Las claves de Goldman Sachs AM para gestionar una incursión en el mercado indio


El GS India Equity es la propuesta de Goldman Sachs AM (GSAM) para los inversores dispuestos a entrar en el parqué indio. Aunque la “I” de los BRIC ha recuperado protagonismo este año tras la victoria de Narendra Modi en las últimas elecciones generales, desde GSAM defienden la calidad de un producto con cuatro estrellas Morningstar, con un patrimonio que actualmente alcanza los 550 millones de euros y que, bajo la batuta de su gestor principal, Prashant Khemka, ha conseguido ofrecer una rentabilidad anualizada durante los últimos cinco años del 15,5%, seis puntos por encima del MSCI India IMI, índice de referencia.

El equipo de gestión del fondo explica que son cinco los ingredientes que han utilizado para generar alfa en este tiempo. El primero, contar con un equipo de análisis de renta variable con amplia experiencia para la India. El segundo es la combinación de presencia local con perspectiva global. “Consideramos que nuestra presencia local favorece la generación de alfa por parte de nuestros analistas, pues nos permite reunirnos con los equipos directivos de más de 1.000 empresas al año, acceder de forma oportuna y puntual a los flujos de noticias y abarcar segmentos del mercado que, por lo general, pasan inadvertidos”, indican.

El tercer contribuidor a la generación de alfa es un análisis riguroso de las valoraciones: “Tratamos de generar alfa a través de una estrategia bottom up de selección de valores a partir de exhaustivos análisis de los fundamentales y un riguroso marco de valoración”, resumen desde la firma. Adicionalmente, indican que su objetivo es “identificar empresas de gran calidad que coticen con un descuento considerable con respecto a su valor intrínseco, así como batir la rentabilidad del índice de referencia independientemente de la situación de mercado”. “Pensamos que la calidad de nuestros análisis y el rigor de nuestra disciplina en cuanto a las valoraciones son factores diferenciadores clave”, concluyen al respecto.

Fruto de este proceso de selección es el cuarto elemento clave para la gestión del fondo, una  cartera altamente diferenciada, de gestión activa y compuesta por empresas de pequeña, mediana y gran capitalización. “Nuestra cartera invierte en entidades de todo el espectro de la capitalización de mercado, con una marcada exposición a compañías de pequeña y mediana capitalización y valores no incluidos en el índice de referencia, lo cual la convierte en una cartera diferenciada con una ratio active share elevada”, indica el equipo gestor. Sus miembros añaden que la mayor parte del riesgo “responde en todo momento a la selección de valores que llevamos a cabo, nuestro principal punto fuerte”.

En detalle: el método del equipo de renta variable india de GSAM para seleccionar valores

El equipo gestor del fondo procede a explicar en profundidad su exhaustivo método de selección de valores para la cartera, teniendo como punto de partida un universo de inversión que abarca todos los valores cotizados del ámbito de la renta variable india de todo el espectro de capitalización de mercado. La capitalización mínima exigida habitualmente es de 150 millones de dólares. El objetivo es “obtener un conocimiento exhaustivo de cualquier compañía en la que nos planteemos invertir”. Buscan empresas con fundamentales sólidos y perspectivas de mejora, y para ello distinguen tres factores diferentes: las características del sector (potencial de crecimiento, intensidad de la competencia, perspectiva del marco normativo); los fundamentales corporativos (mercado potencial, tendencias de las cuotas del mercado, ventajas sostenibles); y la calidad de la gestión (capacidad ejecutiva, intereses coordinados con los de los accionistas y disciplina en la gestión del capital).

“Identificamos empresas con beneficios o flujos de caja y, por tanto, cuyo valor intrínseco, según nuestras estimaciones, difiera considerablemente de la percepción del mercado”, añaden los expertos. Para ello aplican diversos enfoques de valoración, entre los que se incluyen el descuento por flujo de caja, los beneficios normalizados y la suma de las partes.

Los responsables de la gestión del GS India Equity también indican que adoptan una estrategia flexible en materia de valoraciones “en lugar de basarnos en datos convencionales como, por ejemplo, las ratios precio/beneficios y precio/valor contable”. “Fomentamos la creatividad entre nuestros analistas y los animamos a que utilicen los parámetros de valoración más adecuados para cada sector”, sin olvidar nunca que “el valor de cualquier empresa equivale al valor actual de todos los flujos de caja que obtendrá en el futuro”.

