“La inversión pasiva en renta fija está muerta”


Que los mercados se mueven muy rápido lo sabe muy bien Bob Jolly, uno de los gurús más reputados de la industria. En su última vista a España, el responsable del área de Global Macro de Schroders aseguraba que la bipolaridad en el sentimiento de los inversores hacía que los mercados pasasen de la depresión a la euforia a una velocidad de vértigo. Sin embargo, esto no supone para él un gran problema. Todo lo contrario. “La volatilidad generada por las fuerzas macroeconómicas imperantes crea oportunidades. Actualmente, la macroeconomía ha cobrado una importancia mayor que nunca”, afirmaba en la primera presentación realizada por el experto en España. Sin embargo, encontrar oportunidades en determinados activos se ha vuelto más difícil. Esto es especialmente evidente en el caso de la renta fija.

Con la rentabilidad de la deuda gubernamental en mínimos, ¿no es un momento difícil para invertir en renta fija?

Puede serlo para los inversores pasivos ya que, a diferencia de los últimos años, cuando uno podía comprar exposición al mercado de deuda y limitarse a recoger los beneficios, ya nadie se hace rico con la inversión pasiva en renta fija. Sin embargo, para los inversores dispuestos a invertir táctica y estratégicamente en todo el espectro de renta fija y divisas, el mercado actual ofrece muchas oportunidades de generación de alfa.

¿Qué factores han impulsado la rentabilidad del Schroder ISF Strategic Bond Fund?

Desde finales se 2012, la mayor parte de nuestro presupuesto de riesgo se ha centrado en los mercados de divisas. Por ejemplo, la exposición corta al yen japonés que iniciamos en el cuarto trimestre de 2012, cuando vimos claro que Shinzo Abe ganaría las elecciones, ha resultado muy beneficiosa para el fondo. Otros factores que han contribuido a la rentabilidad en los últimos meses incluyen una exposición corta al dólar australiano, posiciones en bonos soberanos portugueses e irlandeses y nuestras estrategias de valor relativo en crédito. Últimamente también nos hemos beneficiado de las ventas en el mercado de bonos.

¿Qué otras posiciones en divisas está considerando?

Como hemos reducido nuestras exposiciones cortas al yen y al dólar australiano, nuestra principal apuesta en divisas es estar cortos en el euro y largos en divisas escandinavas que, en nuestra opinión, se comportarán bien porque sus países tienen margen para aplicar medidas de estímulo económico. También estamos largos en el dólar estadounidense porque la economía de EE. UU. sigue ganando impulso y creemos que la divisa se verá respaldada por el final de las medidas de expansión cuantitativa.

¿En qué otros lugares ve oportunidades en renta fija global?

Los tipos de interés están ganando importancia en el fondo. Por ejemplo, hemos iniciado una exposición corta al mercado de deuda pública estadounidense porque esperamos que los tipos del Tesoro aumenten en 2013, conforme la recuperación de la economía estadounidense se afiance. Sin embargo, no esperamos bruscos movimientos bajistas en bonos soberanos, porque eso forzaría a los bancos centrales a intervenir para evitar una desestabilización de la economía.

¿Qué opina de los bonos corporativos?

En general, las valoraciones de los bonos corporativos no parecen muy atractivas en términos históricos, pero quien busque puede encontrar auténticos diamantes en bruto. Diferenciar las empresas que prosperarán de las que no resultará crucial este año.

Esperamos que los tipos de interés de los bonos soberanos suban a corto plazo, así que nos hemos centrado en bonos corporativos que no estén muy correlacionados con la deuda soberana. Creemos que la búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores se mantendrá, pero a un ritmo menor. Por otro lado, la abundante liquidez está contribuyendo a que las empresas se puedan refinanciar a bajo coste, lo que reduce las tasas de impago. No obstante, somos conscientes de que los bancos centrales cerrarán el grifo de la liquidez en algún momento, lo que podría generar un entorno difícil para los activos de riesgo a corto plazo que será contrarrestado por unas dinámicas de crecimiento más fuertes en Estados Unidos.

¿Invierte en los países periféricos de la eurozona?

Hasta hace poco estábamos invertidos en bonos soberanos de Portugal e Irlanda por sus atractivas rentabilidades en comparación con otros bonos gubernamentales. Sin embargo, tras el fuerte rally experimentado en los últimos meses hemos recogido beneficios y hemos reducido nuestra exposición.

¿Cree que los comentarios sobre la “gran rotación” de la renta fija a la variable son exagerados?

De momento no solo no hemos presenciado una rotación importante, sino que la clase de activos sigue recibiendo inversiones. Lo que sí hemos visto es una rotación del efectivo y los bonos gubernamentales a los bonos corporativos y la deuda de mercados emergentes. Como existen menos opciones de generación de rentas en renta fija, los inversores deben asumir un mayor nivel de riesgo para obtener las mismas rentabilidades que en el pasado.

¿Qué papel desempeña la deuda de mercados emergentes en la cartera?

Es difícil ignorar los atractivos fundamentales de algunos mercados emergentes y, en cierto modo, la definición de lo que constituye un “activo refugio” ha cambiado. Si comparamos el deterioro de la calidad crediticia de los principales mercados soberanos occidentales con los niveles de déficit y deuda de la mayoría de los mercados emergentes, estos últimos salen mucho mejor parados. No obstante, es probable que algunos mercados emergentes sufran por la desaceleración del superciclo de las materias primas, lo que implica que también la inversión en mercados emergentes dejará de depender de la beta del mercado para pasar a buscar activamente oportunidades de generación de alfa mediante operaciones de valor relativo.

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