Las empresas de pequeña capitalización, alternativa en el actual entorno de bajas rentabilidades


Mientras el mercado sigue favoreciendo las inversiones en bonos del Tesoro y descartando casi todo lo demás, sobre todo las empresas de pequeña y mediana capitalización en sectores sensibles a la evolución económica, en Royce & Associates, filial de Legg Mason Global Asset Management, se muestran convencidos de que “el mercado ha penalizado en exceso las acciones más cíclicas en sectores como la tecnología, la industria y los recursos naturales”, donde los expertos de la entidad reconocen estar encontrando grandes oportunidades de inversión.

Según explica Whitney George, codirector de Inversiones de la entidad, la mayoría del mundo utiliza como referencia en sus inversiones la rentabilidad del 1,6%, que ofrecen los bonos del Tesoro a diez años, así que están dispuestos a aceptar una rendimiento a largo plazo menor en la renta variable pagando por aquellos sectores que se perciben como más defensivos. “A largo plazo, no es una fórmula ganadora”, asegura. Y es que, en el entorno actual, existen opciones más interesantes, entre ellas las compañías de pequeña capitalización estadounidenses.

En este sentido, desde la firma establecen comparaciones con lo sucedido con la burbuja tecnológica a principios de siglo. “En ese periodo, la codicia condujo la inversión hacia acciones de compañías de Internet, dejando al margen a los negocios tradicionales. Algo parecido sucede ahora, solo que en esta ocasión, después de unos años difíciles, es el miedo y la necesidad de percepción de seguridad lo que está llevando a entrar en bonos del Tesoro a diez años”. Aunque George considera que no se puede predecir cuándo se dará la vuelta esta situación, cuando lo haga la tendencia durará mucho tiempo.

En su opinión, “las acciones en algunos sectores representan una atractiva oportunidad de inversión mientras continúan sufriendo los efectos del actual contexto de aversión al riesgo”. Lauren Romeo, gestora del Legg Mason Royce Smaller Companies (en la imagen), ve poco valor en áreas defensivas como el consumo básico o la sanidad. “Hay compañías sanitarias con un modelo de negocio que nos parecen interesantes, que apenas hace un par de años estaban baratos y que ahora se han vuelto muy caros”. Más interés detecta en el sector industrial, de materiales y energía, a los que sobrepondera en el fondo.

“Nuestra mejor defensa no es la posición sectorial de la cartera, sino la fuerza individual de las empresas en las que invertimos, sus balances y las valoraciones que pagamos por ellas”, afirma la experta. Según explica, la fórmula ganadora está en ser capaces de identificar y añadir a la cartera empresas de pequeña capitalización pero alta calidad. “Algunas de ellas son particularmente atractivas”. Lo demuestra, a su juicio, el análisis del Russell 2000. “El cuartil que comprende a las empresas de más alta calidad cotiza con un significativo descuento con respecto al de más baja calidad", señala la experta.

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