La industria de la gestión ante el reto regulatorio


Son numerosas las voces en la industria de la gestión de activos que se quejan de la sobrerregulación desarrollada en los últimos años. Pero Eddy Wymeersch, profesor de la Universidad de Gante y ex presidente del CESR, considera que es sólo la respuesta a un escenario muy complejo. "La industria está perdida en la complejidad, en medio de una crisis financiera y necesita encontrase a sí misma. Hay que encontrar un equilibrio entre las iniciativas propuestas y los objetivos a lograr", afirmaba en el marco de la conferencia anual sobre la industria celebrada por ALFI –la asociación luxemburguesa de fondos de inversión– recientemente en Luxemburgo.

El debate es complejo. Thomas Seale, consejero delegado de la Administración Europea de Fondos en Luxemburgo, defendía la idea de una regulación simple para evitar un impacto negativo en la industria de gestión de activos, pues según algunos estudios, la normativa ha aumentado en algunos puntos básicos los costes de los productos, provocando caídas de volumen sobre todo en aquellos dirigidos a inversores minoristas.

Contra ese riesgo de encarecer la industria, Luc Frieden, ministro de Finanzas del gobierno del país, confiesa la dificultad de establecer una regulación simple. “Es un entorno complejo y la clave está en lograr un equilibrio. Luxemburgo ha de fijar una regulación apropiada y estoy seguro de que habrá una regulación pragmática que apoye el crecimiento de la industria", decía.

Wymeersch señala dos aspectos clave en los que el impacto regulatorio será fundamental: la distribución de fondos y el desarrollo de productos. Con respecto a la distribución, augura la aparición de nuevos jugadores y la desaparición de otros, citando como ejemplo algunos movimientos, como el de gestoras vendidas a otras entidades de gestión de activos, operaciones entre bancos de inversión y gestores (el caso de la venta del negocio internacional de banca privada de Bank of America Merrill Lynch a Julius Baer) o con terceros (las recientes compras de Qatar Investments), con un efecto resultante de aumento de la competencia. En este escenario, cree que los bancos seguirán distribuyendo productos dentro de un sistema de arquitectura abierta.

Y en relación a los productos, apunta una tendencia, la distinción entre aquellos complejos y no complejos, y una idea de futuro: que los fondos tradicionales empiecen a cotizar en bolsa, como los ETF, como forma alternativa de distribución.

Para el experto, además existen ahora nuevos objetivos regulatorios, como evitar el riesgo sistémico o fijar nuevas técnicas de protección. Según el experto, los objetivos de la regulación para controlar el riesgo sistémico se centran en los bancos, los fondos monetarios, los repos y los colaterales utilizados en algunos productos.

Una nueva perspectiva de protección

"Veo cambios en relación con la forma en que las autoridades afrontan la protección al inversor, desde la transparencia e información a la prohibición de algunos instrumentos. La cuestión es qué productos se considerarán más arriesgados", afirma. Así, se establecerá una línea divisoria entre productos complejos y no complejos. En el primer grupo, acciones, bonos, instrumentos monetarios o fondos UCITS y en el segundo, productos cotizados no UCITS, acciones, bonos o papel monetario en estructura con derivados o compleja, junto a los UCITS estructurados.

Regulación sobre los productos

Wymeersch destaca la nueva regulación sobre los fondos cotizados que trata de superar las preocupaciones sobre su transparencia, su escaso volumen en ocasiones o su estructura, regulando prácticas como el uso de derivados o el préstamo de valores. Así, las guías de ESMA marcan la terminología de los UCITS ETF, contemplan la posibilidad de suspender los reembolsos si desaparece la negociación en el mercado, establecen que en las prácticas de préstamo de valores los beneficios han de ir al inversor, aseguran la calidad y diversificación del colateral y obligan a los fondos indexados a desvelar el método de cálculo.

Pero el experto se plantea cuestiones de futuro como si existirá menos protección en los ETF no UCITS o en el resto de productos cotizados no regulados, o si la SEC regulará en EEUU los ETF sintéticos, muy poco frecuentes en dicho mercado. Otra cuestión es si MiFid exigirá transparencia antes y después de la negociación de un fondo cotizado si éste cotiza en plataformas abiertas.

Con respecto a los fondos de inversión alternativos, destaca el uso de derivados. "Mi predicción es que habrá una liberalización en el uso de derivados en productos no UCITS", gracias a su mayor seguridad bajo la normativa EMIR. Además, los fondos podrán abrirse a inversores minoristas debido a que existirá una mayor transparencia en los datos de dichos productos y en su precio con la nueva normativa. Con respecto a si los fondos pueden ser sistémicos, responde que algunos pueden serlo.

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