La Ley que regula los planes y fondos de pensiones en España cumple hoy 25 años


Tal día como hoy, hace 25 años, se aprobó la Ley 8/87 que vino a regular en España los fondos y planes de pensiones. Nacía así una nueva manera de ahorrar a largo plazo pensando en la jubilación, encaminada a complementar el sistema público de la Seguridad Social. En este tiempo, se ha desarrollado una industria que hoy en día cuenta con 84.000 millones de euros en activos y que gestiona planes tanto en el sistema individual como en el de empleo y asociado.

“La Ley ha tenido luces y sombras en este tiempo”, resume Ángel Martínez Aldama, director general de Inverco. “El sistema individual ha tenido un buen desarrollo en estos años, aunque ahora hayan disminuido las aportaciones por la situación actual de crisis que atraviesa el país. El reto, no obstante, sigue siendo el desarrollo del sistema de empleo”.

Esas sombras a las que hace referencia Martínez Aldama se refieren a las numerosas modificaciones que ha sufrido la norma en este tiempo. “Es paradójico que con la ley se quiso regular el ahorro estable y la norma ha sido inestable, porque ha habido muchísimas modificaciones”, explica Asunción Bauzá, socia de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. “Casi todos los años ha estado en el BOE por alguna modificación”.

Estos cambios regulatorios (ligados sobre todo a las modificaciones en los incentivos fiscales asociados a estos productos) han supuesto un hándicap para un mayor desarrollo de los planes y fondos pues, según asegura José Caturla, consejero delegado de Aviva Gestión. “Es importante mantener las reglas de juego a largo plazo porque estamos hablando, precisamente, de ahorro a largo plazo. Y esto no ha sido así porque ha estado demasiado sujeto a cambios ligados a los distintos Gobiernos del país. Y eso es lo peor que se puede hacer porque la gente pierda la confianza en el producto”, dice.

“La ley 8/87 estableció en España una mecánica de ahorro desconocida hasta entonces: un ahorro a largo plazo, finalista y cautivo. Se estableció un incentivo fiscal de manera que ningún impuesto ni acreedor pudiera tocar ese ahorro para que el dinero estuviera protegido durante el periodo de generación de ahorro”, explica Bauzá.

“Sirvió para que empezara a haber cierta cultura del ahorro financiero en el país, aunque todavía queda mucho camino por recorrer”, dice Caturla. “Nació además el sector del ahorro a largo plazo y ayudó al desarrollo general del mercado financiero”.

Tras 25 años de Ley, el balance que hacen los expertos es mixto. “No creo que los objetivo se hayan conseguido en su totalidad, pero sí se ha concienciado un poco más al español de la necesidad de que hay que ahorrar y de que papá estado no va a ser el único que te ayude para la jubilación”, dice Bauzá.

“Es una cuestión de educación, incentivos fiscales y, sobre todo de continuidad en las reglas del juego”, dice Caturla. “No es una cuestión de un día. Es una labor continua en la que se necesita mayor educación y concienciación de las personas de que necesitan ahorrar y de los políticos de que hay que incentivar ese ahorro”.

También las empresas tienen un papel importante que desarrollar en este sentido, puesto que como la aportaciones a los planes es voluntaria, todavía hay muchas compañías que no cuentan con sistemas complementarios. “El objetivo debe ser que el cien por cien de los trabajadores pudiera tener cobertura privada”, dice Martínez Aldama. “El reto es cómo hacemos para que se constituyan planes nuevos en las empresas, fundamentalmente en las PYME, que es donde se centra el 60% de empleo”.

Así, desde el sector se pide que aumenten los incentivos fiscales sobre estos productos y fórmulas de estímulo para fomentar los planes privados en las empresas.

“La cuestión es plantearse qué sistema queremos tener y, sobre todo, qué sistema podemos sostener, que es lo importante, porque el actual no es sostenible”, explica el director general de Inverco.

Caturla coincide con Martínez Aldama y está convencido de que en España hace falta una base de ahorro a largo plazo “porque está claro que la Seguridad Social no va a poder cubrir las expectativas de jubilación” y, además cree que ayudaría a dar mayor estabilidad a los mercados financieros nacionales. “Si hubiera mayores planes de pensiones, habría mayor estabilidad y una mejor economía nacional y, además servirían también como base de financiación para las empresas locales”, dice Caturla.

En todo caso, los expertos confían en que el futuro del sector sea esperanzador, según se vaya desarrollando el sistema de empleo y abogan por afrontar ese futuro cuanto antes siempre pensando en el largo plazo. “Al hablar de largo plazo, solemos pensar en cinco-diez años cuando, en el caso del ahorro para las pensiones, los periodos tienen que ser de 20-30 años”, dice Bauzá.

En este sentido, Caturla asegura que los ránking de rentabilidad de estos productos que ofrecen datos por debajo de los tres años son “perversos”. “Condicionan la manera de gestionar y eso no puede ser porque las inversiones que se hacen son a largo plazo, por lo que medir los resultados a corto plazo crea una situación de ruido sobre el producto que no tiene sentido”, explica.

Foto fija de los principales datos de los fondos de pensiones


A cierre del primer trimestre de 2012, el volumen gestionado por los fondos de pensiones alcanzó los 84.681 millones de euros,  un 1,8% más que a cierre de 2011, según los datos de Inverco.

Las aportaciones acumuladas en los últimos doce meses alcanzaron los 5.061 millones de euros, mientras que las prestaciones han sido de 4.121 millones. Por tanto, las aportaciones netas  acumuladas han alcanzado los 940 millones de euros en los doce últimos meses.

El número de cuentas de participes se ha situado en 10.549.890, lo que supone un ligero descenso del 1,6% respecto al mismo mes del año anterior. El número de participes estimado se sitúa en ocho millones, al existir partícipes con más de un plan.

Por sistemas, el individual tiene un patrimonio de 51.742 millones de euros, con 8,3 millones de cuentas de partícipes y 133.110 beneficiarios. El de empleo cuenta con un volumen de activos de 32.098 millones de euros, 2,1 millones de cuentas de partícipes y 65.340 beneficiarios. Por último, el sistema asociado tiene un volumen de 840 millones de euros.

Por grupos de gestión, BBVA mantiene su liderazgo en la gestión de pensiones, con un volumen total de 16.050 millones de euros, seguido de Vidacaixa Grupo, con 13.800 millones, Santander, con 8.300 millones y Aviva con 5.200 millones de euros.

En cuanto a rentabilidades, de media, a 20 años, los planes de pensiones del sistema individual han conseguido una revalorización anual del 4,1%, los del sistema de empleo del 5,7% y los asociados, del 5,8%.

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