“La propuesta de Cameron de privatizar carreteras generaría oportunidades de inversión"


Objetivo: recuperar el atraso histórico del Reino Unido en materias de infraestructuras sin que ello suponga un duro golpe para las ya de por sí maltrechas cuentas públicas del país. El cómo es algo más complicado de explicar al ciudadano de a pie, ya que ello supondría, por ejemplo, cobrar peaje en todas las carreteras de nueva construcción. Por ahora, esa es la propuesta que el primer ministro británico, David Cameron, podría presentar a la Cámara de los Comunes tras el verano, una iniciativa que, según Henderson Global Investors, “supone un acto de malabarismo muy complicado”. 

 

Tal y como reconoce la gestora británica en un artículo publicado en su página web, “son pocas las opiniones a favor se pueden encontrar en la blogosfera hacia una medida que incluiría el pago de peajes en carreteras y autopistas de nueva construcción y de peajes encubiertos en las ya existentes”. Cabe recordar que actualmente en el país sólo existe una autopista de pago en las proximidades de Birmingham y que su aprobación no será nada fácil puesto que, según denuncia la oposición laborista, “esto supondría dejar en manos privadas la red estratégica de carreteras”. 

 

Aunque a juicio de la firma el concepto puede haber nacido muerto –como sucedió el año pasado con el intento de privatizar la masa forestal- de seguir adelante podría generar oportunidades de inversión, indica Henderson. “Las compañías privadas de infraestructuras -entre las que se encuentran constructoras, empresas de mantenimiento y tecnología- ocupan una buena parte de las carteras de muchos fondos y podrían suponer una atractiva alternativa para la inversión en productos bien estructurados orientados a generar rentas vitalicias”, aseguran desde la gestora.  

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