La industria de fondos en Europa, EE.UU. y Asia: diferencias, parecidos y grandes tendencias


Además de para que Michele Faissola, máximo responsable de Deutsche Asset & Wealth Management, explicase cuáles son los planes de futuro de la entidad y para que Asoka Wöhrmann diese a conocer su visión sobre la economía y los mercados para los próximos meses, la conferencia anual celebrada por DeAWM en Londres sirvió para hablar –y mucho- sobre la industria. Sin embargo, el protagonismo en este caso corrió a cargo de Barbara Rupf, responsable de ventas para EMEA, Jerry Miller, director de ventas para Americas y Ken Tam, responsable de ventas para Asia, quienes participaron en una mesa redonda en la que dieron a conocer sus perspectivas sobre el sector en sus respectivas regiones, lo que permitió hacer una comparación sobre las diferencias, los parecidos y las grandes tendencias que marcan actualmente la industria de gestión de activos en las tres áreas.

En primer lugar, Rupf asegura que la tan anunciada gran rotación de la renta fija a la renta variable no se ha producido, sobre todo en lo que se refiere al inversor institucional. “Los bonos continúan siendo la clase de activo preferida de este tipo de clientes. Los fondos de pensiones y las aseguradoras siguen yéndose a renta fija. El gran movimiento hacia la renta variable no la hemos apreciado, al menos desde un punto de vista institucional. Lo que sí hemos visto es que las estrategias de long/short han ido ganando popularidad, aunque sin que exista una clara tendencia hacia la renta variable”, asegura. Lo que sí ha percibido Rupf es una gran transformación en lo que respecta a las demandas por parte del inversor institucional, que ahora buscan soluciones de inversión más sofisticadas tanto en gestión activa, pasiva como alternativa.

“El cliente institucional europeo te pide que le ofrezcas un buen servicio y que le añadas valor. Es sofisticado y tiene conocimientos. El hecho de que le proporciones un buen servicio y le aportes soluciones es clave en la industria de fondos europea. Tienes que ser su socio, ir de la mano con él y atender a sus necesidades. Tras el estallido de la crisis financiera, la oportunidad ahora es mayor. La presencia local es fundamental por varios motivos, entre ellos porque te permite entender mejor sus necesidades, porque le prestas un servicio en su mismo idioma y porque tienes un conocimiento mucho más amplio de la regulación local. Para una gestora esto supone llevar su expertise global al ámbito local”, explica.

Europa es, según la experta, un mercado muy heterogéneo, en el que las necesidades varían según el país. Por eso, hablar de una tendencia concreta se le hace especialmente difícil. En los países nórdicos, Alemania y Oriente Medio aprecia un mayor interés por productos de infraestructuras. “Es una temática que está cogiendo mucha fuerza, como demuestra la gran demanda. Lo que te dicen los flujos es que esta seguirá siendo una clara tendencia de inversión durante el resto del año. También apreciamos un mayor interés en Reino Unido por estrategias que te permitan protegerte frente a posibles caídas del mercado, como por ejemplo productos de renta variable long/short”. A este respecto, una de las claves del inversor institucional será ver cómo combina en la cartera inversiones alternativas con productos direccionales para generar alpha.

En términos generales, la gran megatendencia por la que apuesta de cara al futuro en Europa vendrá por el lado de los fondos mixtos. Otra, es el cada vez mayor interés que viene apreciando por productos de gestión pasiva. “En Europa existe una clara preferencia por parte de los mayores inversores institucionales por los ETF. En Escandinavia, Suiza y Oriente Medio esto es una gran tendencia. La innovación jugará aquí un papel muy relevante, ya que será necesario desarrollar productos que aporten soluciones a las nuevas demandas del cliente. En los mercados desarrollados, por ejemplo, se pedirán productos más exóticos, que hagan asignación alternativa a la que ofrecen los índices tradicionales construidos por capitalización. Además, existe una presión increíble en lo que respecta a las comisiones, lo cual derivará en productos a un coste más bajo”, señala.

La regulación es, para la experta, un aspecto muy importante que representa un auténtico reto para la industria. “Es necesario contar con la organización interna adecuada para afrontar esos desafíos, desde departamentos de compliance hasta un buen servicio legal, lo cual tendrá un claro impacto en el coste a asumir por parte del sector. Si se hace de la mano con los reguladores, creo que la nueva normativa puede resultar beneficiosa para la industria. En este sentido, creo que la AIFMD va a ser la normativa que represente un mayor reto para la industria”, asegura. Para Rupf, los principales competidores de DeAWM no son los mismos en cada país, aunque cita a BlackRock (a nivel europeo), PIMCO (en Oriente Medio) y Aberdeen (particularmente en Reino Unido).

