"Las compañías europeas son atractivas por sus procesos de reestructuración"


Philippe Bruguere, gestor del Franklin Mutual European, explica la filosofía que de forma consistente ha mantenido en los últimos sesenta años la gama de productos Mutual Series. “Combinamos dos conceptos. Buscamos acciones con bajos múltiplos y una elevada generación de liquidez. Al tiempo, nos interesan las historias de reestructuración”, explica Bruguere.
Para ello, cuenta con un equipo de 20 analistas organizados por sectores y con una visión global. En su estrategia resulta fundamental el análisis realizado de forma interna dentro de la gestora. En su estilo de selección de compañías, resulta fundamental la visita a las empresas. “En Europa visitamos entre 250 y 300 empresas al año”, explica Bruguere, que lleva gestionando el fondo europeo en los seis últimos años.
Su interés por las historias de reestructuración está en el ADN de la gestora. “En 1950 el fondo era un producto de distressed y desde entonces ha mantenido una reputación en este segmento de inversión”, explica. Su objetivo es encontrar empresas infravaloradas con algún elemento catalizador que pueda cambiar el sentimiento que el mercado tiene sobre el valor. La gama Mutual Series tiene 60.000 compañías y 30.000 millones de euros invertidos en Europa.
Para Bruguere, “las compañías europeas cuentan con buenos balances y se ven inmersas en procesos de reestructuración. Son muy atractivas”. Sobre operaciones de distressed, considera que Europa no ofrece muchas oportunidades. Ve más posibilidades en EEUU, con los bancos y con compañías apalancadas y buenas franquicias con negocio en Europa. Mientras, en las operaciones de fusiones y adquisiciones, junto a las de arbitraje, sí ve posibilidades en Europa, donde se pueden producir de forma más rápida anuncios de fusiones. Pone como ejemplo dos compañías japonesas con negocio en Europa, como Toshiba y Takaba. También ve operaciones de arbitraje en los sectores de farmacia y tecnología. Por lo que se refiere al mercado español, le gusta Telefónica, mientras considera que la banca española todavía está cara.
En sus carteras también encuentra compañías europeas con negocios en mercados emergentes. Es el caso de las empresas alemanas como Siemens, Volkswagen o Schindler. “Son empresas más baratas, con mejor gobierno corporativo y más liquidez que si se compran compañías emergentes”, explica. En 2011 ha optado por empresas más domésticas y defensivas, de mayor calidad. También han incrementado el número de acciones en cartera.
Un tercio de la cartera se encuentra en compañías de tabaco y de alcohol, al considerar que son generadoras de cash flow y ofrecen un dividendo estable. Esto ha hecho que este sector haya sido tradicionalmente uno de los favoritos del fondo. Mientras, ha infraponderado bancos en los doce últimos meses. También infrapondera las compañías energéticas debido a la mala predicción de los precios y del negocio. “Debido a la volatilidad del precio del petróleo no se puede calcular el precio objetivo”, explica.
Para su estrategia es fundamental contar con liquidez para aprovechar las oportunidades y poder comprar barato. Se mueve entre un 5% y 15% de liquidez, y en la actualidad cuenta con un 8% dispuesto para invertir.
 

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