Las dos razones de Goldman Sachs AM por las que recomienda invertir ahora mismo en Japón


¿Es la renta variable japonesa una amenaza o una oportunidad? Esa es la pregunta que hoy se hacen los inversores que miran al país del Sol Naciente en busca de ideas. David Townshend, especialista de Goldman Sachs AM en Japón. Vivió y trabajó en Tokio durante cinco años, entre 2005 y 2009, como director de inversiones en la región. Su experiencia vital le hizo darse cuenta del gran desconocimiento que existe en Occidente sobre la cultura y mentalidad japonesa, lo que en la práctica significa que los inversores estadounidenses y europeos no siempre son conscientes de las oportunidades que brinda el mercado nipón, especialmente en un momento en el que –a su juicio- el país está a punto de experimentar una espectacular transformación como consecuencia de los efectos de la tercera flecha de los Abenomics: las reformas llevadas a cabo para el crecimiento de su economía y la salida del país de la espiral deflacionista que la ha frenado durante más de dos décadas.

“Después de haber vivido en el país durante un lustro, no me cabe ninguna duda de que los cambios más increíbles que se están produciendo en Japón vienen motivados por la tercera flecha. La transformación que se está produciendo en la gobernanza corporativa de las compañías es impresionante y se está produciendo de una manera mucho más profunda y rápida de lo que los occidentales pueden llegar a entender. Esto es lo que va a dirigir a la economía nipona y lo que va a dictaminar el rumbo de los beneficios de las empresas japonesas. Es algo que sorprenderá positivamente, batirá expectativas, por lo que somos muy optimistas en lo que respecta a la evolución de su mercado de renta variable”, asegura Townshend en una reciente presentación realizada en Madrid en la que estuvo acompañado de Ichiro Kosuge, gestor del GS Japan, fondo con la calificación Blockbuster Funds People.

En su opinión, es un buen momento para invertir en el mercado japonés a pesar de que muchos inversores están vendiendo. Lo cree por tres razones. En primer lugar, por los beneficios empresariales. “Teniendo en cuenta que el yen se mantenga estable con respecto a los niveles actuales, esperamos que los beneficios empresariales crezcan a un ritmo del 15%. Sin embargo, nuestra expectativa es asistir a un entorno de mayor debilidad de la divisa. El dólar/yen está ahora mismo en torno a 110-111 y esperamos que vaya a 120. Esto podría hacer que los beneficios corporativos crezcan un 20% durante los próximos doce meses, lo cual es un crecimiento muy positivo. Esa es una buena razón por la que comprar acciones japonesas”, explica.

La segunda razón por la que –según Townshend- es un buen momento para comprar bolsa japonesa hace referencia al yen. “Históricamente, cuando la divisa nipona se ha debilitado ha sido un buen momento para invertir en Japón. Muchos inversores, cuando miran al mercado nipón, la señal por la que se guían es la divisa: entran cuando el yen se está depreciando y salen cuando se aprecia. Y la divisa se va a depreciar, al menos en nuestra opinión, lo que contribuye a ser positivos sobre la evolución de los flujos y optimistas sobre la oportunidad que ofrece el país aún a pesar de que los inversores no deberían fijarse únicamente en el yen. La correlación entre la evolución de mercado y su divisa se ha debilitado. En el segundo trimestre de 2015, el yen estaba en 121. En el cuarto trimestre de 2016 alcanzó los 109, un nivel de mayor fortaleza, y las empresas presentaron beneficios récord”.

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