La liquidez en los fondos de inversión: algunas reflexiones importantes


El cierre del Woodford Income Fund está provocando una amplia discusión sobre la liquidez en los fondos de inversión. Como resultado de este debate, algunos gestores han sido puestos en el punto de mira a medida que los inversores han comenzado a vender posiciones en productos en los que han identificado participaciones sin liquidez. “Aún cuando esta reacción en algunos casos es comprensible, el alto nivel de salidas en algunos fondos es sorprendente, sobre teniendo en cuenta que la exposición de los gestores a este tipo de activos más ilíquidos era bastante clara. Incluso si no lo fuera, estas participaciones no deberían ser una sorpresa para los inversores o asesores profesionales, ya que una de las funciones de un analista de fondos es evaluar el estilo de inversión de un gestor de fondos y el riesgo que asume con su cartera, con el objetivo de realizar una recomendación apropiada”, recuerda Detlef Glow.

El director de Análisis de Refinitiv para EMEA se muestra “más que convencido” de que la mayoría de los selectores de fondos tienen procesos de evaluación y selección de fondos bastante complejos y adecuados y, por lo tanto, saben perfectamente qué hay dentro de las carteras de sus productos. Sí cuestionaría esto para los inversores minoristas y sus asesores, ya que estos a menudo trabajan con listas de recomendaciones o rankings para seleccionar sus inversiones.

Sin embargo, desde su punto de vista, la normativa UCITS es muy clara y ofrece una importante protección a los inversores. “Proporciona un marco legal dentro del cual los gestores pueden actuar, mientras que las autoridades de los mercados financieros locales deben garantizar que los fondos bajo su supervisión cumplan con estas normas en el mejor interés de los partícipes. Hay quien pueda pensar que UCITS necesita ser revisada, pero en la práctica ese 10% que permite la norma en activos no líquidos es necesario para gestionar las carteras de manera eficiente. Mientras el gestor maneje el fondo en el mejor interés de los inversores estas participaciones no representan una amenaza”.

Con respecto al caso Woodford, Glow considera que no es la primera vez en la que las participaciones no líquidas de un fondo han provocado su cierre. “Y, definitivamente, no será la última”, sentencia. Pero esto no quiere decir que exista un problema generalizado con la liquidez de los fondos. Ni que –tal y como señala el experto- los inversores deban entrar en pánico.

Morningstar cataloga lo ocurrido con Woodford como un caso muy excepcional, por el elevado número de valores no cotizados donde el porcentaje del capital de la empresa que poseía el gestor era excesivo. En la firma de análisis han elaborado una lista interna de productos que podrían tener un cierto parecido con la cartera del Woodford Income Fund, pero ésta no es especialmente larga ni significativa. “Sí existen algunos productos parecidos, pero en su mayoría sin rating”, afirma Fernando Luque, editor financiero en Morningstar.

Según Glow, la única forma de evitar que se vuelvan a producir situaciones como ésta es a través de una mayor transparencia a nivel del fondo y una supervisión suficiente por parte de las autoridades del mercado. Además de esto, es importante que los selectores de fondos, los observadores del mercado y las agencias de rating revisen la estrategia de inversión y la cartera de los fondos que califican o recomiendan regularmente, especialmente cuando estos productos aparecen en las listas de recomendaciones para los inversores minoristas.

Reflexiones de una gestora con experiencia vital en la materia

Los gestores tienen la responsabilidad de gestionar sus carteras con diligencia y teniendo muy en cuenta los problemas que se pudiesen derivar de la falta de liquidez. Pilar Gómez Bravo, actualmente directora de renta fija europea en MFS IM, trabajaba en Lehman Brothers en 2008, gestionando carteras de crédito, y ha sido testigo en primera persona de los desafíos que la iliquidez  presenta, especialmente en tiempos de estrés de mercado. Cree que invertir en activos ilíquidos es razonable, pero no considera apropiado tener un volumen material de valores ilíquidos en fondos que ofrecen liquidez diaria. “Si los clientes quieren tener activos ilíquidos en propiedad, hay vehículos y estructuras de fondos apropiadas para ello. Pero estos clientes necesitan entender por completo los riesgos que están adoptando y comprender el funcionamiento de esos vehículos que invierten en activos ilíquidos, especialmente durante periodos de volatilidad de mercado”, afirma.

A su juicio, todo gira en torno a la gestión de rentabilidad-riesgo. “Como gestores, hay que preguntarse constantemente cuánto nos están compensando por la iliquidez, siendo transparentes con nuestros inversores, que en su gran mayoría espera liquidez diaria de nosotros. En renta fija, ha habido un gran volumen de emisiones de deuda corporativa en los últimos años y hemos visto recientemente lo rápido que el mercado puede cambiar y las dificultades que estos cambios traen consigo. El ejemplo más reciente lo vimos en diciembre de 2018. En el entorno actual, tener amplia liquidez es clave en los mercados de crédito para aprovecharse de las dislocaciones -cada vez más pronunciadas- de esta parte final del ciclo”, subraya.

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