La UE acepta que el rescate a la banca sea directo, sin responsabilidad del Estado


España e Italia se plantaron anoche y (con cierto apoyo de Francia) consiguieron que Alemania aceptara un acuerdo al que se había negado tajantemente en los últimos días. Los fondos de rescate flexibilizarán sus exigencias para comprar deuda de los países en problemas y, sobre todo, entregarán las ayudas a la banca de manera directa y no a través de los estados. Esta última fórmula es la que había reclamado insistentemente España en los últimos días, sin que hubiera hasta anoche posibilidad alguna de lograrla.

Los 100.000 millones acordados para la recapitalización de la banca española llegarán, por tanto, de manera directa y las entidades serán las únicas responsables de su devolución. Aunque la puesta en marcha de este acuerdo no llegará previsiblemente hasta finales de año, ya que Alemania ha exigido que antes el Banco Central Europeo (BCE) sea el supervisor único del sector financiero, en los mercados se ha recibido con gran satisfacción. Tanto, que la prima de riesgo española cae hasta los 474 puntos y el Ibex 35 asciende más de un 4%, hasta superar los 7.000 puntos a cierre de la sesión.

Pero la victoria de Italia y España no ha sido total. La canciller alemana, Angela Merkel, en su línea y filosofía pragmática, ha dejado claro que todas las prestaciones exigen contraprestaciones. En la misma línea se ha manifestado el presidente del BCE, Mario Draghi, que entiende que el pacto y sus consecuencias no serían creíbles si no hubiera estrictas contraprestaciones.

Mientras, el presidente francés François Hollande, dijo a su llegada a la segunda jornada de la cumbre de los líderes de la UE, que está satisfecho con el acuerdo establecido y con las consecuencias que se han reflejado en los mercados esta mañana.

En esta euforia de los mercados ha influido mucho el hecho de que las ayudas que van a entregar los fondos de rescate no se considere deuda sénior, es decir, no tengan prioridad de cobro en caso de impago. Esa circunstancia gusta mucho a los inversores, que temían hasta ahora que sus inversiones perdieran seguridad de cobro cuando hubiera ayudas de por medio.

Este pacto, logrado en el Consejo Europeo pasadas las cuatro de la madrugada, fue posible después de que España e Italia se negaran a votar a favor del plan de estímulo de 120.000 millones si no se llegaban a acuerdos para acabar o limitar considerablemente la crisis de deuda soberana europea y que permitieran, por tanto, rebajar el tipo de interés que pagan ambos estados para financiarse. En definitiva, para que se reduzca la prima de riesgo.

Los dirigentes de ambos países, Mariano Rajoy y Mario Monti, son conscientes de que requieren un gran plan de estímulo al crecimiento y han pujado por ellos durante muchos meses, pero entiendían que corre mucha más prisa un acuerdo para asegurar la supervivencia del euro y la permanencia en él de todos sus miembros.

"Estamos a favor del pacto de crecimiento y hay un acuerdo sobre el contenido, pero antes de firmarlo queremos un amplio acuerdo que incluya medidas a corto plazo", dijo a Reuters un miembro del Gobierno español. Esta versión no habría sido mal vista por el líder francés, François Hollande, pese a que fue él quien lanzó inicialmente la idea del plan de crecimiento. Por tanto, la cuestión quedaba en convencer a Alemania, que ni estaba por la labor de emitir eurobonos ni tampoco de permitir que los bancos españoles se capitalizaran directamente con el dinero del fondo.

El director general de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), José María Méndez, consideró "muy positivo" el acuerdo alcanzado en la cumbre, y lo calificó de "razonable y justo entre socios", ya que sienta las bases de una unión bancaria. "No tiene sentido que los procesos de recapitalización no tengan una base homogénea en toda Europa", apostilló, tras eludir aventurar si estos pactos tendrán un impacto positivo en la prima de riesgo.

Para Javier Flores, responsable del Servicio de Estudios y Análisis de Asinver (Asociación Europea de Inversores Profesionales), se ha dado un paso atrás en la cumbre en el camino de la integración europea. "Parece que las conversaciones acerca de los avances institucionales hacia la unión política y fiscal se han pospuesto a una futura cumbre que debería celebrarse el próximo mes de octubre", señala Flores.

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