EE.UU: los flujos se concentran en fondos con cuatro y cinco estrellas Morningstar

La gran tendencia que aprecia Jerry Miller, máximos responsable de ventas de DeAWM para Americas, es la fuerte concentración de los flujos en productos de la máxima calidad. “El año pasado, la práctica totalidad de los flujos en Estados Unidos se fueron a fondos con cuatro y cinco estrellas Morningstar”, revela el experto. En su opinión, esta firma está haciendo un gran trabajo en lo que al análisis de fondos se refiere. Estados Unidos representa actualmente casi la mitad de la industria global de gestión de activos. “Dos tercios del mercado corresponde a inversores institucionales, mientras que un tercio es retail. Esto significa que, por definición, el cliente estadounidense es sofisticado, lo que te obliga a poner a su disposición una oferta de producto amplia a través de una gama que incluya todas las clases de activos”.

Según explica, para tener éxito en el mercado estadounidense hay dos aspectos que una gestora no puede dejar de tener. Por un lado, escala. Por el otro, producto diferenciado y en todas las categorías. “Lo verdaderamente relevante es poner de manifiesto lo que nos distingue de nuestros competidores y hacérselo saber al cliente”, afirma. Coincide con Rupf en la importancia de la presencia local y de cuidar las oficinas locales. También en la necesidad de poner a disposición del cliente soluciones cada vez más sofisticadas. En este sentido, pone el acento en el desarrollo de los ETF, donde el interés de los inversores americanos se ha dirigido a productos que hacen cobertura de divisa o que, como el db x-trackers Harvest CSI 300 China A-Shares Fund, son muy innovadores, al ser el primer fondo cotizado listado fuera de China que ofrece una réplica física y directa del mercado de acciones locales, compañías chinas locales denominadas en renminbis. "Es un producto que ha tenido muy buena acogida, al ser un producto que permite ganar exposición a una clase de activo al que el inversor no tenía acceso” (leer más).

A este respecto, las grandes tendencias que aprecia Miller en el mercado americano son dos: la innovación en término de producto y el ahorro para la jubilación. Considera que las estrategias alternativas en la región seguirán creciendo en interés y coincide con Rupf en que el coste que supone hacer frente a la regulación será cada vez más alto. Ese es uno de los motivos por los que cree que en la industria habrá ganadores y perdedores. “En el sector hay espacio para las grandes entidades y también para las pequeñas boutiques. Las firmas que se queden en el medio lo tendrán más difícil por el efecto regulatorio. Si decides ser un jugador de escala, necesitas gama de producto, ya que de lo contrario el coste es muy alto”, señala. Identifica como grandes competidores en la región a J.P.Morgan AM, BlackRock y Goldman Sachs AM y también a actores alternativos, como BlackStone.

Asia: la región con las perspectivas de ver un crecimiento más rápido

Ken Tam, responsable de ventas de DeAWM para Asia, destaca el fuerte crecimiento que está experimentando la industria en la región. “Tras la crisis financiera, se ha vuelto una industria más enfocada a los resultados y el yield. La renta fija sigue siendo, en términos generales, la clase de activo favorita, pero en los últimos tiempos los inversores se están moviendo más a productos mixtos”, indica. Al igual que Rupf y Miller, Tam afirma que el inversor institucional se ha vuelto más sofisticado. “El principal paso que ha dado es hacia productos alternativos, donde hemos apreciado un mayor interés durante los últimos años, y especialmente al real estate. Lo que buscan generar alpha incluyendo en su cartera estrategias descorrelacionadas. También utiliza cada vez más ETF para construir posiciones tácticas en sus carteras”. De hecho, la gestión alternativa y los ETF son las grandes megatendencias que aprecia en la región.

Pero no son las únicas. Los hedge funds, que tras la crisis sufrida en 2008 se convirtieron en productos denostados por los clientes institucionales asiáticos, vuelven a despertar el interés de los inversores, sobre todo en Corea. Según explica, en Asia la mayor parte de la regulación lo que persigue es un conocimiento más profundo del cliente al que se le vende el producto. “La nueva normativa está ayudando a reconstruir la reputación que se había perdido durante la crisis. Es necesario que la industria colabore con los reguladores, especialmente en Asia-Pacífico. Lo que están haciendo las autoridades están generando grandes oportunidades para la industria. Aunque necesita tiempo para ser implementada, a nivel conceptual está ayudando a la industria a crecer”. Para Tam, además de los actores locales, los grandes competidores de DeAWM en la región son BlackRock, J.P.Morgan AM y Franklin Templeton.

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