“La inversión en activos de renta fija en su conjunto no va a seguir considerándose como una apuesta tan segura”


“Desde nuestro punto de vista, la clave para navegar en este ambiente tan incierto en renta fija es estar posicionado de tal forma que se puedan aprovechar los repuntes de volatilidad sin quedar atrapado en ellos. Creemos que es esencial tener muy presentes los riesgos más estructurales y mantener un posicionamiento sectorial acorde, pero habrá que estar preparados para lo inesperado”. Esta es la visión de Jon Mawby, gestor de renta fija de GLG, filial del grupo Man, quien considera que, si pensamos que habrá repuntes de la inflación o subidas de tipos, será vital que haya alguna forma de cobertura contra los riesgos de cola en nuestra cartera.

Según explica el experto en un informe, “se puede obtener cierto grado de inmunización asignando una parte sustancial de la inversión a activos poco sensibles a las variaciones de los tipos de interés, lo que además nos permitirá ser más flexibles para poder identificar las clases de activos que ofrezcan un perfil de rentabilidad riesgo más ajustado. Dada la escasa liquidez de algunos mercados, es también esencial que estemos en activos favorecidos por la tendencia de los mercados y que puedan generar liquidez, sobre todo en los activos con más beta. Por ello, pensamos que será importante hacer un trading más táctico en el futuro más inmediato”.

A pesar del positivo comienzo de 2013, la inquietud sobre el aumento de las rentabilidades parece ir en aumento. “El incremento del apetito inversor por las emisiones de títulos con tipo de interés flotante puede ser una señal de que el mercado está anticipando un entorno con tipos de interés más altos más pronto de lo que pensábamos. De hecho, la emisión de títulos con cupón flotante denominados en dólares en las dos primeras semanas de 2013 ya supone un 23% del total de las emisiones de este tipo de instrumento en el total de 2012, y estamos asistiendo a una tendencia similar en el mercado europeo”.

Teniendo en cuenta los insostenibles niveles del endeudamiento público, Mawby cree que no parece que los bancos centrales vayan a actuar de forma inminente, si bien “tampoco deberíamos pecar de complacencia sobre los riesgo de invertir en renta fija cuando el ciclo alcista de esta clase de activos parece estar llegando a su fin. Pensamos que los mercados de crédito seguirán atrayendo el interés inversor durante una temporada, en un ambiente en el que la caza de los activos que generan rentas se ha intensificado”, asegura el experto.

Sin embargo, el gestor de GLG entiende que es importante tener muy en cuenta que la inversión en activos de renta fija en su conjunto no va a seguir considerándose como una apuesta tan segura. La beta del mercado es excepcionalmente alta desde 2009, pero hay que pensar que durante más de tres décadas hemos disfrutado de una tendencia secular alcista en el mercado de bonos. Los riesgos de quedar atrapado con mucha duración al final de este rally histórico son muy significativos, pero el coste de oportunidad de prevenir repuntes de tipos es mínimo”.

En consecuencia, Mawby considera fundamental elegir un gestor de activos que tenga muy presentes los riesgos estructurales, mejor que un enfoque con una beta alta, y que esté preparado para manejar de forma flexible la duración de la cartera para maximizar el perfil de rentabilidad/riesgo. Además, es esencial que sea plenamente consciente de la creciente asimetría del riesgo, ya que las consecuencias de cualquier cambio inesperado en las expectativas sobre inflación o tipos de interés podrían ser graves”, indica el gestor.

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