Las EAFI hacen valer su independencia y apuestan por la arquitectura abierta


"En la naturaleza de un banco está vender sus productos, en la de la agencia de valores, generar comisiones de intermediación, y en la de la EAFI, la independencia", decía Víctor Alvargonzález, consejero delegado de Profim, Asesores Patrimoniales, EAFI, en una jornada destinada a impulsar el conocimiento de las EAFI, titulada “El asesoramiento financiero independiente: una nueva forma de invertir" y celebrada recientemente en la Bolsa de Madrid. “La independencia consiste en no tener producto propio y trabajar al 100% con arquitectura abierta”, afirmó, señalando que, además de independencia y eliminación o minimización de conflicto de interés mediante la transparencia, las EAFI aportan ese régimen de arquitectura abierta. El experto comentó que las EAFI, como asesores financieros independientes, han resuelto en España el problema de acceder a un asesoramiento objetivo por parte de los inversores, una posibilidad que limita el sistema financiero español, en el que el banco es al mismo tiempo fabricante, distribuidor y “asesor”.

 

En lo que respecta al impulso de las entidades de asesoramiento independiente, comentó que “las entidades financieras son nuestro mejor comercial, porque han perdido el contro y abusado de su posición en el mercado”. Unas malas prácticas que obligan a plantear que “hay algo diferente”. “No tenemos problema en vender la figura sino más bien en extender su conocimiento”, comentó, de ahí la valoración positiva del evento organizado por Inversis Banco, en colaboración con varias EAFI y tres gestoras de fondos de inversión (Schroders, Fidelity y JP Morgan AM, fundadores de EafiChannel, web creada hace un año que ya ha tenido más de 15.000 usuarios).

 

Incentivos fiscales al asesoramiento

Borja Durán, consejero delegado de Wealth Solutions EAFI, alabó la iniciativa de las jornadas, pues ayudan a nivelar las reglas del juego aunque matizó que la “competencia provoca sufrimiento a una parte del sector financiero”. Durán expuso en su ponencia el cambio de modelo en el asesoramiento financiero, desde el tradicional ya agotado (orientado a la comercialización de productos mediante un asesoramiento guiado) al actual, sin conflictos y dirigido al cliente, en el que la “prueba del algodón” está en no tener producto propio y cobrar del cliente.

 

Pero matizando que el servicio no es gratis y que para estar dispuesto a pagar, hace falta cultura financiera. “Empleamos tiempo en comprar una casa o un coche pero para gestionar el patrimonio, lo solucionamos en poco tiempo y en la sucursal de debajo de casa”, reflexiona Durán. “La oferta de EAFI genera demanda”, apostilló, eso sí, señalando la necesidad de identificar qué EAFI es la apropiada para lograr los objetivos de cada uno, pues los perfiles de las mismas son muy hetereogéneos. El experto propuso también el establecimiento de incentivos fiscales para contratar asesoramiento como media muy positiva. Opina que el modelo de EAFI es una derivada de los Single Family Office, siendo una especie de Multifamily Office. Eso sí, señaló como desventaja la imposibilidad de tramitar órdenes de los clientes, algo que se está estudiando.

 

Los expertos también señalaron la multitud de servicios que se pueden dar con el asesoramiento. Cristóbal Amorós, socio fundador de Amorós & Arbaiza EAFI, explicó la actividad de las EAFI desde el punto de vista del servicio global a los inversores, contemplando cuatro ángulos diferentes. Destacó la importancia del conocimiento del cliente, tanto en el aspecto patrimonial como profesional y personal y familiar, para definir su perfil de riesgo, y afirmó que el asesoramiento financiero debe regirse por los principios de la inversión (rentabilidad, seguridad y liquidez), la independencia y la transparencia, y considerando siempre el ámbito tributario para optimizar los costes fiscales de las operaciones. “Es tan importante la transparencia como la independencia: es más, con la primera es difícil no ser independiente”, comenta.

 

Para impulsar las EAFI, apostó por una mayor apuesta de CNMV. “La propia CNMV ha de creerse la figura. El proceso de aprobación está siendo lento y costoso”, comentó.

 

Por su parte, Carlos García Ciriza, socio de C2 Asesores Patrimoniales EAFI, se refirió a los principios que preservan su independencia en el asesoramiento y garantizan una alineación de intereses con los clientes, comenzando por explicar el origen de los ingresos de la compañía (“si vienen de colocar productos de una casa no eres independiente, si vienen del cliente, sí lo eres”, comentó, dejando claro su rechazo a las comisiones), la estrategia de trabajo en arquitectura abierta y la no vinculación a entidad financiera alguna. Con respecto al modelo de cobro apostó por tener una tarifa fija, para evitar vincular el perfil del cliente con mayores o menores tarifas, “pues puede empujar al inversor a ser más o menos agresivo”.

 

“A diferencia de la banca privada, el éxito reside en el conocimiento del cliente, en mimarle y constuirle la cartera”, que ellos hacen mediante fondos (“el vehículo idóneo”) que estén descorrelacionados en la cartera y con un servicio en el que destaca la posibilidad de cambiar de perfil de riesgo. “Lo que tenemos que hacer es ser buenos gestores, no tramitar órdenes”, comentó, en contraposición a la idea de Durán.

 

Vaticinó que las EAFI tendrán éxito en España por la alineación de intereses con el cliente, aunque cree que un obstáculo podría ser el hecho de convertirse en un actor “incómodo para la banca. Algunos nos entienden bien y ven que hay oportunidades de negocio en la colaboración pero otros están incómodos”, comenta. Otra de las trabas es un terreno de juego desnivelado porque “una EAFI ha de ser totalmente transparente y un banco no”.

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