“Las aseguradoras tienen que recorrer un largo camino para responder a los actuales retos”


Las aseguradoras están adaptando su enfoque de inversión a través de la diversificación y de técnicas de cobertura, pero todavía gran parte de la industria tiene que recorrer un largo camino para responder a los retos que presentan los bajos tipos de interés, la regulación y la gestión del riesgo. Un estudio de The Boston Consulting Group (BCG) y AXA IM subraya los desafíos clave a los que se enfrentan las aseguradoras europeas y cómo están ajustando sus estrategias de inversión para responder a ellos. BCG y AXA IM han entrevistado a directores de inversiones de 30 compañías de Europa, lo que representa más de tres billones de euros en activos bajo gestión.

En el informe, publicado bajo el título ‘Adaptando las estrategias de gestión de activos a la situación actual del mercado’, se indica que cerca de dos tercios (un 68%) identificaron los bajos tipos de interés como su principal reto, seguido por las nuevas regulaciones (un 58%) y la complejidad de la gestión del riesgo (un 47%). La incertidumbre macroeconómica y la consecuente volatilidad de los mercados financieros representan menores preocupaciones (un 26%y un 16% respectivamente), lo cual sugiere que las aseguradoras pueden seguir creciendo acostumbrándose a operar en la nueva realidad.

Sin embargo, lo que preocupa a las aseguradoras es la posibilidad de que continúe la intervención política en la economía: casi un tercio citó la intervención política como un gran desafío, añadiendo que dificulta su capacidad para hacer predicciones y tomar decisiones de inversión. El estudio puso de manifiesto que aunque hay un creciente apetito por parte de los directores de inversiones por contrarrestar el impacto del entorno de bajos tipos mediante la asignación a fuentes alternativas de retorno, se ha producido un cambio real muy limitado hacia la diversificación de las carteras de inversión. La mayoría de las aseguradoras se comprometen a destinar hasta un 10% de sus carteras a clases de activos alternativos; no obstante, actualmente solo tienen un 2 o 3%.

Según Laurent Seyer, jefe global de Soluciones Multi-Clases de Activos en AXA IM, existe una clara ventaja de anticipación para aquellas empresas que verdaderamente den pasos para diversificar sus carteras de inversión y accedan a las clases de activos más atractivas en el mercado. “Las compañías aseguradoras están hablando sobre diversificación aunque estamos viendo pocos progresos en su implementación. De hecho, la crisis financiera y las nuevas regulaciones han llevado a las aseguradoras a mantener su asignación a inversiones en renta fija”, explica.

“La diversificación puede ayudar a una compañía de seguros a mejorar su perfil de riesgo/rendimiento. Entrar en productos satélites también puede ayudarlas a encontrar activos con patrones de flujo de caja menos volátiles que los activos públicamente cotizados. Esto es importante ya que, bajo la regulación IFRS, se traduce en una menor volatilidad del balance”. La encuesta revela que mientras las aseguradoras europeas reconocen que necesitan mejorar la gestión de la volatilidad de su balance mediante el uso de estrategias de cobertura, casi la mitad (un 45%) actualmente no emplea ningún mecanismo de cobertura, y citan como principales impedimentos la falta de know-how interno, de recursos y de infraestructuras. Esto plantea preguntas sobre cómo van a gestionar la volatilidad de sus balances con el inicio de la IFRS 4 y de Solvencia II en los próximos años.

Encontrar el equilibrio óptimo entre la gestión interna de los activos y la externalización sigue siendo un problema para las aseguradoras. Actualmente, menos del 5% de los activos de las aseguradoras europeas se delegan a gestoras de activos externas no afiliadas, en comparación con el 20% en Estados Unidos. Fundamentalmente, durante el proceso de las entrevistas, los  directores de inversiones no europeos mencionaron una razón estructural para esta falta de externalización. Los entrevistados citaron como barreras la “pérdida de control sobre las carteras” y la “menor transparencia y control de riesgo”. En el otro lado de la balanza, se ve como un beneficio el tener acceso a un socio con la experiencia necesaria que permita intercambiar ideas sobre temas variados.

La gestión de activos/pasivos (Asset and Liability Management -ALM) está desempeñando un papel cada vez más importante en el gobierno corporativo de las compañías aseguradoras debido a la presión por cumplir con los objetivos de inversión. El 75% de las grandes aseguradoras encuestadas han estado o están actualmente en el proceso de traslado de sus funciones de ALM desde el nivel de negocio a un nivel de grupo a fin de crear unidades centrales fuertes que puedan gestionar todos los activos y pasivos en todos sus negocios.

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