La CNMV pone bajo “supervisión preventiva” a los fondos que captan los flujos salientes de los depósitos


La Comisión Nacional del Mercado de Valores ha colocado bajo su lupa a los productos financieros hacia los que se está dirigiendo el capital saliente de los depósitos bancarios, en un contexto de relajación de la guerra del pasivo. Según explicó su presidenta, Elvira Rodríguez, en la presentación del Plan de Actividades del organismo para el ejercicio 2013, la CNMV iniciará durante los próximos meses una serie de acciones “de supervisión preventiva”, que se centrarán en la vigilancia del proceso de migración del ahorro que se ha iniciado desde los depósitos a otros productos financieros.

Los fondos están canalizando, junto a los seguros que no son competencia de la CNMV, gran parte del capital que sale de los depósitos y por eso es previsible que el supervisor centre parte de su vigilancia en el sector. En concreto, asegurará que la información que esos productos presentan a los inversores y partícipes es la adecuada y que sus prácticas de comercialización son también correctas. Para prevenir, en lugar de curar.

Esos flujos de ahorro, cuyo volumen ha sido especialmente alto en los últimos meses, se dirigen sobre todo a fondos de inversión de renta fija, y también garantizados, según los datos de Ahorro Corporación. Los fondos de renta fija, incluyendo los monetarios, han captado en los dos primeros meses del año 1.800 millones de euros netos mientras el apetito por los garantizados se está centrando en los productos que ofrecen rentas, con un crecimiento de patrimonio desde enero cercano a 700 millones. En las últimas semanas los lanzamientos de fondos tratando de canalizar ese trasvase han sido abundantes. “Aunque productos que ofrecen mayor rentabilidad que el pasivo, como los garantizados, no son complejos, investigaremos”, aseguró Rodríguez.

El objetivo de esa supervisión preventiva, una de las novedades estratégicas de la CNMV para este año y que está presente en todo el plan, es “anticiparse en la detección de posibles problemas y atajar, en un fase muy temprana, futuros conflictos para los inversores”, para mejorar su protección y no llegar tarde ante potenciales problemas. Así, el plan de actividades presta especial atención a la supervisión de las prácticas de comercialización de los productos de inversión entre inversores minoristas para evitar que se repitan historias como la de las preferentes. “Estamos analizando la comercialización de las preferentes”, afirmó Rodríguez, recordando que la CNMV no puede obligar a las entidades a devolver el dinero a sus inversores.

En este sentido, también “continuará dedicando especial atención a la comercialización de los productos más complejos entre inversores minoristas”, basada en tres aspectos: la revisión del proceso de lanzamiento de nuevos productos complejos y de las reclamaciones; la revisión temprana de las emisiones complejas registradas en la institución y colocadas a los minoristas; y por último, la revisión del cumplimiento de las nuevas obligaciones legales recogidas en el artículo 79 bis de la Ley de Mercado de Valores –referente a cierta información que hay que proporcionar a los clientes, el registro de clientes no convenientes y la recogida de su consentimiento manuscrito en algunos casos–, y que la CNMV desarrollará vía circular.

Las otras novedades estratégicas

Además de la supervisión preventiva, el segundo objetivo estratégico nuevo para este año es la reducción de plazos de las actuaciones de la CNMV en todos sus ámbitos, para prestar un “servicio más eficaz y ágil”. En este punto, dedicará esfuerzos a la resolución de consultas y reclamaciones, que pasaron de 2.000 en 2011 a cerca de 11.000 el año pasado, revisando los procedimientos y homogeneizando las peticiones. El refuerzo de las políticas de comunicación y la mejora de los datos estadísticos es otro de los objetivos. En este sentido, uno de los pilares es la “explotación informática para el aprovechamiento estadístico de la información que se recibe en la CNMV sobre IIC extranjeras comercializadas en España”.

Además, la CNMV hará especial hincapié en la actividad internacional, incrementada en los últimos años por la complejidad del entorno financiero y la necesidad de colaborar con ESMA en la elaboración de normas derivadas de la regulación europea. En este sentido se enmarca  la revisión de MiFID (con MiFID II), el reglamento sobre derivados OTC (EMIR), los reglamentos sobre fondos europeos de capital riesgo y fondos sociales, la revisión de UCITS (UCITS V) o el reglamento de los productos preempaquetados de inversión minorista o PRIP. Esas actividades internacionales llevarán a un replanteamiento de la organización interna de la CNMV, que dedica un número creciente de personal en los grupos de trabajo internacionales.

Otras actividades están dirigidas a la formación (con el impulso al Plan de Educación Financiera, cuyo compromiso renueva junto al Banco de España, o iniciativas como el desarrollo de un programa de educación financiera en las escuelas) y la creación de un nuevo código de buen gobierno para las sociedades cotizadas, que podría estar listo en 2014.

Todo, en un contexto en el que “persisten los efectos de la crisis financiera, con perspectivas de un crecimiento moderado en la economía mundial e incertidumbres con riesgos a la baja, una producción normativa y una reestructuración financiera en España”, según la presidenta de la CNMV. El balance del cumplimiento de los objetivos fijados para 2012 es del 80%.

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