La década alemana


El consumo interno alemán está experimentando por primera vez en una década un crecimiento sostenido, tendencia que según Deka Bank se mantendrá en los próximos años. Es una de las conclusiones de un reciente informe elaborado por el equipo macroeconómico de DekaBank, titulado "La década alemana", que destaca los dos pilares fundamentales en los que se sustenta el argumento de una década de continuo crecimiento en Alemania. El primero de ellos es ese consumo interno y el segundo, las exportaciones.

 

 

Así, el consumo interno está sostenido por varios argumentos. En primer lugar, Alemania viene de una tasa de ahorro muy alta, pasando del 9,2% en 2000 a 11,4% en 2010. En la actualidad, las familias alemanas no están apenas apalancadas, y con una tasa desempleo baja, salarios al alza y una economía en general saneada, las familias están comenzando a destinar parte del ahorro al consumo. Además, el desempleo está disminuyendo, y, con una tasa de natalidad decreciente, en la actualidad se da la situación de que los empleados que se jubilian cada año dobla en número a aquellos que se incorporan al mercado laboral. “Este factor contribuirá por sí solo a la disminución del desempleo con independencia de cualquier cambio estructural”, dice el informe. En tercer lugar, los salarios han estado contenidos durante los últimos años y están en el momento adecuado para que vuelvan a subir y por último, las reformas del mercado laboral, con una marco legal más flexible y mayores incentivos a la contratación están fomentando no sólo la incorporación de cada vez más personas al mercado laboral, sino una mayor confianza en los consumidores.

El segundo catalizar del crecimiento son las exportaciones, principalmente las de bienes de tecnología de gama media. Según los expertos de DekaBank, el crecimiento en el ritmo seguirá siendo alto gracias a la producción de bienes claramente diferenciados, la competitividad en precios; la competitividad en costes laborales unitarios, fomentada por sus acuerdos de producción con Europa del Este, lo que permite disponer de una mano de obra más barata, la continua investigación y desarrollo (Alemania destina el 2,5% del PIB anualmente a I+D), los tipos de interés bajos que fomentan la inversión de las empresas y el hecho de que cada vez mayor diversificación de países a los que se exporta, ganando cada vez una mayor cuota en países BRIC.

El informe considera que, para que el crecimiento económico sea sostenido, hay 3 factores que resultan de especial relevancia y en los cuales todavía hay una serie de reformas por acometer. En primer lugar, la del mercado de trabajo pues, ante una estructura poblacional cada vez más envejecida, hay que tomar una serie de medidas para mantener la competitividad, como el retraso en la edad de jubilación, un aumento del número de horas de trabajo semanales, una mayor incorporación de mujeres al mercado laboral y la atracción de talento extranjero. También con respecto a la inversión en capital, es necesario restaurar la confianza en los mercados de capitales, proteger al euro y fomentar las inversiones de las empresas (por ejemplo vía reducción de impuestos). Y en referencia al progreso teconológico, éste es sólo es posible gracias al capital humano, por lo que la inversión en educación resulta esencial, dice el informe.

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