La Fed vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de una subida de tipos en junio


La publicación de las actas de la Fed suele normalmente ser un evento seguido por los medios de comunicación, pero con poca repercusión mediática: habitualmente, la transcripción de las reuniones del Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC), que se publica con un mes de retraso con respecto a la celebración de la reunión, viene a refutar los mensajes emitidos en el comunicado de prensa y/o la rueda de prensa que suelen acompañar a cada reunión. Sin embargo, si se siguen las actas es precisamente por si alguna vez revelan algo que no haya tenido en cuenta el mercado. Éste ha sido precisamente el caso de las actas correspondientes a la reunión de abril, publicadas el pasado 18 de mayo.

“Las comunicaciones de la Reserva Federal tras la reunión de marzo del FOMC fueron interpretadas por los participantes del mercado como más acomodaticias de lo esperado (…).  Las declaraciones en el mercado financiero implicaban que el ritmo de la tasa federal de fondos (los tipos de interés) esperado por los inversores se aplanó notablemente, y que su probabilidad estimada de una subida de tipos en la reunión del FOMC en junio declinó significativamente”, indican las actas. Tal y como indica Richard Clarida, asesor estratégico de PIMCO, antes de que se publicaran las actas de la reunión el mercado asignaba una probabilidad del 28% a una subida de tipos en Julio y del 46% en septiembre. Sin embargo, el experto se fija en otro fragmento del texto publicado: “La mayor parte de miembros del FOMC juzgaron que si los datos entrantes eran coherentes con una mejoría del crecimiento económico en el segundo trimestre, seguían reforzándose las condiciones del mercado laboral, y la inflación hacia progresos hacia el objetivo del 2% del Comité, entonces sería probablemente apropiado que el Comité incremente los tipos de interés en junio”.

Clarida comenta que “es un lenguaje inusualmente específico para la Fed”, en referencia a que considere “apropiada” la subida de tipos el mes que viene. “La última vez que se utilizó ese tipo de lenguaje fue en el comunicado de prensa tras la reunión de octubre de 2015, y la Fed lo siguió con una subida de tipos en la reunión de diciembre”, añade el asesor. Éste considera que, por encima de otros datos macro, será crucial para determinar por completo a la Fed el dato sobre el mercado laboral en mayo, que se publica el próximo 3 de junio.

Después de que se hicieran públicas las últimas actas, la probabilidad asignada por el mercado a una subida de tipos en junio se disparó del 12% al 32%, y la de subidas en julio saltó del 28% al 47%. “Por tanto, mensaje recibido. En los próximos días y semanas, los oficiales de la Fed tendrán la oportunidad – a través de entrevistas y discursos- de clarificar su forma de pensar”, añade el experto de PIMCO. En su opinión, basándose en la lectura entre líneas de las actas,“muchos oficiales de la Fed esperan que los datos apoyen dos subidas de tipos este año, con algunos de los participantes del mercado a favor de tres subidas si los datos se recuperan como ellos esperan”. 

Suzanne Hutchins,  del equipo de la estrategia Real Return en Newton (boutique de BNY Mellon IM), recuerda que los gestores deben poner perspectiva frente a los mensajes de los bancos centrales y lo que pongan en precio los mercados: “Cuando la Reserva Federal subió los tipos de interés en diciembre, el mercado descontó que habría subidas adicionales y consecutivas en 2016. Esa fue nuestra oportunidad de adoptar una visión de que sí, podría haber nuevas subidas de tipos, pero no todas las que la mayoría de la gente esperaba.”

 Al igual que Clarida, Hutchins cree que hay un par de factores que van a contribuir a equilibrar del todo la balanza de decisiones de la Fed, el empleo y la inflación: “Creemos que ambos factores están distorsionados y no dan señales en las que se pueda confiar. Respecto al empleo, mucha gente ha abandonado su empleo y han estado en el paro desde hace muchos años, por lo que no pueden conseguir un empleo. Igualmente, mucha gente está en niveles de salario mínimo por lo se ven obligados a estar pluriempleados. Estas circunstancias no están recogidas en estos datos”. Sobre la inflación, la experta señala que “a largo plazo es muy moderada y aunque podría haber un breve repunte en la inflación de cara al final del ciclo, no creemos que vaya a ser prolongada”.

La conclusión a la que llega la gestora sobre cómo actuar de aquí en adelante es eminentemente práctica: “Si la Fed alza los tipos de interés en junio, lo veremos una vez más como una oportunidad para revisarlo y posicionar nuestras inversiones acorde a ello, sobre todo porque todavía vemos una gran cantidad de señales de alarma, tanto en el mercado como en los fundamentos económicos.”

“Una subida de tipos en EE.UU. vuelve a estar en las cartas, y los inversores necesitan seguir preguntándose qué pasará con los activos de riesgo en un entorno de subidas de tipos. ¿Necesita el mundo unos tipos más elevados? Probablemente no, dadas las limitaciones de los balances. ¿Está el mundo preparado para unos tipos más altos? Probablemente no, dadas las limitaciones de los balances” observa – con cierta mordacidad- Chris Iggo, director de inversiones de renta fija de AXA IM.

¿Cómo justifica entonces Iggo que la Fed quiera seguir adelante con la normalización monetaria? “La Fed necesita conseguir que los tipos estén más altos, para tener algo de margen para recortarlos cuando el ciclo se acabe. Lo lejos que llegue y lo rápido que suba los tipos realmente depende del crecimiento y la inflación”. El consejo del inversor para sortear este panorama es claro: “Como siempre, vigilen los datos”.

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