La nueva regulación será positiva para la gestión alternativa


El futuro es prometedor para los productos de inversión alternativa. La nueva regulación tendrá, en general, un efecto positivo sobre el sector de la gestión alternativa; el apetito por este tipo de estrategias va en aumento, y la demanda se reorienta hacia los fondos en formato UCITS, que ofrecen una mayor transparencia, liquidez y están más regulados. Estas son algunas de las principales conclusiones de Fabrice Cuchet, miembro del comité ejecutivo y responsable global de inversión alternativa de Dexia AM.

Cuchet analiza la oleada de nueva regulación sobre el sector financiero. Y la divide en regulación sobre los mercados, sobre las gestoras y sobre los inversores. En cuanto a la regulación de los mercados, considera que todas las medidas destinadas a aumentar la estabilidad y la transparencia son positivas para los gestores alternativos.

En cuanto a las medidas encaminadas a reducir el apalancamiento, considera que los gestores sabrán adaptarse con facilidad a ellas y destaca que, en términos agregados, el apalancamiento de los hedge funds es relativamente bajo, al no llegar a alcanzar las dos veces sobre el patrimonio.

Sin embargo, considera como una posible amenaza el hecho de que los reguladores, de manera discrecional, puedan obligar a los gestores a reducir su apalancamiento en “determinadas situaciones de mercado”. Estos cambios, señala, pueden ser arbitrarios y no coordinados entre los distintos supervisores.

En cuanto a la regulación de las gestoras, Cuchet considera que la nueva directiva sobre gestores alternativos debería otorgar el pasaporte sólo a los fondos europeos y tratar al resto de fondos bajo la consideración de colocación privada, en línea, por ejemplo, con la posición hasta ahora defendida por Francia. La posibilidad de distribuir dentro de la UE fondos alternativos de otras jurisdicciones es uno de los puntos que más discusiones ha generado en torno a esta nueva normativa, que todavía sigue sin contar con un texto definitivo.

“El reto es mejorar la transparencia y ofrecer más seguridad a los inversores sin dañar la diversidad y la flexibilidad de la inversión alternativa”, comenta el responsable de Dexia AM.

En relación con las normas que imponen unos mayores requisitos de capital a los inversores institucionales, como Basilea III para los bancos, o Solvencia II para las compañías de seguros, Cuchet considera que pueden acabar beneficiando a los productos alternativos, en particular a los más transparentes.

Señala que Solvencia II, que discrimina los requisitos de capital en función del tipo de activo en el que se invierta, impone por defecto unas provisiones del 49%, que llegan a ser del 39% para el caso de la renta variable de mercados desarrollados. Al tener en cuenta el perfil de rentabilidad y riesgo de la inversión alternativa, los requisitos de capital para la inversión en estos productos pueden ser significativamente más bajos.

Como ejemplo, Cuchet muestra el coste de capital que para una entidad supondría la inversión en varios de los productos de la gama alternativa de Dexia AM. Los cálculos se realizan aplicando la metodología exigida por los reguladores.

“Solvencia II puede ser positiva para la inversión en productos alternativos, si éstos dan transparencia al cliente”, concluye. Estas tendencias representan una buena oportunidad para los fondos alternativos, sobre todo para los productos en formato UCITS.

Cuchet destaca que los inversores institucionales esperan elevar su exposición a activos alternativos en los próximos años. Y que, en el caso europeo, más de la mitad de ellos lo piensa hacer a través de productos regulados.

Dexia AM, de hecho, prepara el lanzamiento de un fondo que invierte sólo en productos alternativos en formato UCITS. La entidad cuenta con una larga experiencia dentro de este segmento. El propio Cuchet gestiona fondos alternativos en formato UCITS para Dexia AM desde 1996.

En el caso español, Javier Ruiz-Villabrille, responsable de Dexia AM para España, señala que, aunque los inversores particulares tardarán en volver a los productos de inversión alternativa, los institucionales ya están mostrando interés por este tipo de fondos. “Los inversores van regresando, pero piden más transparencia y quieren saber exactamente qué están comprando”, afirma.

En cuanto a las rentabilidades, Cuchet señala que el comportamiento de los hedge funds en este año está siendo muy similar al que se registró en 2003 y 2004, justo cuando los mercados aún ponían en duda el alcance y la sostenibilidad de la recuperación económica.

 

“El comportamiento de los hedge funds en 2010 es normal. Es el que se ha dado ya en otras ocasiones al salir de una recesión, hasta que la recuperación se confirma”, añade.

 

 

 

 

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