La geopolítica del pavo


Nuevo post del blog de María Folqué y Montserrat Formoso de Funds People.

Hablemos de geopolítica. Venga vale. El mundo cambia a cada instante, usted que está leyendo esto, va a bordo de un planeta cuya velocidad orbital es de unos 107.000 km/h sin contar con la velocidad de rotación, que anda por los 1.600 km/h, o sea, que la cosa está muy movida. Y el mundo de la energía no es una excepción. Estados Unidos podría terminar el año como el mayor productor mundial de gas y petróleo. Este dato y lo que hay detrás ha supuesto y va a suponer una auténtica revolución geopolítica. Y para muestra, la noticia de la semana, incluso por delante del perdón presidencial al pavo Popcorn.

El acuerdo temporal con Irán, es sólo eso, temporal, pero tiene mucho calado. Las reservas y la explotación del gas de pizarra han permitido a la administración de Obama dar la primera muestra de que la menor dependencia energética de Arabia Saudí también tiene implicaciones políticas. Es cierto que en el lado iraní se han encontrado con Rohani, alguien mucho más razonable y práctico que Ahmadineyad y que de momento ya ha conseguido que se liberen 8.000 millones de dólares que estaban congelados en EE.UU a consecuencia de las sanciones. Dinero que necesitará en parte para actualizar muchas de las explotaciones petrolíferas de Irán, que se han ido quedando tecnológicamente obsoletas.

Las negociaciones definitivas serán previsiblemente más complejas porque los negociadores occidentales tienen en su punto de vista instalaciones como el reactor de agua pesada de Arak, con el que se puede producir plutonio, o el desmantelamiento de la mitad de las centrifugadoras que hay en Irán, que no serán necesarias para un uso civil de la energía nuclear. Pero mientras, el equilibrio de poderes en la región ya ha sufrido un primer sobresalto en el que de momento las caras largas las han puesto saudíes e israelitas, una extraña pareja, pero no hay nada que una más que un enemigo común. Por ahora, baja el precio del crudo y a los mercados les gusta, a los saudíes no tanto.

El que también baja, al menos de su escaño, es Berlusconi. Expulsado del Senado y abandonado por su delfín Alfano, sus tejemanejes ya no afectarán tanto al equilibrio del gobierno de Letta, cosa que los inversores en periféricos agradecerán y que los amantes de los culebrones sin fin lamentarán. Desde aquí no podemos dejar de mostrar una cierta preocupación por el color de la piel del Cavaliere. ¡Abandone el autobronceador signore! Y si no, al menos, cambie de marca.

Quien cambiará, pero de compañeros de viaje, será Angela Merkel. Alemania ya tiene Gobierno, y ello gracias al idilio en el que se embarca la canciller (Unión Demócrata Cristiana) con el Partido Social Demócrata. Angela se quedó cerca de la mayoría absoluta, situación que en Alemania es muy difícil de alcanzar debido a su estructura electoral, lo que implica que para gobernar los partidos estén “condenados a entenderse”. Merkel necesita el apoyo de otros para gobernar, y ello supone aceptar concesiones. Éstas se han materializado en ciertos cambios en el gasto social y las relaciones laborales (subida del salario mínimo, limitación de los contratos temporales, etc.), y siempre bajo promesa de no subir los impuestos. Y a partir de aquí se suceden las interpretaciones políticas, como se imaginan, de todos los gustos y colores. Están los que se escandalizan con el “derroche” de gasto preguntándose cómo se va a pagar, mientras se rasgan las vestiduras con que si aplica la medicina contraria a la que exige a sus vecinos. Enfrente están los que demandan más liderazgo de la canciller en Europa, tanto en materia política como actuando de locomotora económica. Alemania quiere a Angie, Angie quiere a Alemania. Queda saber si ambas quieren a Europa.

En los mercados la semana ha sido tranquila. Las bolsas campan a sus anchas posicionándose para el rally navideño, el consumismo americano calienta motores para los próximos días, y los comercios preparan los carteles de rebajas mientras se frotan las manos con el último dato de confianza del consumidor de Michigan.

Terminamos con dos fotos dedicadas al espectáculo del pavo. Porque el mismo día que el pavo ganador de indulto de Obama entraba en la Casa Blanca, Berlusconi salía del Senado italiano. Vida y muerte (política) entre políticos. A Popcorn (izquierda, primera foto) le espera la vida contemplativa. Berlusconi podría aspirar a lo mismo, pero como dice Rubén Amón, “anuncia que resucitará al tercer día”.

“¿Y tú cuándo crees que empezará el tapering?”

 

“Tu quoque, fili mi!”

 

Buena semana.

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