"La inversión en acciones que ofrezcan dividendos sostenibles es cada vez más interesante"


"En el actual entorno de bajo crecimiento económico e incesante volatilidad en los mercados, la inversión en un tipo de activo que sea capaz de ofrecer dividendos de forma sostenible, así como un potencial de crecimiento real, resulta cada vez más atractiva". Así al menos lo cree Sonja Laud, gestora de fondos de renta variable global de Schroders, quien en un informe analiza cómo generar el mayor rendimiento posible este año en renta variable centrándose en el dividendo. 

 

"Si echamos un vistazo a una cartera equilibrada que tiene un 40% de sus activos invertidos en deuda pública, un 5% en efectivo, un 5% en bonos corporativos y un 50% en renta variable, la imagen no resulta muy halagüeña”, asegura la experta. Y es que, “mientras que el rendimiento anual ofertado a principios de la década de 1990 era de más de un 6%, el rendimiento implícito actual es un nada atractivo 2,8%”, destaca Laud. 

 

En su opinión, esta diferencia entre los beneficios esperados y los reales está provocando una crisis de rendimiento que generará una competencia feroz por aquellos valores capaces de proporcionar unos flujos de ingresos seguros y un crecimiento potencial. En este sentido, el flujo de dividendos a nivel mundial ha ido en aumento, lo que ha servido para proporcionar una fuente constante de ingresos y ofrecer un colchón en los mercados más agitados, indica la experta. “Sin embargo, la selección de valores y la diversificación es clave para asegurar que estos rendimientos sean constantes a largo plazo”. 

 

"A largo plazo, los inversores en renta variable siempre deberían tener en cuenta la exposición a acciones que reparten dividendos, ya que ofrecen formas menos arriesgadas de generar rentabilidades constantes a largo plazo”. No hay que olvidar –señala Laud- que los dividendos representan históricamente un 50% de la rentabilidad total. Tras un intenso proceso de desapalancamiento, los balances empresariales son robustos y las compañías han acumulado grandes reservas de efectivo.

 

Asimismo, el porcentaje de los beneficios que se destinan a retribuir al accionista se mantienen en niveles moderados, dejando margen para la reinversión y el crecimiento de los beneficios. “Esto resulta crucial para que el dividendo sea sostenible en el futuro y garantizar su crecimiento a largo plazo”, asegura la experta. 

 

Según la gestora de renta variable global de Schroders, las anémicas perspectivas de crecimiento que existen para los mercados desarrollados hace que, en un enfoque global, se aumente la exposición a economías con un crecimiento más robusto, en particular en mercados emergentes de América Latina y Asia (exceptuando Japón). 

 

Puede consultar el informe completo de Laud descargándose el siguiente archivo: