Las decisiones del equipo de high yield de Goldman Sachs para proteger sus carteras tras el Brexit


El equipo de high yield de Goldman Sachs AM, que incluye la gestión del fondo GS Global High Yield Portfolio (con calificación Blockbuster Funds People), ha estado vigilando muy de cerca su clase de activo en los últimos días, a raíz del evento inesperado de Brexit. El equipo hace notar que, si bien la reacción inicial de la deuda de alto rendimiento a la victoria del voto antieuropeo fue negativa, “la respuesta fue ordenada y la liquidez fue buena, con volúmenes activos de negociación”. Explican este comportamiento mediante una comparación: durante las dos sesiones siguientes al día 23 de junio, el S&P 500 cayó un 5,34%, mientras que el high yield europeo perdió un 1,85%, el estadounidense un 1,66% y la deuda global con grado de inversión, un 0,7%.

Como consecuencia del resultado de la votación, el segmento que más ha sufrido dentro del high yield ha sido la deuda subordinada financiera de Reino Unido y Europa: “Se ha comportado peor desde las noticias, pero seguimos siendo constructivos sobre la salud en general del sistema bancario europeo, a pesar de los obstáculos por pérdida de beneficios y reparación de capitales que pueda dar el Brexit como resultado”, afirman desde Goldman Sachs AM. Entre los efectos secundarios que pueda traer consigo este escenario inédito, sugieren que “se pueda exacerbar la aversión al riesgo en el final de ciclo, y puede que las tendencias económicas globales negativas se acentúen”. No obstante, desde la firma esperan una respuesta benigna por parte de los bancos centrales.

Los expertos anticipan el repunte de la volatilidad en el mercado de renta fija corporativa, “y el potencial de ensanchamiento de los diferenciales, en consonancia con la reducción generalizada del apetito por el riesgo, particularmente por renta variable”.  También creen que el fortalecimiento del dólar como respuesta a este riesgo podría ser un obstáculo tanto para el precio del petróleo como para las compañías exportadoras estadounidenses. “Las empresas podrían ralentizar más sus planes de inversión”, comentan al respecto.

La respuesta del equipo de high yield para proteger sus carteras se ha centrado en dar prioridad a un acercamiento “cerca de casa”, es decir, con la beta de las carteras en línea o ligeramente por debajo de la beta de los índices de referencia. En el caso del GS Global High Yield Bond, gestionado por Rachel Golder, la cartera infrapondera la exposición a Reino Unido, bonos con rating CCC y bonos del sector financiero. En cambio, sobrepondera las compañías que operan en territorio nacional y con sesgo defensivo, como por ejemplo de los sectores de cable y conexión inalámbrica. El fondo acumula una rentabilidad del 5,05% (datos de mayo) y una rentabilidad anualizada a tres años del 1,78%. Su mayor exposición es a bonos estadounidenses (88,3%). Un 77,1% de las emisiones en cartera presentan ratings BB y B.

Es una estrategia similar a la seguida en el GS Europe High Yield Bond Portfolio: infrapondera Reino Unido y Europa frente a EE.UU., infrapondera el sector financiero y sobrepondera compañías de cable y conexión inalámbrica, de servicios comerciales y del sector de la alimentación.

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