La nueva fiscalidad influirá más en la banca privada que en las redes minoristas


La vuelta de la progresividad a la tributación del ahorro aumenta las diferencias entre los productos más idóneos para los clientes de redes minoristas y de banca privada. Los segundo se verán más afectados por el incremento de la tributación.

 

Después de dos legislaturas en la que la neutralidad fiscal era la nota dominante en el tratamiento de los productos de ahorro, la subida fiscal anunciada el viernes por la vicepresidente del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, abre la partida para jugar con los diferentes productos financieros en función del plazo y la base imponible de cada uno de los clientes. Si en el plazo del tiempo, el reloj corre a favor de los productos que no retribuyan hasta 2014, en el segundo caso el impacto será mayor a medida que aumente la base por la que tributa el contribuyente.

 

Así, en el caso de aquellos ahorradores con unas ganancias (ya sea en forma de rendimientos o de plusvalías) que no alcancen los 6.000 euros al año, el impacto del endurecimiento fiscal será limitado. El incremento del tipo en dos puntos porcentuales, del 19% al 21%, supondría que el rendimiento bruto del 3% en una inversión se reduciría del 2,43% al 2,37%. Es decir, en solo seis puntos básicos. Para este tipo de cliente, las diferencias no son significativas ante la disyuntiva de elegir entre un fondo que no reembolse hasta 2014, en el que tributaría al 19%, o un producto que reparta una renta en 2012, con un tipo al 21%. Incluso en productos capaces de generar rendimientos anuales del 10%, las diferencias no son sustanciales, con solo 20 puntos básicos de rentabilidad.

 

Esto hace pensar en un impacto limitado de la nueva fiscalidad en las estrategias de producto en las redes minoristas españolas. No hay que olvidar que una base liquidable del ahorro de 6.000 euros en productos capaces de generar rentabilidades en torno al 3% equivale a patrimonios cercanos a los 200.000 euros.

 

Las diferencias son algo más significativas a medida que se incrementa la base de ahorro. Así, para aquellos clientes que pasen a tributar al nuevo tipo máximo del 27%, para lo que deben generar más de 24.000 euros de ganancias al año, la rentabilidad después de impuestos de un producto con una rentabilidad del 3% bajaría del 2,37% al 2,19%. En 18 puntos básicos.

 

El mayor impacto de la reforma fiscal en las rentas altas hace pensar que las entidades podrán incentivar en las bancas privadas la comercialización de productos que trasladen el rendimiento a 2014, caso de los fondos de inversión, los depósitos y bonos a dos años y los seguros. Mientras, en las redes minoristas, podrán seguir conviviendo fondos y depósitos.

 

 

Diferencias en las rentabilidades (con base hasta 6.000 euros)
rentabiidad bruta del producto rentab. neta al 21% rentab. neta al 19% Diferencia
1 0,79 0,81 -0,02
2 1,58 1,62 -0,04
3 2,37 2,43 -0,06
4 3,16 3,24 -0,08
5 3,95 4,05 -0,10
6 4,74 4,86 -0,12
7 5,53 5,67 -0,14
8 6,32 6,48 -0,16
9 7,11 7,29 -0,18
10 7,90 8,10 -0,20

 

 

Diferencias en las rentabilidades (con base entre 6.000 y 23.900 euros)
rentabiidad bruta del producto rentab. neta al 21% rentab. neta al 19% Diferencia
1 0,75 0,79 -0,04
2 1,50 1,58 -0,08
3 2,25 2,37 -0,12
4 3,00 3,16 -0,16
5 3,75 3,95 -0,20
6 4,50 4,74 -0,24
7 5,25 5,53 -0,28
8 6,00 6,32 -0,32
9 6,75 7,11 -0,36
10 7,50 7,90 -0,40

 

 

Diferencias en las rentabilidades (con base de 24.000 euros o más)
rentabiidad bruta del producto rentab. neta al 21% rentab. neta al 19% Diferencia
1 0,73 0,79 -0,06
2 1,46 1,58 -0,12
3 2,19 2,37 -0,18
4 2,92 3,16 -0,24
5 3,65 3,95 -0,30
6 4,38 4,74 -0,36
7 5,11 5,53 -0,42
8 5,84 6,32 -0,48
9 6,57 7,11 -0,54
10 7,30 7,90 -0,60

 

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