La estrategia de Pictet AM en renta fija latinoamericana


“La atención de los inversores en deuda latinoamericana en moneda local es atribuible al atractivo que representa esta clase activos, considerada estructural gracias a la fuerte demanda de fondos de pensiones locales y grandes inversores institucionales”. Así al menos lo cree Simon Lue-Fong, gestor de Pictet Latin America Local Currency Debt, quien considera que esta clase de activo tiene el respaldo de las fuertes entradas que recibe. “Hay que valorar que los emergentes siguen siendo fuente de optimismo, especialmente por los fundamentales relativamente más fuertes y mayor contribución al PIB global que los desarrollados”, asegura.

En opinión del experto de Pictet AM, la percepción del riesgo se ha visto atenuada a raíz de la tercera ronda de flexibilización monetaria anunciada por la Reserva Federal, el nuevo programa de compra de deuda del BCE y la relajación cuantitativa en Japón, de manera que “el binomio riesgo/rentabilidad en deuda emergente en moneda local ha mejorado, si bien la confianza depende de datos económicos globales y preocupaciones sobre la deuda de la eurozona”. Además, el experto destaca que estas monedas, respaldadas por factores económicos, seguirán apreciándose con la mejora de la productividad relativa y condiciones comerciales.

“Hemos pasado de infraponderar a sobreponderar en divisas en la cartera, reduciendo la ponderación del peso colombiano y elevando el del real brasileño y peso mexicano, pues es previsible que, con las mejores previsiones en Estados Unidos, sus bancos centrales mantendrán los tipos de interés invariables, lo que además puede favorecer a México”. De todas formas, a corto plazo, Lue-Fong afirma estar pendiente de cualquier señal de aversión al riesgo para llevar a cabo operaciones tácticas con las que aprovechar ventas masivas o proteger la cartera.

En lo que respecta a Brasil, su mayor posición en el fondo, el gestor afirma que el entorno actual favorece a sus bonos a corto plazo. De hecho, pone el acento en que hay señales de que su economía está tocando fondo, con una cierta mejora de su producción industrial y las ventas al por menor, lo que indicaría que los fuertes recortes de sus tipos de interés ya han funcionado. Por su parte, México es una excepción notable a la inclinación de las economías emergentes a proteger a sus exportadores, lo que puede conducir a intervenciones en sus divisas, al estar dispuesto a dejar que su moneda se aprecie. Al menos, por ahora. 

La estrategia de la firma en deuda emergente

La intención del gestor es proporcionar una rentabilidad adicional de entre el 2% y el 3% en situaciones favorables y protección en desfavorables. “A veces, en previsión de un mercado bajista, es prioritario preservar capital”, afirma. “Generalmente mantenemos un punto de vista estratégico y la decisión de inversión y el tamaño de la posición depende de la convicción. Una vez decidido el país debe haber catalizadores de buen comportamiento a medio plazo -tipo de interés, volatilidad, inflación y políticas monetarias-. Posteriormente, analizamos la situación a corto plazo para determinar el momento. Además utilizamos derivados cuando aportan valor o para rentabilizar la liquidez”, señala.

El horizonte de inversión de una posición suele ser de tres meses, en función del tiempo en que se alcance el valor esperado, mientras que la rotación de la cartera está en torno al 200%. La generación de rentabilidad adicional es atribuible en un 40% de las ocasiones a los tipos de interés y en un 60% a las divisas. “Además, consideramos crédito y bonos ligados a la inflación de manera limitada y oportunista”, afirma. Además de estar al cargo del Pictet Latin America Local Currency Debt, Lue-Fong es responsable del equipo de deuda emergente de Pictet AM en Londres y Singapur, si bien también cuenta con un equipo especializado en Latinoamérica.

Profesionales

Noticias relacionadas

Lo más leído