Las cuatro lecciones aprendidas en los últimos diez años por un gestor de activos alternativos


Jabre Capital Partners está de aniversario: la firma especializada en activos alternativos fundada por Philippe Jabre, que también es su director de inversores, ha alcanzado en 2016 su décimo año de vida. La firma registró a finales del año pasado en España su sicav luxemburguesa, en la que están alojados cinco subfondos pero en realidad, explica Philippe Jabre , “los institucionales están familiarizados con nuestros productos desde hace varios años”.

Para Jabre, “estos diez años han sido un viaje plagado de eventos extraordinarios, puede que ahora nos dirijamos a un entorno de mayor normalización”. El experto procede a detallar las cuatro lecciones con las que se queda del periodo 2006- 2016. La primera de ellas es que “los bancos centrales y los gobiernos tienen que ser más intervencionistas, no pueden dejar que los mercados se muevan libremente”. La segunda lección tiene que ver con las tendencias de la industria; en concreto, Jabre se fija en que “se ha producido una rotación desde la gestión activa a la gestión pasiva, y han proliferado los procesos de inversión basados en análisis cuantitativos”.

La tercera lección hace referencia directamente a la experiencia vital de emprendimiento del experto, que antes de fundar su boutique trabajó durante años para GLG/ Man Group: “Las barreras de entrada cada vez son más altas, debido al aumento de la regulación”. Las consecuencias de estas crecientes dificultades para lanzar nuevas firmas de gestión de activos, en su opinión, se resumen a su vez en cuatro puntos: “Se necesita más tiempo para lanzar nuevos fondos y más tiempo para analizarlos. Igualmente, unas barreras más altas suponen poner un límite a la diversidad, que se traduce en una falta de innovación dentro de la industria de gestión de activos. No obstante, pienso que se debe interpretar la oleada de regulación como algo normal: por ejemplo, antes de 2008 había más “laissez faire”, ahora hay menos accidentes”.

La última conclusión que extrae este veterano inversor – 30 años de experiencia, track record de tres a cinco años positivo-, tiene que ver con los jugadores de la industria: “La industria de gestión de activos está más especializada. Antes, los bancos hacían gran parte del trabajo. Sin embargo, actualmente las firmas de private equity, materias primas o los hedge funds ya no compiten con los bancos. En este sentido, creo que el mercado ha vuelto a la normalidad, la especialización es un buen fenómeno para la industria”.

Jabre también tiene algunos puntos de vista sobre el rumbo de la gestión de activos, al menos en el corto plazo. En concreto, ha detectado una tendencia dentro de la demanda de sus clientes, que no cree que sean exclusivas del mercado español. Se trata del interés por productos “que ofrezcan un perfil de riesgo bajo, aunque implique un menor retorno, porque los inversores se refugian en los fondos que ofrecen protección frente a las caídas; es la estrategia más efectiva en periodos de mercados bajistas”. En este sentido, en Jabre Capital han detectado un aumento de la demanda de activos alternativos, “especialmente como sustitutos de la renta fija, por eso se están buscando carteras inmunes a las rachas bajistas”. En esta línea, constatan que el fondo más demandado de su gama ha sido el Jabcap (Lux) Convertible Bonds, que al invertir en bonos convertibles presenta un potencial de retorno similar al de la renta variable pero con niveles de volatilidad más propios de la renta fija.

Algunas reflexiones

Philippe Jabre trata de huir de etiquetas como value, growth o contrarian; afirma que él y su equipo pueden adoptar estos y otros estilos en función de las condiciones del mercado. Sí acepta ser tachado de largoplacista, dado su convencimiento de que “para invertir, siempre es necesario disponer de un horizonte de inversión de unos tres años, porque es el tiempo que suele tardar en desarrollarse una tendencia”. Por ejemplo, considera que al volver a abaratarse las valoraciones en Europa y Asia, “se podrían ver progresos en los próximos tres años”. Se refiere a lo siguiente: “Las valoraciones están muy bajas debido a las bajas expectativas sobre el crecimiento global. Si el sentimiento se recupera y mejoran los beneficios, puede ser un periodo muy interesante, incluso para valores defensivos de los sectores de telecomunicaciones, farmacéuticas e incluso bancos”.

“Lo que guía a las inversiones es la economía y la psicología. Una buena inversión es la combinación de ambos, con la dificultad de determinar qué porcentaje le corresponde a cada uno de los dos componentes”, reflexiona Jabre. Para él, un ejemplo claro es la inversión en bancos: tras la introducción de la política de tipos negativos (NIRP por sus siglas en inglés) en Europa y Japón, el precio por valor en libros de los bancos europeos ha caído un 16%, y el de lo bancos japoneses, un 15%. “Los beneficios son cíclicos, no van a ser bajos para siempre”, comenta.

La otra reflexión que realiza Jabre a este respecto es que “es fácil ver que un activo es barato, lo difícil es el timing para invertir, encontrar un catalizador”. En este sentido, el equipo de Jabre Capital Partners prefieren definirse como inversores bottom up: “Las visiones macro son importantes, pero generan volatilidad y nosotros preferimos tener paz, fijarnos en los fundamentales. Actualmente los mercados muestran una alta correlación con la macro; cuando esta correlación se relaja y la volatilidad se reduce, prevalece el stock picking y para nosotros es más fácil invertir”.

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