La fiesta bursátil


Los mercados parece que van por libre. La tendencia es la tendencia, y al igual que cuando se entra en una espiral bajista no hay forma de que se dibuje un suelo, cuando estamos en una tendencia alcista, todo afecta positivamente a los mercados. Si los datos son buenos, le dan soporte y, si son malos, vemos que el mercado reacciona con nuevas alzas puesto que descuenta nuevas intervenciones de los bancos centrales.

Y es que, en el primer trimestre, los datos del crecimiento del PIB en Europa no han podido ser peores. Pero no sólo en Europa defraudan, ya que en Estados Unidos no se cumplen previsiones, evitando que la FED retrase la retirada de estímulos tal y como apuntó a principios de año.

Así lo atestigua el estudio realizado por el Economic Cycle Research Institute (ECRI), el único que ha previsto con antelación las tres últimas recesiones en Estados Unidos,  que está corrigiendo desde principios de año.

La macro avisa que puede haber una corrección, pero si te haces muchas preguntas no compras y te pierdes la fiesta bursátil. Una fiesta en la que estamos en el mejor momento. Han llegado ya todos los invitados y se lo están pasando muy bien. La música es de calidad, sigue quedando bebida de primeras marcas y los/as chicos/as guapos/as aún no tienen pareja. Por tanto, parece que aún no es momento de irnos para casa, sobre todo porque nos atienden los mejores DJ y barman (bancos centrales). Pero debemos estar atentos y controlar con el alcohol (euforia) puesto que, como en toda fiesta que se precie, llegará el momento en el que se acaben las buenas bebidas (incluso pueden colocarnos garrafón), haya que ir bajando el listón para encontrar pareja y comiencen a bajar el nivel musical y apagar luces. Una retirada a tiempo es una victoria, ya que corres el riesgo de quedarte para recoger o haberte llevado a casa a la más fea (o más feo) y levantarse con una resaca de las que tardas varios días en recuperarte.

De momento, seguimos en la fiesta procurando disfrutarla, pero vamos a controlar con la bebida para que no nos den gato por liebre. Todo el mundo está mirando a Estados Unidos y Japón, auténticos protagonistas de la fiesta hasta ahora, pero hay muchísimos pretendientes rondándoles. Parece más sensato buscar otros objetivos. El mercado a diario los está buscando. Oportunidades de generar rentabilidad las hay en todos los sitios.

Estamos en el momento de la fiesta en el que podemos encontrar dos tipos de compañías. Aquellas que realmente aportan valor y con la que se pueda comenzar una relación estable a largo plazo y otras en las que la relación debe quedarse en sólo una noche. Ejemplo de las segundas serían las acciones más especulativas (por ejemplo, los bancos griegos han subido más del 250% en el último mes), y como ejemplo de las primeras, parece que las zonas que nos pueden sorprender positivamente sin asumir un gran riesgo de arrepentirnos mañana son Europa y Emergentes. Si esperamos a que la fiesta avance, cada vez quedarán menos compañías de este grupo.

Según el indicador de sorpresas macro positivas o negativas elaborado por Citigroup, Europa es donde más han defraudado, seguido de Emergentes. Con el indicador para Europa en niveles casi de -80, es muy probable que los próximos datos macro (aunque sean malos) sorprendan positivamente al mercado, tal y como pasó en verano de 2011 y 2012. Sin embargo, en Estados Unidos, con el indicador casi en cero, es menos probable que esto suceda. Tenemos pues, mayor probabilidad de éxito si nos decantamos por Europa y Emergentes.

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