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“La distribución es el gran reto para el negocio”


La industria europea de los fondos de inversión cierra ahora los dos años más duros de su historia. El estallido en el verano de 2007 de la crisis de las hipotecas basura impactó en un primer momento en los fondos monetarios dinámicos. En unas pocas semanas se vieron reembolsos por valor de 70.000 millones de euros, principalmente de inversores institucionales, y se asistió al cierre temporal de una veintena de productos, cuatro de los cuales se tuvieron que liquidar posteriormente de forma definitiva. Entre junio de 2007 y diciembre de 2008, el sector europeo sufrió seis trimestres consecutivos de reembolsos, con una caída del 20% en los activos bajo gestión, desde los 13,6 billones de euros a finales de 2007 a los 10,7 billones al término de 2008.

“Tras lo visto durante los dos últimos años, el sector debe revisar todos los componentes de la cadena de valor del negocio. Todos, gestoras, custodios, legisladores y distribuidores deben redefinir su papel. Pero lo que hay que tener claro es que la distribución es el gran reto al que se enfrenta el negocio”. Así de contundente se muestra Jean-Baptiste de Franssu, elegido recientemente presidente de Efama, la asociación europea de fondos de inversión, y consejero delegado de Invesco en Europa Continental, en una entrevista concedida a Funds People.

En el caso de las gestoras, De Franssu considera que deben recuperar la integridad del producto. Deben mantener la consistencia en lo que hacen y donde invierten, deben cumplir con la descripción que se hace del producto. La tarea no será fácil: muchos productos de gestión activa o que vendían alfa no han ofrecido este valor durante estos años; los monetarios no siempre han controlado el riesgo que tenían; la gestión activa se enfrenta al auge de los productos pasivos y ETF. La confianza del cliente ha sufrido con todo esto, lo que le ha llevado hacia los fondos más conservadores y garantizados.

La legislación de los depositarios también tendrá que redefinirse. “Tras el asunto Madoff se ha visto que no todos los custodios son iguales. El depositario francés o español de producto UCITS tiene una responsabilidad mayor que el de otros países. En España o Francia, el depositario paga, en Reino Unido no pasa lo mismo”, explica. En su opinión, a partir de ahora, se deberá armonizar la legislación de los depositarios de los distintos estados. Otro cambio legal que pide el máximo responsable de Efama es el de la categorización de los productos. “En ocasiones, se comparan productos dentro de una categoría que no son similares”, señala. Como ejemplo pone los fondos monetarios, donde se integran productos de riesgo muy diferente, algo que la legislación estadounidense no permite.

DistribuciónPero, en su opinión, el gran reto al que se enfrenta el negocio de los fondos de inversión en Europa es la distribución. “Hay que mover el foco de la fábrica a la distribución”, explica De Franssu. En su opinión, el sistema de distribución de fondos en Europa ha tenido mucho que ver con el mayor volumen de reembolsos que se han producido a este lado del Atlántico. Con un patrimonio en fondos de inversión incluso algo superior en EEUU, los reembolsos en Europa superaron los 300.000 millones de euros en 2008, frente a unas salidas de solo 50.000 millones en EEUU, equivalentes al 1% del patrimonio en fondos. “Con una industria más pequeña en Europa, la rotación es mucho mayor que en EEUU. Esto se explica en un 70% por el sistema de distribución existente en Europa”, explica.

En su opinión, el sistema de distribución europeo, tiene varias limitaciones. La primera es que al estar apoyado en las redes bancarias, no es independiente. “Se vende el producto (por parte de la red), no se compra (por parte del cliente)”, añade. En segundo lugar, muchos bancos han tenido interés en promocionar productos tradicionales de balance, como los estructurados, que eran más rentables para ellos, pero menos transparentes. Esto vino en perjuicio de los fondos de inversión.En tercer lugar, De Franssu destaca la carencia de un vínculo regular entre el mundo de los fondos de inversión y el ahorro para la jubilación. “En EEUU, el 60% del dinero en fondos procede de productos para la jubilación como los 401(k), mientras que en Europa no se producen entradas regulares de dinero en los fondos para complementar la jubilación”, explica. En su opinión, en Europa falta este conducto que liga el ahorro para la jubilación con la inversión en fondos, algo que, en su opinión, no se va a conseguir a corto plazo debido a las diferencias fiscales entre países.

