La ISR comienza a cobrar importancia en España


Sustituir el miedo a la pérdida de rentabilidad por una visión optimista de oportunidad a la hora de lograr valor añadido es, quizá, el reto más importante que afronta la Inversión Socialmente Responsable (ISR) en nuestro país, como dejó claro un elenco de expertos durante la conferencia “La Inversión Socialmente Responsable en España y su desarrollo”, organizada por Spainsif (el foro español pionero en la materia) en colaboración con la UNED.

Para lograr ese cambio de tendencia, los criterios ASG (ambientales, sociales y de buen gobierno corporativo) son fundamentales. Unos criterios que buscan una mayor comercialización de este tipo de producto financiero, el cual, aunque no es nuevo, sí es muy desconocido en España por su perfil conservador y su falta de cultura financiera. “En España, la ISR ha tenido un desarrollo muy corto, pero ya está aquí”, anunció Mario Enrique, de CCOO.

El “activismo accionarial” y el voto electrónico vía smartphone son otros de los objetivos por lograr, señaló Manuel Álvarez, de Caser Seguros. Y es que, “aunque la ISR en España tiene poco pasado, tiene mucho futuro”, donde se ve un “avance lento pero firme” hacia la consecución de valores como “la transparencia, la pluralidad o la independencia”.

Para David García, de Santander AM, “existe una serie de pilares fundamentales que todo producto con enfoque ISR debería tener: un comité ético, un ideario ético y un análisis ASG”. ¿Por qué?, se pregunta. “Porque ayudan a buscar valor añadido donde el resto de inversores no lo busca. Un valor definido por aspectos como una buena relación con proveedores, acreedores, accionistas, trabajadores, medio ambiente y sociedad donde se desarrolla la compañía o estado en cuestión”, enumera.

La ISR es un indicador adelantado de riesgos y oportunidades. Aquellas empresas que no cumplan los criterios ASG sufrirán una pérdida de reputación”, advirtió Iván Díez, de Groupama AM. Los planes de pensiones de empleo a través de clientes institucionales privados son, a día de hoy, la vía más rápida de entrada e impulso para la ISR en España, coincidieron la mayoría de intervinientes.

“La ISR cobra importancia ahora, después de la crisis, y es una pena”, señaló Díez, “ya que debió actuar antes para evitarla”. “Ha habido una ausencia de ética en los negocios. No se han cumplido las buenas prácticas de gobierno ni en la economía en general ni en las finanzas en particular. Por eso, es necesario este análisis extrafinanciero en el sector financiero”, defendió.

Más formación

No invertir en estados que no respeten la igualdad de género, los derechos humanos o que se salten el Protocolo de Kioto, así como en compañías de la industria armamentística, la energía nuclear, tabacaleras o de la industria del alcohol y que no respeten los derechos de los trabajadores es un punto básico para un buen inversor responsable. Sin embargo, en España, “un país acostumbrado a que los clientes se asesoren a través de cajas, bancos y aseguradoras, es necesario mejorar la formación de quienes venden este tipo de productos financieros socialmente comprometidos y aumentar los canales de información para disminuir el desconocimiento en torno a ellos”, añadió.

Los participantes de la jornada señalaron la importancia de seguir el modelo francés de ISR (muy desarrollado), adherirse a los Principios para una Inversión Responsable de Naciones Unidas (PRI, por sus siglas en inglés), dar una definición de ISR a nivel europeo, y reivindicar y hacer uso de los derechos políticos que genera la renta variable (como los de participación y voto en las juntas generales de accionistas). Pidieron también que, pese a no ser obligatoria por el momento, se cumplan unos criterios mínimos por parte de clientes, asesores, vendedores y gestores de este tipo de productos.

Esta jornada formó parte de la Semana de la ISR, organizada por Spainsif, en la que se celebraron conferencias tanto en Madrid como en Zaragoza (en la fotografía). 

 

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