Las cuatro propuestas de PIMCO para sacarle el máximo partido a la renta variable


En un 2014 que no está siendo tan plácido como pudiera parecer a primera vista, las políticas monetarias extraordinarias y la esperanza —más que la constatación— de la recuperación de los mercados desarrollados han llevado a las bolsas a recuperar lo perdido durante la crisis financiera hasta rozar nuevos máximos históricos. Es el caso del S&P 500, que ha vuelto a romper la histórica barrera de los 2.000 puntos. En este entorno, muchos inversores se preguntan si las acciones están sobrevaloradas y ha llegado el momento de reducir su exposición o, en caso contrario, cuáles son las mejores estrategias para sacarle el máximo partido a la clase de activo.

“En opinión de PIMCO, las valoraciones de la renta variable global reflejan la mejora del crecimiento pero siguen siendo razonables en el contexto histórico”. El equipo de renta variable global que dirige Virginie Maisonneuve considera que el entorno actual de “crecimiento lento pero estable y bajos tipos de interés, combinado con una débil inflación y valoraciones razonables” seguirá resultando favorable para las acciones a largo plazo aunque reconocen que “es probable que las rentabilidades totales resulten más modestas que las registradas hasta la fecha”.

Por ese motivo, desde la gestora estadounidense defienden que los inversores en renta variable harán bien en adoptar estrategias que ofrezcan un mayor potencial de rentabilidad-riesgo que el mercado, como las cuatro que sugieren:

1. Acciones globales que reparten dividendo

“Cuando las rentabilidades de la renta variable son más modestas, los dividendos pasan a representar una proporción mayor de la rentabilidad total”. De entre las acciones que reparten dividendo, en PIMCO se decantan por las oportunidades globales que ofrezcan las rentabilidades por dividendo más altas y el mayor crecimiento de dividendos.

2. Protección bajista

La casa estadounidense apuesta por capturar las asimetrías entre el potencial alcista y bajista del mercado, para lo que recomienda “estrategias (como las long-short) que persiguen explícitamente participar de las rentabilidades del mercado de renta variable y, al mismo tiempo, limitar las pérdidas relativas”.

3. Active share

PIMCO se fija también en unos de los parámetros que ha ganado popularidad en 2014 y que hace referencia al porcentaje de la cartera que el gestor invierte en valores ajenos al índice de referencia. “Nos parece que los gestores activos se orientan cada vez más al benchmark”. Sin embargo, en la gestora consideran que “los gestores con un ‘active share’ elevado pueden mejorar el potencial de rentabilidad adicional” y por eso apuestan decididamente por la gestión activa.

4. Smart beta

Otro término de moda en los últimos tiempos, en este caso asociado a la gestión pasiva. “Los índices pasivos ponderados por capitalización tienden a sobreponderar los sectores más caros y a infraponderar los más baratos”. Para combatir este sesgo, el equipo de renta variable de PIMCO recomienda “los índices ponderados por fundamentales, que pueden ofrecen a los inversores una beta mejor, sobre todo ahora que las valoraciones han aumentado”.

Por último, desde la gestora enfatizan la importancia de la selección de valores en un entorno como el actual. “Conforme pasemos de un entorno de crisis financiera y recuperación, en el que los mercados se movían al ritmo de los acontecimientos macroeconómicos, a un entorno de crecimiento más estable, es probable que los fundamentales vuelvan a cobrar relevancia, lo que se traducirá en una mayor dispersión de las rentabilidades y, por tanto, un escenario más favorable para la selección de valores”.

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