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La propuesta de Luis Martín para diversificar dentro del universo de retorno absoluto


Poco a poco, BMO Global Asset Management se está haciendo un hueco en el mercado español. Apenas han transcurrido dos años y medio desde que la entidad anunciase la apertura de oficina en Madrid y la gestora canadiense ya cuenta con un volumen de activos que ronda los 350 millones de euros en el mercado ibérico. Se trata de un patrimonio importante que tiende a crecer y que empieza a situar a la firma que dirige Luis Martín en el mapa de la industria española de gestión de activos. Este crecimiento patrimonial lo ha conseguido fundamentalmente a través de dos estrategias que este año cuentan con la calificación Blockbuster Funds People: un fondo de renta variable emergente, el BMO LGM Global Emerging Markets Growth & Income, y un producto de gestión alternativa sobre real estate, el F&C Real Estate Equity Long/Short (F&C REELS).

Este último tiene detrás una historia interesante. La gestora cerró el fondo a nuevos inversores en 2016, cuando el patrimonio se situó en torno a los 350 millones de euros. Sin embargo, decidieron reabrirlo en enero de 2018, cuando uno de los principales inversores decidió sacar su dinero de esta estrategia para meterla en la long only (el F&C Real Estate Securities), gestionada por el mismo gestor. Hoy el patrimonio del F&C REELS está en los 200 millones, pero la entidad no lo volverá a cerrar cuando vuelva a alcanzar los 350 millones, sino cuando llegue a 250 millones dado que el volumen total  de activos que gestiona el equipo ha crecido considerablemente desde el 2016 y eso tiene implicaciones en la capacidad de todas las estrategias, incluyendo la de este fondo. Es decir: el margen de entradas netas que podría recibir el producto es de apenas 50 millones.

Su gestor, Alban Lhonneur, acaba de estar de visita en Madrid para explicar al detalle el producto, repasar los resultados generados y hablar sobre cuáles son sus perspectivas sobre el mercado de REITs europeo. Lhonneur tiene una amplia experiencia en esta clase de activo. Se incorporó a Thames River (ahora parte de BMO Global AM) en julio de 2008 y forma parte del equipo de real estate. Anteriormente, trabajó con Citigroup Global Markets como analista de renta variable con enfoque en real estate europeo. También fue analista del sector de transportes en Societé Générale Securities. Es licenciado en Administración de Empresas por ESC Toulouse pasando un año por Brunel University, School of Business Management en Londres. Asimismo, estuvo un año en la CERAM Nice High Business School. En 2005 obtuvo un máster en finanzas por ESCP-EAP. Hoy cogestiona junto a su compañero Marcus Phayre-Mudge esta estrategia de retorno absoluto centrada en real estate europeo.

Lo primero que señala Lhonneur es que se trata de un fondo de market neutral cuya principal función en una cartera es la de aportar descorrelación no solo con respecto a los activos tradicionales, sino que también frente a otras estrategias de retorno absoluto, las cuales en algunos casos tienden a comportarse igual en momentos de estrés de los mercados. En su caso, el fondo sigue una estrategia con un perfil de rentabilidad/riesgo defensivo, con una volatilidad inferior al 2% y una máxima caída solamente del 2,3%, además de una correlación cercana a cero con los principales mercados. “La exposición neta puede oscilar entre el -10% y el +10%, en tanto que la beta siempre está cerca del cero. Es una estrategia diseñada para comportarse bien cuando la rentabilidad del bund sube 50 puntos básicos”, explica el gestor.

El fondo fue lanzado en diciembre de 2012 y, desde entonces, ha generado una rentabilidad anualizada del 3,8%, con una ratio de Sharpe cercana a dos. El año pasado se anotó una subida del 3,2%. A la hora de seleccionar los activos sobre los que construir las posiciones largas o cortas, Lhonneur presta especial atención a las características de la compañía (calidad del equipo directivo, buena asignación del capital, eficiencia de costes, calidad de los activos subyacentes…), los fundamentales del sector en el que se encuentra (flujos de capital, tasa de vacantes, riesgos en el lado de la oferta, previsión de incremento de los alquileres…) y las valoraciones relativas (se compara entre otras métricas los valores liquidativos, el beneficio por acción o el Ebitda). Escuchándole, uno es consciente del profundo conocimiento que tiene sobre cada uno de los valores por los que se le pregunta.

Este es un enfoque bottom up que Lhonneur combina con otro enfoque top down sustentado igualmente en tres pilares: previsiones del entorno económico (impacto de las medidas de austeridad y de la consolidación fiscal sobre el gasto en activos inmobiliarios, aplicación de políticas acomodaticias…), las condiciones financieras (acceso a financiación a través de hipotecas, CBMS u otros instrumentos) y posicionamiento por temas macro. “Una de las claves es la flexibilidad. Podemos vender el 90% de la cartera en cinco días. Otro es que no invertimos por sectores, sino por 29 subsectores, lo que nos da una exposición mucho más diversificada y granular”, afirma. El resultado hasta ahora es que, si se compara con la evolución registrada por el Stoxx Europe 600, el fondo ha logrado generar unos buenos resultados evitando los sobresaltos de la renta variable.

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