La imposibilidad de tramitar órdenes no hará que las EAFI se conviertan en agencias de valores


Las EAFI no pueden tramitar las órdenes de los clientes y tienen distintas opiniones en lo que respecta a si la ley debería ampliar sus competencias a dicha actividad o no debería hacerlo. Pero en lo que sí están de acuerdo es en una cosa: no consideran que esa limitación justifique un cambio de figura legal. Así lo piensa la mayoría, que reconoce que, de momento y aunque la ley siga sin permitir dicha operativa, seguirán siendo entidades de asesoramiento independiente.

 

Sólo Alejandro Zugasti, de Miramar Capital Asesores EAFI, comentaba a Funds People que, de no permitirse una operativa que considera muy beneficiosa para poder llevar a cabo la ejecución de las recomendaciones de la EAFI, la conversión de EAFI a agencia de valores “sería una alternativa, siempre que los costes de conversión sean asumibles y se compensen con los beneficios esperados, tanto para el cliente como para la EAFI”.

 

Pero la mayoría de los consultados, a pesar de estar a favor de la operativa en muchos casos, ni si quiera contempla esa posibilidad como una alternativa para su negocio. Borja Durán, consejero delegado de Wealth Solutions, EAFI, no cree que el asunto sea lo suficientemente grave para optar por un cambio, “pues al menos en muchos casos y el mío entre otros, queremos prestar asesoramiento, pero sin querer tener discrecionalidad en las decisiones de inversión o acceso a las cuentas del cliente”.

 

Tampoco se lo plantearía Cristóbal Amorós, Salvador Cervilla o ICapital, pero este último comenta, que de decidir dar ese servicio de tramitación de órdenes, sí pasarían a ser agencia: “Si decidiéramos dar ese servicio nos transformaríamos en agencia de valores, algo que a día de hoy no nos planteamos. Creemos que se puede educar a los inversores”, dicen, para que entiendan sus limitaciones legales. Tampoco creen esta imposibilidad motivo suficiente para una conversión en Profim Asesores Patrimoniales, EAFI.

 

Tampoco se plantean la conversión en agencia en Aspain 11 Asesores Financieros EAFI: “En primer lugar, una EAFI debe contar con medios tecnológicos necesarios y suficientes, para llevar un control exhaustivo de que las órdenes dadas por un cliente se cumplan a rajatabla. Esto significa, inversión en personal y medios, que garantice el buen funcionamiento de la misma. Al mismo tiempo, al no tener exclusividad con una entidad financiera a diferencia de un agente”, explica Carlos Heras, su consejero delegado. Tampoco Carlos García Ciriza, desde C” Asesores Patrimoniales EAFI, cambiará su modelo: “Seguiremos actuando como hasta ahora. La esencia de nuestro trabajo es el asesoramiento financiero independiente”, dice. En el mismo sentido se pronuncia Christian Dürr, director general de Ética Patrimonios.

 

¿EAFI-Agencia?
Las EAFI se esfuerzan en distinguir su figura de la de agentes, como Ramón Zárate, de Zárate EAFI: “Desde nuestra perspectiva, el negocio de las agencias de valores es de ejecución, el de las EAFI es el asesoramiento. Nosotros apostamos por el asesoramiento, que es la parte de este negocio que genera valor y en consecuencia más fideliza al cliente. Nos cuesta mucho pensar que el legislador confunda ambas, agencias y EAFI. Cada figura dentro de las ESI cumple su finalidad. Los modelos en que se mezclan ejecución y asesoramiento han terminando confundiendo las figuras y, lamentablemente, se han decantado a favor de la ejecución, cobro de comisiones, y en contra de los intereses del cliente. Cualquiera de las opciones que se planteen, tendría que prever que el último punto para completar una ejecución implique siempre la necesaria e imprescindible actuación del cliente que recibe la recomendación”, asegura.

 

También Víctor Alvargonzález, de Profim, separa competencias: “En mi opinión la agencia de valores debe ser sobre todo un buen broker. Un buen intermediario en la compraventa de activos. Un buen transmisor de órdenes, precisamente. La EAFI debe ser sobre todo un buen asesor. Cada uno debe tener su especialidad”, afirma.

 

Pero algunos consideran que de permitirse la operativa de tramitación de órdenes a las EAFI, las diferencias podrían estrecharse y la figura del asesor independiente se asimilaría demasiado a la de agencia, como Zugastegui. “Habría muy poca diferencia entre las dos clases de entidades. Suponemos que de permitirse la facultad de ejecutar órdenes por cuenta del cliente y de gestionar carteras según el mandato de los clientes, los requisitos de cumplimiento normativo exigidos a las EAFI serán similares a los que ahora tienen que cumplir las agencias de valores”, dice. También Juan Vicente Santos Bonnet cree que de permitirse la tramitación se estrecharían las diferencias entre ambas figuras.

 

Por el contrario, otros creen que las diferencias seguirían siendo fuertes, incluso aunque las EAFI pudieran tramitar órdenes: “La agencia es una Entidad de Servicios de Inversión pensada para poder desempeñar muchas más funciones como puede ser por ejemplo la depositaría de valores. Nuestra vocación es centrarnos en dar asesoramiento financiero a nuestros clientes de forma independiente, por lo que tratamos de darles un servicio lo más completo posible pero sin menoscabo de nuestra independencia de actuación en lo referente a los productos que les recomendamos”, dice Mutuavalors.

 

Durán explica que, además de tramitar órdenes, las agencias pueden gestionar los activos. “El escenario ideal sería no tener la capacidad de gestión pero sí la capacidad de intermediar las órdenes (básicamente llevar las órdenes), de esta manera se puede hacer un mejor seguimiento de la operativa y descargar de esa obligación a los clientes”, dice. En la misma línea desde C2 dicen que ambas seguirían “siendo diferentes, además de la transmisión de órdenes y asesoramiento financiero, la agencia puede realizar gestión discrecional de carteras, colocación de instrumentos financieros, servicios relacionados con el aseguramiento y servicios de cambio de divisas”, matiza García Ciriza.

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