“La macroeconomía explica el 90% de las variaciones de los mercados”


¿Macroeconomía o fundamentales? ¿Qué es lo que más influye en la evolución de los mercados? Según Olivier Ginguené, director de estrategia de Pictet Asset Management, “la macroeconomía explica el 90% de las variaciones de los mercados y conviene centrarse en entender la sensibilidad de los diferentes activos a tales variaciones. En concreto, las cotizaciones se ven afectadas por ciclos de sentimiento, liquidez y valoración”. Sin embargo, el experto reconoce que, al final, “la rentabilidad proviene principalmente de la asignación de activos, donde la gestión por convicción, más que respecto al índice de referencia, puede mejorar la rentabilidad-riesgo”.

En su opinión, a muy corto plazo hay que fijarse en el sentimiento del mercado, especialmente en lo que respecta a estados de sobre compra o sobreventa. “Se trata de un factor claramente contrario. Cuando predomina el optimismo no quedan compradores marginales y cualquier noticia negativa puede provocar corrección. Así que conviene evitar una marea optimista”.  De hecho, Ginguené entiende que el índice de volatilidad Vix ha llegado a mostrar una rápida mejora al caer por debajo del 17% este verano, nivel que normalmente presagia corrección.

Por otra parte, el experto señala que muchos inversores no han participado del rally y las posiciones en liquidez siguen cerca de máximos. “Esto podría hacer que puedan mostrar interés por aumentar exposición a renta variable cuando se presente la oportunidad. En cualquier caso, la volatilidad continuará instaurada en el mercado al menos hasta la vuelta del crecimiento económico”, indica el director de estrategia de Pictet AM. A su juicio, este sentimiento puede durar sólo de una a cuatro semanas y representar puntos tácticos de entrada o salida, sin que sea suficiente para una política de inversión.

“Además, hay que tener en cuenta la liquidez, factor de reflación de los activos, de bancos centrales, crédito y capital privado, incluso flujo de fondos. Del mismo modo, también habría que fijarse en las valoraciones, teniendo en cuenta que pueden resultar baratas durante mucho tiempo, si bien tácticamente no es posible estar esperando dos o tres años”. Según explica Ginguené, el objetivo sería maximizar la rentabilidad con protección a la baja –con suelo pero sin límite superior- y una volatilidad máxima de un solo dígito.

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