La política de los bancos centrales no solo favorece a los bonos: va mucho más allá


Los programas de compra de deuda promulgados por los bancos centrales no solo afectan al mercado de bonos. En Estados Unidos esto ha sido más que evidente, ya que toda operación llevada a cabo por la Reserva Federal ha servido en cierta medida para eliminar la prima de riesgo de la renta variable. En este sentido, son muchos los gestores que esperan que la línea seguida por el BCE tenga un efecto similar, al entender que la disposición de Mario Draghi a comprar deuda de los países en problemas debería disminuir el riesgo de cola asociado a la ruptura de la eurozona.

Entre ellos está Asoka Wörhmann, director global de Inversiones de DWS Investments, quien en un artículo publicado en el DWS Global Institute -el centro especializado en estudios económicos creado por la entidad para la comunidad internacional de gestores de fondos de inversión- considera que sobre una base de evaluación de riesgo ajustada, esto alimenta las esperanzas de asistir a un incremento de los precios de las acciones. Sin embargo, el experto afirma que el inversor no debe esperar una mejora de los beneficios empresariales, lo que hace que la ruta alternativa que conduce a una revalorización de las acciones permanezca bloqueada.

“En el lado positivo, hay señales que apuntan a que la economía estadounidense se está estabilizando y que las previsiones de beneficios para sus empresas dibujan un cuadro bastante realista. Por el contrario, en Europa y los mercados emergentes muchos analistas tienden a revisar a la baja sus estimaciones de beneficios para el próximo año, al entender que las previsiones actuales se basan en hipótesis de crecimiento económico demasiado optimistas”, asegura Wörhmann. Pese a ello, el responsable de Inversiones de la gestora considera que hay motivos para poner el acento en Europa.

En su opinión, la prima de riesgo de la renta variable europea es demasiado elevada en este momento, al moverse en estos momentos un 30% por encima de su media a largo plazo. “Incluso un recorte adicional en las ganancias corporativas no situaría el ratio de precio/beneficio en un nivel de valoración muy elevado”, asegura. En la lista de recomendaciones del gestor están las empresas con un negocio orientado al exterior, como es el caso de las exportadoras alemanas.

También se encuentran las acciones de los mercados emergentes, que deberían beneficiarse de las medidas de estímulo fiscal y monetario adoptadas en sus países. Asimismo, Wörhmann cree que un entorno de menor aversión al riesgo haría previsible un mejor comportamiento de las compañías de pequeña y mediana capitalización, sobre todo si se tiene en cuenta que “muchas de ellas cuentan con unos niveles récord de caja, lo que de cara al futuro crea un entorno muy propicio para las actividades de fusiones y adquisiciones”.

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