La peculiar estrategia que sigue el Stryx World Growth


El Stryx World Growth es un fondo de renta variable global que cuenta con el sello Funds People, con la calficación de producto Consistentes. Está en manos de Seilern Investment Management, una gestora independiente inglesa fundada en 1989 que desde su fundación aplica el mismo modelo de gestión. La idea fundamental de la gestión de estos fondos es la creación de su propio universo, para lo que declaran ser extremadamente selectivos. Apenas 70 de los valores cotizados del mundo cumplen con sus criterios y son admitidos en sus carteras. Una empresa sólo entra en una cartera si tienen una alta convicción para ellos. El universo es el mismo para los tres fondos y solo cambia el área geográfica. Actualmente, la entidad gestiona activos por valor de 400 millones de dólares en un total de tres fondos cuyo objetivo es aportar un retorno absoluto con un riesgo moderado. En España está representada por Capital Strategies.

El equipo de la gestora está formado por cinco analistas. Todos los miembros cubren como máximo 14 compañías, ya que su universo nunca puede tener más de 70 compañías. Los analistas trabajan en equipo y no a nivel de cada fondo en particular. Algunos son a su vez gestores pero considerándose primero analistas y después gestores. Tassilo Seilern-Aspang, gestor de la firma, acaba de estar de visita en Madrid para dar a conocer su visión de mercado y explicar cómo gestiona la estrategia. En su opinión, el entorno actual de reducido crecimiento,  baja inflación y tipos de interés extremadamente bajos se mantiene inalterado. “La economía no esta tan débil como para desencadenar una recesión, pero tampoco lo suficientemente fuerte como para que los bancos centrales cierren el grifo de liquidez. En este contexto, las acciones siguen siendo el tipo de activo preferido; la valoración resulta cara cuando se mira a corto plazo frente a su histórico, pero su valoración relativa frente a los bonos sigue siendo extremadamente atractiva”.

Cada una de las oportunidades de inversión las evalúan desde un punto de vista bottom up y no se fijan en las inversiones a nivel de mercado o sector. “Nosotros invertimos a lo largo del ciclo y tenemos una filosofía de inversión a largo plazo, por lo que hemos hecho pocos cambios en las carteras en la primera parte del año. Las correcciones fuertes del mercado muchas veces nos ofrecen la oportunidad de incrementar nuestras posiciones. Asimismo, el invertir en compañías con alta liquidez también nos proporciona puntos de compra muy atractivos, especialmente en situaciones en las que el mercado está buscando liquidez, lo que genera que muchas de estas acciones sean sobrevendidas temporalmente”, afirma. Según el gestor, uno de los factores que les hace diferentes de otros fondos es su horizonte de inversión. “En general, el periodo medio de inversión se ha visto reducido considerablemente, proporcionando a los inversores con un horizonte temporal más largo una gran oportunidad de inversión”.

Pero… ¿qué requisitos debe cumplir una compañía para entrar en su fondo? “Miramos compañías que tengan una gran habilidad para hacer crecer consistentemente sus beneficios a través del crecimiento orgánico de sus ventas. Las compañías deben ser líderes en industrias que estén creciendo estructuralmente, generar un alto retorno sobre el capital invertido y que a su vez presenten balances sólidos. Para que una compañía pueda formar parte de nuestras carteras, primero tiene que formar parte de nuestro universo de inversión o ‘Seilern Universe’. “El proceso de incorporación al universo es un proceso largo que consiste en escribir un informe muy detallado y exhaustivo sobre la compañía. Asimismo, cada incorporación debe ser aprobada unánimemente por los gestores. Finalmente, nuestro presidente tiene un derecho de veto sobre cualquier idea que se proponga. Este proceso de incorporación al universo puede durar desde dos meses hasta un año, siendo este nuestro mecanismo de control de riesgos, calidad y consistencia en nuestro proceso de inversión”, revela el gestor.

Todo el análisis lo realizan internamente bajo un enfoque fundamental. “Dedicamos un tiempo considerable a la investigación y estudio de las compañías que ya están en nuestro universo para así poder construir nuestros propios modelos financieros y poder mejorar la calidad de las hipótesis que van dentro de ellos. Estos modelos también los utilizamos para poder hacernos una mejor idea de la valoración de las compañías en las que estamos invertidos, pero también sobre los riesgos de sus respectivos modelos de negocio”. Construyen carteras muy concentradas de entre 17 y 25 valores. “Hay muy pocas compañías en el mundo que cumplan nuestros criterios de inversión, y no queremos diluir esas ideas con ideas no tan buenas o incluso malas. Tener una filosofía de inversión focalizada, nos permite un mayor entendimiento de las compañías en las que estamos invertidos, y hace que no perdamos tiempo analizando malas compañías”.

“Limitando el número de compañías que tenemos en nuestro universo a 70, y asegurándonos que ningún analista cubre más de 14 compañías por cabeza, dando de esta forma, el tiempo necesario para poder llegar a un entendimiento más profundo de los negocios en los que invertimos”, indica. La rentabilidad de sus fondos ha sido principalmente impulsada por ideas a largo plazo, algunas de las cuales han permanecido varios años en las carteras. “Uno de los mejores resultados en términos de rentabilidad obtenido durante los últimos dos años vino de la mano  de una compañía americana de aguas llamada Xylem; la compañía es líder mundial en equipamiento para aguas y tratamiento de aguas residuales. Sacan provecho de la problemática que conlleva la escasez de agua a nivel mundial y los altos recursos dedicados a la investigación y a resolver estas cuestiones. Una de las compañías que peor comportamiento ha tenido recientemente ha sido la compañía Japonesa de robots, Fanuc, ya que sufre una alta exposición a la cadena de valor de la electrónica de consumo, en particular a Apple”.

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