La cartera actual del GS India Equity está formada por posiciones suscritas aproximadamente cuando se conocieron los resultados de las elecciones, así como por valores que mantienen desde el lanzamiento del fondo. El equipo gestor concreta que el periodo medio de mantenimiento de los valores en la cartera es relativamente estable, entre 1 y 1,3 años, con un porcentaje de rotación de valores desde el lanzamiento (excluidos reembolsos y suscripciones) de entre el 30% y el 40% anual.

Desde GSAM también abordan la cuestión de cómo generar alfa diferenciándose del índice. “Estamos de acuerdo con que una cartera muy concentrada puede traducirse en una ratio active share elevada. Sin embargo, también puede lograrse adoptando un gran número de posiciones activas de menores dimensiones”, comentan al respecto. El camino que han elegido para consegirlo es una cartera diversificada formada por entre 50 y 100 posiciones, con una exposición significativa a empresas de pequeña y mediana capitalización y a valores no incluidos en el índice de referencia. Esto se traduce en carteras diferenciadas con una ratio active share elevada, situada habitualmente entre el 65% y el 75%.

Puntos clave: gestión de la liquidez

La apuesta por valores de pequeña y mediana capitalización plantea a su vez otro debate, el de la gestión de la liquidez. “Nuestra sobreponderación en empresas de pequeña y mediana capitalización es el resultado de nuestra selección de valores, y consideramos que este riesgo es razonable y que recompensa a los inversores a largo plazo”, comentan desde GSAM.

Los gestores se muestran prolijos en este punto: “Al aplicar nuestra estrategia, tenemos en cuenta la liquidez de nuestras posiciones, el efecto de la negociación, los flujos de caja y demás factores que inciden en la liquidez del conjunto de la cartera y en nuestra capacidad. Prestamos especial atención a la liquidez de los valores a la hora de estimar cada una de las posiciones y su efecto sobre el conjunto de la cartera”. Asimismo, indican que “a este nivel, siempre hemos aplicado un marco en el que, en una cartera que equivalga aproximadamente a un tercio de la capacidad de la estrategia, pudiéramos liquidar, al menos, el 80% de sus posiciones en el plazo de 25 días hábiles bursátiles, y como máximo al 25% del promedio del volumen de negociación diario a seis meses en el mercado”. Se trata de un marco de liquidez que han utilizado de forma sistemática desde el lanzamiento del fondo. A 30 de septiembre, el 91% de la cartera podía liquidarse en 10 días; el 97%, en 20; y el 99%, en 30 días.

¿Qué peso tienen las decisiones macro?

El equipo gestor enfatiza que su proceso de selección de valores es puramente bottom up, aunque reconocen que incorporan perspectivas macro a sus modelos de valoración de empresas y, por tanto, a los precios objetivo. “En mayo, cuando de las elecciones salió un gobierno fuerte, estable y proclive al sector empresarial, auguramos una recuperación de la economía del país y la normalización de la inversión del capital. A medida que nuestros valores de referencia comenzaron a reflejar el aumento del potencial alcista de las empresas orientadas al mercado interno, suscribimos posiciones en aquéllas que consideramos que se beneficiarían de forma desproporcionada del resultado electoral”, indican como reflejo de su proceso de selección.

Dicho todo esto, los representantes de GSAM manejan un panorama positivo para la India en los próximos tiempos: “Seguimos mostrándonos claramente optimistas con respecto a las perspectivas de la India y reiteramos nuestra convicción de que la disminución de la burocracia y la mejora de la gestión del gobierno de Modi están contribuyendo a reactivar la actividad económica en el país”. En cuanto al efecto directo del cambio de gobierno sobre la economía del país, afirman que se está produciendo un repunte de la inversión que podría tener enormes consecuencias en la economía de la India, pues “la confianza empresarial está aumentando desde niveles muy bajos y las empresas reinician proyectos paralizados o pospuestos”.

“El crecimiento de los beneficios ha sido moderado en los últimos años debido a la compresión de los márgenes a cuenta de la languidecida demanda. A medida que percibimos signos de mejora de la confianza, auguramos que los márgenes regresarán a sus promedios históricos y que el crecimiento de los beneficios se acelerará desde los anémicos niveles de entre el 9% y el 10% de los tres últimos años hasta cotas de entre el 20% y el 25%, que contrastan con el promedio a largo plazo, del 14%”, calculan  los expertos, que lanzan asimismo otra predicción: “El avance reformista del gobierno respalda nuestra postura de que la economía de la India puede volver a crecer a un ritmo del 7%–8%”. “Dado que las valoraciones permanecen en torno a sus promedios a largo plazo, reiteramos nuestra opinión de que nos encontramos ante un interesante punto de inicio de una recuperación que se prolongará durante años”, concluyen.

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