“La percepción del activo libre de riesgo es diferente en cada país”


En la unidad de altos patrimonios de Deutsche Bank cuentan “con lo mejor de los dos mundos”: una estructura global grande con una importante presencia local. “Ser global te permite agregar el conocimiento local de muchos países que te dan un input valioso”, explica Nicolás Barquero, director de Inversiones de la unidad de gestión de grandes patrimonios del banco alemán en España. “Tener presencia local te permite ajustarte a las necesidades del cliente, pues el activo libre de riesgo es distinto en cada país y eso condiciona el cómo se elaboran las carteras para los clientes de banca privada patrimonial”.

Y es que el equipo de inversiones atiende atienden a los 18 banqueros privados del banco, que tienen clientes por encima de los dos millones de euros y gestionan actualmente 4.100 millones de euros. Realizan carteras completamente a medida de cada cliente y, según Barquero, no tienen dos carteras iguales. “La unidad de inversiones no es una fábrica de productos, sino un proveedor de soluciones. Gestionamos clientes, no mercados. Cada cliente tiene una situación fiscal distinta o unos tiempos de entrada en mercado diferentes, marcados por distintos determinantes, así que eso lleva al alta personalización de nuestras carteras”. En su proceso de creación de carteras trabajan muy de la mano con el cliente, lo que hace que sea muy laborioso, pero permite que el cliente entienda y sea partícipe del objetivo de la cartera, lo que le ayuda a afrontar mejor las volatilidades.

El proceso de inversión en la entidad es de ida y vuelta: las unidades locales dan su visión a un comité global de inversiones, formado por 12 miembros, que se reúne al menos una vez al mes y que también recibe la visión de la banca de inversión del banco, quien emite la visión global del banco. A partir de ella, en cada país adaptan la visión a las características locales.

El equipo de Barquero está formado por siete profesionales, con entre 10 y 20 años de experiencia en mercados. Están especializados por clase de activo y por producto, de manera que dos llevan renta fija, dos gestionan sicav y dos están especializados en fondos de inversión. “Nuestros banqueros tienen que percibir que somos un valor añadido para su relación con sus clientes”, dice Barquero. Los banqueros privados de la entidad alemana suelen tener unas 50 unidades familiares.

En las carteras, en general, optan por la inversión directa en renta variable y renta fija española, en renta variable europea y renta fija de la zona euro. Para el resto, recurren a fondos de inversión o ETF.

Para la selección de fondos de terceros, el banco tiene un equipo de análisis y selección de fondos con profesionales en Londres, Nueva York, Alemania y Suiza que se centran en realizar las due dilligence muy centradas en la parte operacional. De esa lista amplia global, las distintas regiones (en el caso de España pertenece a EMEA) realizan un filtro ya por asignación de activo y sobre él, las dos personas del equipo español realizan una última selección que tiene en cuenta aspectos como que el producto esté registrado en España, que sea traspasable o que esté en su plataforma de contratación, que utiliza la operativa de Allfunds Bank. Se centran en fondos UCITS y para inversiones en activos como capital riesgo o inmobiliario ofrecen soluciones a medida para atender las demandas de los clientes.

Hacia un mundo mejor

En Deutsche Asset & Wealth Management creen que la economía está en proceso de normalización y en los próximos meses irá de menos a más. Consideran que muchas partes de la economía americana están ya sacando la cabeza de la crisis y que Estados Unidos crecerá entre el 2% y el 2,5% este año.

No obstante, Barquero destaca que los ciclos están desacompasados actualmente en el mundo, con Estados Unidos en vía de recuperación y retirada de los estímulos monetarios, Japón comenzando una nueva política económica agresiva y Europa a medio camino, si bien, en la entidad consideran que el Viejo Contiente comenzará a crecer levemente a partir de finales de año. “En general, ese proceso de normalización nos hace pensar que vamos hacia un mundo mejor”, dice Barquero. En ese camino, no obstante, habrá volatilidad en el corto plazo por los necesarios ajustes entre las distintas regiones.

Recomienda que, si se está dispuesto a asumir riesgo, se haga a través de la renta variable y no del crédito, tal como recomendaron el año pasado, puesto que creen que los movimientos en bolsa ya están más acotados. Optan por la bolsa desarrollada frente a la emergente, ya que si bien sí están convencidos de su potencial a medio y largo plazo ven que en el corto plazo tienen problemas como la ralentización en el crecimiento de China o la implicación que va a tener la fortaleza del yen en la región.

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