“La volatilidad es una clase de activo”


La volatilidad es una medida estadística de la dispersión de los rendimientos de un determinado valor o índice de mercado. Comúnmente, a mayor volatilidad, mayor será el riesgo de la inversión. Sin embargo, para Antoine Lim, gestor de carteras de volatilidad en CCR Asset Management y responsable del CCR Long Vol, “la volatilidad representa una clase de activo que debe ser gestionada con un enfoque muy diferente al que se sigue en la renta variable”.

Según explicó Lim en una presentación celebrada en la sede de UBS Global Asset Management en Madrid, “la volatilidad se distingue por su tendencia a volver a su media histórica, lo que permite al inversor beneficiarse de su evolución cíclica tanto a corto como a medio plazo”. En una situación de crisis, por ejemplo, la volatilidad alcanza picos y se incrementa rápidamente para, posteriormente, una vez que la estabilidad vuelve a instaurarse en el mercado, volver a sus niveles históricos, afirma.

Lo demostraría la evolución del V Stoxx, que desde octubre de 2006 siempre ha vuelto a sus niveles históricos tras haber alcanzado picos por el estrés sufrido por el mercado. Rentabilizar estas situaciones sería posible. En su opinión, una cartera compuesta en un 80% por renta variable europea e invertida en un 20% en volatilidad ofrecería una mejor rentabilidad con un menor riesgo que una expuesta en su totalidad al mercado de acciones. “Es un buen generador de retorno”, señala Lim.

Si se consideran las características que son específicas de la volatilidad, el gestor cree que es posible generar retornos a través de la implementación de dos clases de estrategias: una direccional y otra relativa. “La primera consistiría en tomar posiciones largas o cortas en volatilidad basadas en un análisis fundamental y técnico. En la segunda, el objetivo sería beneficiarse de las oportunidades que genera el arbitraje de volatilidad, una estrategia en la que el factor más importante son las oscilaciones en los índices de renta variable o los precios de las acciones y opciones”.

Estrategias no correlacionadas

A la hora de ponerlas en práctica, Lim indica que un factor importante es asegurarse de que las estrategias no estén correlacionadas. En este sentido, un comité táctico de inversiones se encarga semanalmente de revisar el comportamiento de la cartera y los indicadores de riesgo. “El objetivo es tener claramente perfilada la estrategia, cambiar ideas, revisar las operaciones, adaptar las estrategias y estudiar escenarios”, asegura el gestor de carteras de volatilidad en CCR Asset Management.

En lo que respecta al fondo CCR Long Vol, Lim implementa una estrategia direccional en el mercado de acciones. El proceso consta de la elección del subyacente (selección de la exposición a la volatilidad a través de los diferentes índices de Europa, Estados Unidos y Asia), definir el grado de exposición a la volatilidad, optimizar costes y llevar a cabo una gestión continua del riesgo, a través de controles independientes y también realizados por parte de los propios gestores del fondo.

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