Todo esto lleva a que la distribución de fondos de inversión en Europa no sea todo lo transparente que es en EEUU. Para el máximo responsable de Efama, una de las vías para mejorar los problemas de la distribución en Europa es resolver la cuestión del asesoramiento. “De la misma forma que el custodio tiene una responsabilidad fiduciaria de defensa del cliente, se debería pedir una responsabilidad fiduciaria al distribuidor a la hora de asesorar”, señala. Como ejemplo pone el Retail Review, por la que el regulador británico vigila la comisión que se cobra al distribuidor y que se paga por el asesoramiento.

A la hora de reducir los conflictos de intereses que se producen en ocasiones en la distribución, Jean-Baptiste de Franssu cree que no es necesario separar las fábricas de los distribuidores. En su opinión, mucho más importante es que se desarrollen las boutiques. Como ejemplo pone lo que sucedió en EEUU hace treinta años, cuando comenzaron a aparecer un elevado número de boutiques. Un 10% ó 15% de ellas terminan creciendo y convirtiéndose en fábricas y distribuidores de sus propios fondos, por lo que, en su opinión, la solución no es segregar. “El futuro pasa por las boutiques. ¿Por qué los grandes bancos europeos han optado en un momento por la arquitectura abierta? Porque se encontraron que existían productos de calidad de entidades independientes. Siempre que exista un producto de éxito, existirá la arquitectura abierta”, señala de forma clara De Franssu.

Se estrechan los márgenesSegún un estudio de la consultora McKinsey sobre el negocio de la gestión, los beneficios de las gestoras de fondos en Europa cayeron a mínimos históricos, por debajo de los 13.000 millones de euros de beneficio operativo. La consultora señala cuatro factores claves en este descenso: la mala evolución de las bolsas que provocó una reducción de los activos y de las comisiones; el mayor escepticismo de los clientes hacia determinados productos, como los de gestión activa que no cumplieron las expectativas, y que han limitado el poder de negociación de las gestoras; el mayor peso de los productos de bajo margen, como los ETF, y la sobrecapacidad del sector, por una oferta excesiva y el elevado número de jugadores. Todo está llevado a un proceso de reducción de costes, búsqueda de alianzas, lanzamiento de nuevos productos y fusiones de gestoras. Sobre el creciente número de fusiones y ventas de unidades de gestión de los bancos, el máximo responsable de Efama cree que las circunstancias de mercado están ayudando. “La venta de la gestora es una operación fácil para captar recursos en un momento en que se está necesitado de dinero, además estas filiales de gestión no tienen tantas operaciones vinculadas con la matriz como sucede con otras, como la banca de inversión”, explica.

Sobre la popularidad que están ganando los ETF en el negocio total de fondos, lo ve como una moda y señala que el peso real que tienen en el negocio no es tan alto. “Para mí, no es una revolución. Es un fondo de inversión que se ha beneficiado en el último año de dos factores que se demandan en estos momentos: la transparencia de su cartera, al replicar todos los días el índice, y unas bajas comisiones. Se trata de una estrategia más dentro de la amplia oferta existente dentro del mundo de los fondos de inversión”, explica. En su opinión, en Europa, los ETF se centrarán en el mercado institucional por las particulares características de distribución del producto y por la fiscalidad. Una situación que, en su opinión, no cambiará a corto plazo. En el ETF no se puede retroceder la comisión al distribuidor porque no se sabe quién es. Un mismo distribuidor puede utilizar varios brokers y la gestora del ETF no sabe quién es el que promueve la venta de los ETF. Al no existir retrocesión de comisiones, en Europa no existen motivos para ofrecerla al inversor particular lo que, en su opinión, limitará su crecimiento al mercado institucional. En cambio, en EEUU, al cobrar una comisión por asesoramiento, el distribuidor se ve incentivado al ofrecer todo tipo de productos, incluido el ETF. Por otro lado, recuerda que en EEUU los ETF son fiscalmente más atractivos que los fondos de inversión, lo que ha popularizado su uso entre los particulares. Estas dos razones, según Franssu, hacen difícil a corto plazo el desarrollo de los ETF entre los inversores particulares europeos.

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