“La reestructuración de bancos y cajas traerá una segunda oleada de nuevas EAFI”


A las EAFI aún les queda mucho camino por recorrer en España. Frente al 85% de negocio de los inversores particulares invertidos en Reino Unido a través de IFA o asesores independientes, el 15% de Alemania o el 10% de Italia, el porcentaje aquí es del 4%. “En dos años podemos duplicar la cifra de negocio intermediado a través de las EAFI”, dice Carlos Orduña, presidente de Economistas Asesores Financieros (EAF), la primera asociación de EAFI surgida al calor de la propia figura que actualmente cuenta con 36 socios y pertenece al Consejo General del Colegio de Economistas. Con respecto a su desarrollo numérico, actualmente situado en 61 entidades registradas en CNMV, lo considera escaso teniendo en cuenta los cerca de 3.000 asesores que hay en España, pero confía en una segunda oleada “obligada”, ante la reestructuración de bancos y cajas, que hará que muchos trabajadores monten su propio negocio llevándose a los clientes.

Entre las razones de este bajo número, apunta a la bancarización del sistema español, así como a las dudas de los asesores ante los trámites burocráticos y los costes que supone cumplir con los requisitos que impone la Administración, algo que también podría llevar a futuras fusiones. Y también y la baja cultura financiera en España: “La gente verá la necesidad de esta figura ante problemas como los de Rumasa. Pero las EAFI no triunfarán en número si el público no entiende lo que es el asesor financiero autorizado”, comenta.

Orduña también señala que para el desarrollo es necesaria la apertura de los grandes bancos, que han de entender la propia figura y comprender que se trata de negocios no competitivos, sino complementarios. “Al igual que ocurrió en Suiza, donde al final colaboran, aquí los bancos acabarán también viendo que es beneficioso tener a las EAFI como interlocutoras con los clientes, lo que les ahorraría costes”, asegura.

Los rechazos de CNMV, uno de cada dos expedientes aproximadamente, también limitan el número de entidades. Y es que EAF está inmerso en el día a día de la tramitación de expedientes.

Aun teniendo el mismo objetivo, consistente en representar a la profesión en las instituciones financieras y frente a los clientes y servir de conexión con CNMV en ambos sentidos, EAF difiere en algunos aspectos con ASEAFI, la otra asociación presidida por Javier Kessler, miembro también de EAF. En primer lugar, en su base, pues incorporan a los asesores desde que están en proceso de trámite, y también a la hora de mantener servicios que son obligatorios para los asesores independientes y que de otro modo resultarían más caros, como el departamento de atención al cliente o de cumplimiento normativo. Su cuota es de 1.200 euros anuales, una cifra que podría variar conforme vaya avanzando el desarrollo de la figura.

Evolución hacia el pago directo

Sin embargo, ambas asociaciones están de acuerdo en uno de los temas más polémicos, las retrocesiones. La postura de Orduña es pragmática: aunque cree que lo ideal sería un modelo de cobro directo, reconoce que son muchas las entidades las que viven de esas comisiones y que hay grandes diferencias de modelo en función del tamaño de la EAFI y también de su avocación, pues muchas derivan de agentes financieros y no están acostumbradas a dicho cobro al cliente. “En Reino Unido están a punto de prohibirse y el CESR ya lo ha recomendado, pero estamos pendientes del desarrollo normativo en España”, comenta.

Orduña cree que en dos años ya se debería tener una idea clara de si la ley se decide a prohibir o sólo a recomendar, indicando que no es partidario de una prohibición radical pues aún son necesarios cambios previos, sobre todo de mentalidad. “Abogamos por que se cobre al cliente para no ser presos de las entidades financieras pero hay que ser realistas con la realidad de nuestro país, donde aún hay que educar al inversor”, añade.

El reto: educar al inversor

En este sentido, cree que es más fácil convencer del pago por un asesoramiento independiente entre inversores de mayor patrimonio y apuesta por una mayor comunicación hacia el inversor de perfil más bajo a través de conferencias, informes y presencia en los medios para que entiendan que “la tramitación de la EAFI con el banco abarata los costes del asesoramiento”.

Otro objetivo clave de la asociación es la interlocución con CNMV para que las EAFI puedan exponer sus dudas y problemas diarios relativos a su funcionamiento, como los relativos a las labores de intermediación o al perfil de los clientes. A este respecto, las reuniones suelen ser habituales; la próxima es el día 25 de mayo.

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