Las bolsas de los periféricos nos sorprenderán en 2013


Se acaba 2012, un año complejo en el cual hemos trabajado mucho y ha lucido poco. Empezamos el 2012 con mucha liquidez y mucho dólar ya que nos temíamos lo peor. En julio, parecía que iba a llegar el colapso financiero europeo. Entonces llegó el calor del verano para aportar reflexión y serenidad a los mercados. Nos despertamos en septiembre con más políticas monetarias expansivas de USA y Europa para frenar la quiebra de Grecia y reactivar la economía. Por el momento, han conseguido ganar tiempo.

En los últimos meses del año, hemos propuesto iniciar un cambio a nivel estratégico (largo plazo–2 años). Pensamos que tener mucha liquidez se va a convertir en un coste de oportunidad muy caro. Debemos incrementar nuestro nivel de riesgo.

Adjunto el detalle de nuestras recomendaciones por clase de activos:

A) Liquidez. Ya no tiene tanto sentido: reducir y gestionar activamente.

B) Bono gobierno. Países “seguros” (USA, Alemania y Japón): bono a diez años rentabilidad real negativa. Países periféricos: existen oportunidades. Países emergentes: la mejor alternativa.

C) Renta fija corporativa. Empresas USA-UE: pagan poco. Riesgo/retorno: comprar bonos de empresas asiáticas y en moneda local.

D) Renta variable Europa y USA. Las bolsas no están ni caras ni baratas. Los países periféricos de Europa van a sorprendernos.

E) Renta variable países emergentes. Tienen un crecimiento económico sostenido. Invertir con moderación y diversificación.

F) Divisas. Dólar vs euro: poco recorrido. Diversificar hacia divisas de países emergentes, en especial en Asia.

G) Materias primas. El petróleo volverá a su precio “justo”, USD 80. El oro continuará su senda alcista.

H) Hedge fund. Buscar gestores de retorno absoluto: aportan rentabilidad con baja volatilidad.

I) Private equity. Pocas operaciones, aunque, cada vez, más atractivas.

J) Inmobiliario. Sigue la mejoría pero no vemos la recuperación definitiva.

A nivel macroeconómico, va a predominar la austeridad, el desapalancamiento, poco crecimiento, una baja inflación y los bajos tipos de interés. Por eso, todos los semáforos están en ámbar. Todo indica que sólo podemos esperar moderadas rentabilidades de los mercados.

No omitamos el grave problema de deuda americana (más del 500% con respecto al PIB) y deuda europea (más del 300% del PIB) que, día a día, siguen aumentando. Por lo tanto, hay que ser muy selectivo y tener una buena diversificación de activos. No va a ser un año para seguir a los índices, ni para estrategias de “buy and hold”. Volverá a ser, como siempre, un año lleno de cambios, fuertes emociones y sorpresas.

Ya tengo ganas de que empiece: ¡Felices inversiones 2013!

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