La inflación general y la subyacente están convergiendo


TRIBUNA de Tiffany Wilding, economista EE.UU., PIMCO. Comentario patrocinado por PIMCO.

En agosto de 2016, sostuvimos que, aunque la inflación general se situaba en el 0,8% interanual, un dato que se sitúa muy por debajo del objetivo de inflación a largo plazo de la Reserva Federal, este ritmo de crecimiento de los precios tan moderado era consecuencia de factores temporales abocados a desaparecer. En ese momento, las caídas de los precios de las materias primas de los dos años anteriores y el efecto retardado de la apreciación de la divisa estaban teniendo una incidencia desmedida en la inflación medida por el índice de precios de consumo (IPC) general. Sin embargo, los componentes subyacentes (incluida la inflación de los precios del alojamiento), más sensibles a los indicadores fundamentales nacionales y a la atonía del mercado laboral, se mantuvieron estables, lo que abonó nuestras expectativas de que la inflación general avanzará hasta converger con nuestra previsión para la inflación subyacente de cerca del 2,2%.

El informe sobre el IPC de ayer corrobora esta idea, ya que la inflación medida por el IPC general se aceleró hasta el 2,1% interanual en diciembre, frente al 1,7% de noviembre, lo que se aproxima mucho a la tasa de inflación subyacente del 2,2% interanual (véase el gráfico). Como esperábamos, la disminución y menor alcance de la atonía del mercado laboral ha favorecido a la inflación de los servicios, que ha alcanzado una tasa anualizada del 3%. Además, aunque los efectos de la anterior apreciación del dólar han tardado un poco más en desaparecer como consecuencia de otro episodio más reciente de apreciación del billete verde, la estabilización y la recuperación de los precios de la energía han proporcionado a la inflación general el impulso que se esperaba.

Un análisis de los detalles del informe de hoy permite comprobar que el aumento del 0,2% intermensual de la inflación subyacente se ajustó a las previsiones de consenso, aunque fue algo más fuerte de lo que nosotros preveíamos. La estacionalidad residual y los fuertes descuentos de la temporada de compras navideñas se tradujeron en una caída de los precios de los artículos de consumo básicos: los precios de la ropa (-0,7%), los muebles (-0,1%), el ocio (-0,2%) y los artículos deportivos (-0,2%) bajaron en diciembre. En cambio, el encarecimiento de las categorías de atención médica tras cierta debilidad el pasado mes, la estabilidad de la inflación del alojamiento y las cifras positivas en las volátiles categorías de hoteles y billetes de avión contrarrestaron esos descensos.

1.1     Es probable que los puntos muertos de inflación de los TIPS desmientan la trayectoria de la inflación

Resulta interesante que, pese a estas tendencias, buena parte de la curva de puntos muertos de inflación de los títulos del Tesoro estadounidense protegidos frente a la inflación (TIPS) siga por debajo del 2%. Los puntos muertos de inflación para los TIPS con vencimientos entre dos y cinco años oscilan entre el 1,7% y el 1,9%, lo que sugiere que los participantes en el mercado continúan descontando una probabilidad relativamente alta de que la inflación no cumpla las expectativas.

Creemos que el mercado puede estar equivocándose en esto. Como recalcamos en un artículo de noviembre de 2016, pensamos que la agenda política anunciada por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y su nueva administración desplazará el equilibrio de riesgos hacia un incremento de la inflación. Consideramos que la aplicación de medidas de estímulo fiscal prevista cuando nos encontramos ya en la segunda mitad del ciclo económico, sumada a la preferencia por las restricciones al comercio que ha manifestado el presidente electo, es una receta perfecta para un aumento de la inflación.

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