorro Corporación como de Vdos Stochastics. De esta manera, el sector inicia el 2014 con un nivel similar al de junio de 2010.

Incluso, hay que remontarse más atrás para analizar otros datos obtenidos. Desde el 1994, solo en tres años naturales ha ocurrido lo mismo que en 2013. Gracias al incremento de volumen de 1.390 millones en diciembre, el 2013 se iguala a otros periodos en los que hubo crecimiento patrimonial mes tras mes como los años 1996, 1997 y 2003, según el informe de Ahorro Corporación.

Categoría a categoría: la rentabilidad objetivo, clara vencedora del año

Sin embargo, no se quedan solo ahí las metas alcanzadas, ya que una categoría de fondos – la de rentabilidad objetivo – ha conseguido superar al incremento de 13.700 millones experimentado por los monetarios en 2009. Los fondos de rentabilidad objetivo han sumado en 2013 hasta 10.000 millones de dinero nuevo, elevando el aumento patrimonial de la categoría que les engloba – la de renta fija duración – a los 15.350 millones. Así, se convierten en el grupo de fondos con mejor resultado del año – relevando a los garantizados – y llegan a representar más de la mitad del aumento de volumen experimentado por la industria en 2013.

En segundo lugar, y tirando también del carro del crecimiento, se colocan los fondepósitos, pertenecientes a la categoría de renta fija a corto plazo. En este caso, la categoría ha ascendido 8.690 millones, de los que un 45%, corresponden a los productos especializados en la inversión en depósitos.

La evolución positiva de ambas categorías – renta fija duración y renta fija corto plazo - en términos de suscripciones netas, ha dejado patente que el inversor ha preferido en su mayoría acceder a fondos con carácter conservador. Concretamente hasta 23.370 millones netos han entrado en este tipo de fondos, a diferencia de otros con un perfil de riesgo mayor como los mixtos o la renta variable pura, que alcanzaron los 7.140 millones de captaciones (un 59% de los primeros y el restante de los últimos). Este dato es mucho mejor si se tiene en cuenta a la rentabilidad, que en 2013 ha favorecido especialmente a los productos que invierten en las principales bolsas desarrolladas. De ahí que el incremento de volumen experimentado por estos fondos ascienda a los 11.150 millones.

El resto de categorías, como monetarios o los fondos de inversión libre también cierran el año en positivo, eso sí, con una cifra mucho menor que las anteriores. Mientras que, a pesar de que ha sido el fondo estrella de algunas gestoras españolas en 2013, el gran damnificado del año concluido ha sido los garantizados. Más de 8.770 millones de salidas netas han sufrido este tipo de productos, absorbidos en gran parte por los fondos con objetivos de rentabilidad sin garantía, según explica Ahorro Corporación.

Rentabilidades: el 5,68% del 2013 supera a los tres años anteriores

La media de rentabilidad de los fondos españoles en el año pasado se ha situado en el 5,68%, un dato superior al 4,53% del 2012 y, por supuesto, a los 0,44% y 0,5% del 2011 y 2010. Por tanto, hay que remontarse a 2009 cuando el conjunto de productos nacionales conseguía de media un 5,9%.

El claro ganador del año pasado fue la categoría de renta variable, que obtuvo un 23,43%, empujado por el buen resultado de las bolsas. En particular, la de la española, muy presente en la cartera de los fondos nacionales con exposición a renta variable.

A este le sigue una categoría compuesta por pocos fondos, como son los de inversión libre, que acumularon en 2013 un 10,18% de rentabilidad, y por detrás, una vez más gracias al comportamiento de la bolsa, los mixtos de renta variable, con un 8,51%. Por otro lado, la renta fija termina el año en positivo, concretamente con un rendimiento del 2,44% por los de duración y del 1,71% por los de corto plazo.

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