Las EAFI afrontan el año como abanderadas del cambio en el sistema financiero


Desde que el 30 de abril de 2009 la CNMV diera de alta la empresa de asesoramiento española número uno, Abante Consejeros Financieros Independientes EAFI, ha llovido mucho en la industria. Las EAFI llevan desde entonces consolidando un modelo de negocio que trata de erigirse en alternativa al modelo tradicional de asesoramiento y dar una salida a la reestructuración financiera. Los expertos dicen que la figura es la viva prueba de que algo está removiéndose en los cimientos de la industria, tanto por demandantes como por oferentes, y todo indica que su rol como punta de lanza de un cambio inexorable se mantendrá este año.

“La estructura del sistema financiero necesita un ajuste y, aunque el entorno económico no es favorable, las EAFI tratan de ofrecer una alternativa”, dice Javier Kessler, socio de Kessler & Casadevall Asesoramiento Financiero. De hecho, cree que la reestructuración y los cambios que se producen, sea en la forma que sea, van en línea con lo que plantean las EAFI. Por eso, en 2013, sus principales retos serán consolidar la figura y aumentar su eficiencia, seguir dando forma al cambio en la industria y convencer a los clientes de lo necesario de su servicio.

En ese entorno de cambios, Kessler cree que 2013 será un año en el que las EAFI seguirán consolidando su papel y sentando las bases para un asesoramiento en el que prime la especialización. “Los inversores exigen un valor añadido en el servicio prestado, pero hay que hacer frente a los mayores costes de un entorno más regulado y por eso es necesario aumentar la eficiencia en lo que se hace”, explica. También Ramón Zárate, de Zárate EAFI, considera que la oferta ha de estar a la altura, un gran reto para el sector: “En adelante hay que justificar el servicio ofrecido y si éste no es el adecuado por la terquedad del usuario, dejar claro esta circunstancia”, dice.

Otro reto de la oferta se refiere a su imagen, después de que la CNMV revocara a una EAFI, Dracon Partners, su autorización en 2012. En este sentido, las dos organizaciones de EAFI, Aseafi y EAF –del Colegio de Economistas–, se han comprometido a elaborar un Código Deontológico que permita identificar los principios generales de buenas prácticas que todas las EAFI del sector deben cumplir.

Otro reto es que el sector tradicional entienda que ha de ofrecer una mayor especialización y mejoría en el servicio, con mayor calidad y precios más competitivos, según Kessler. Pero todo ese proceso requiere tiempo y un acompañamiento del entorno económico. En este punto, Guillermo Santos, director de iCapital EAFI (equipo completo en la foto), cree que el reto está en que los políticos ayuden más que compliquen su evolución y que, ante la ausencia de remuneración a la liquidez y el comportamiento de los activos de riesgo, se potencien los productos con coberturas.

Llegar al cliente

Y todo, para captar un número creciente de clientes, cada vez más dispuestos a contratar su servicio y solicitar opiniones de terceros que hasta la fecha no entraban en sus disquisiciones. Kessler cree que hay que llegar a esa demanda, que debe entender y reconocer que un entorno de mercado difícil requiere asesoramiento para todas las fortunas, independientemente del tamaño, “en la misma medida que un servicio jurídico o médico”.

"El principal reto que tiene el sector para 2013 es seguir dándose a conocer entre inversores y familias, y seguir creciendo, por lo menos, como lo ha venido haciendo en 2012. 2013 va a ser un año muy positivo por dos razones: la necesidad de asesoramiento (tanto para planificar objetivos como para entender y gestionar el riesgo) y por el ejemplo de la evolución en otros países como EEUU y Reino Unido", dice Jorge Coca, socio de Wealth Solutions EAFI.

Avance normativo y de procesos

Santos hace un balance positivo de 2012 y cree que, tras la experiencia pasada, ya “se conoce mejor la figura de la EAFI entre inversores y la crisis del sector y las malas prácticas de algunas entidades ponen todavía más en valor la labor del asesoramiento financiero profesional e independiente”. Pero coincide en que habrá regos de negocio, mercados y educación financiera. “Esperemos tener un año en el que continúen creciendo los activos bajo asesoramiento”, dice.  Un reto de las entidades será el avance en sus procesos internos de control y organización administrativa ligados al crecimiento de cada empresa.

Con respecto a la regulación, Santos cree que es clave que la normativa avance en la transparencia sobre los ingresos de los distintos actores financieros, si bien Kessler matiza la importancia de que los reguladores vayan paso a paso y tengan en cuenta las características del negocio del asesoramiento, para no provocar situaciones que pongan en peligro la industria. Para Zárate, el incremento normativo, “que puede resultar extenuante”, debe afrontarse a través del trabajo conjunto. “Las estructuras existentes en la actualidad que aglutinan a gran parte de este colectivo, deberían trabajar en estas líneas de actuación, simplicidad de cumplimiento normativo a través de una voz única e inequívoca”, dice.

Una voz que pueda oírse a través de las asociaciones. En este sentido, 2013 será también un año de elecciones en la junta directiva de la principal asociación del sector, Aseafi, presidida ahora por Kessler. Santos espera de este proceso que se produzca una “consolidación y defensa de los intereses del subsector del asesoramiento profesional independiente como pieza clave en la racionalización de los servicios de banca”. En este sentido, Aseafi y EAF, que agrupan a la mayoría de las 92 entidades de asesoramiento que ya están registradas en la CNMV, han iniciado un protocolo de colaboración para desarrollar e impulsar el sector en España.

Número de EAFI

Con respecto a la evolución del número de oferentes, los expertos hablan de dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, la reestructuración del sector financiero dará lugar a despidos. Los profesionales desempleados, y con buena formación, se plantearán dar el paso y convertirse en emprendedores de una EAFI. Al otro lado, los recursos necesarios para montar una estructura de servicios de inversión llevará a asociaciones y fusiones estratégicas para aumentar la eficiencia y buscar el tamaño adecuado. “Ni muy pequeño y que no pueda hacer frente a los costes ni muy grande, y que éstos se disparen”, dice Kessler.

El pasado 21 de diciembre el supervisor dio luz verde al registro de la EAFI número 106, Begoña Castro Otero, si bien cinco entidades se han dado de baja, bien porque se han quedado por el camino, se han asociado con otra empresa o han decidido cambiar su forma societaria. En total, en estos últimos cuatro años hay 101 EAFI, esparcidas por toda la geografía española. Un número que Kessler considera suficiente para ir dando un buen servicio y potenciar el proyecto EAFI. "El número de EAFI ha superado la centena, un avance consistente y positivo. Estamos contentos con la evolución del sector del en 2012 porque ha seguido creciendo, aunque a un ritmo lento debido a la crisis y la reestructuración del sector financiero", apostilla Coca.

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