La clave está en economías capaces de crecer por sí mismas


Venimos de mercados muy complicados, ganando mucho terreno perdido en 2008 y captando la atención de los inversores, quienes sólo han empezado a comprar activos de más riesgo, principalmente deuda corporativa. Sin embargo los mercados ya han descontado las buenas noticias de los planes de estímulo y apoyo de gobiernos y bancos centrales -que han rescatado al sistema financiero y puesto orden a una situación bastante compleja-.

En ese sentido Europa y EEUU se dirigen hacia crecimientos limitados, siendo la perspectiva algo más positiva en EEUU, ligeramente más adelantado en el ciclo. Sus tipos de interés pueden permanecer bajos el primer semestre y los beneficios empresariales seguir sorprendiendo al alza. Muchas de sus empresas, principalmente las de crecimiento y gran capitalización, cuentan con 50 ó 60 por ciento de ventas en mercados emergentes y la correspondiente generación de flujo libre de caja favorece la regeneración de inventarios, inversión en capital -especialmente en tecnología e industrias- y adquisiciones. En conjunto su crecimiento anualizado trimestral puede situarse entre uno y dos por ciento en 2010. Pero los estímulos se van a ver limitados el segundo semestre y es previsible que los consumidores sigan reduciendo deuda. Por tanto 2010 puede ser año de inflexión y 2011 más positivo.

Por otra parte se espera que China desempeñe un papel más importante, aunque hay riesgos de sobrecalentamiento.

Además Latinoamérica es una de las regiones más interesantes, con dinámicas de consumo doméstico. Goza de una situación que no tenía: superávit, limitada deuda externa y economías capaces de crecer de tres a seis por ciento. Brasil representa la mitad del PIB regional, goza de demanda doméstica y su economía puede crecer al cuatro por ciento. Además conviene fijarse en México, que ha llegado a sufrir mucho por estar ligado a la economía norteamericana, pero puede despuntar con ésta. Por otra parte se observan importantes crecimientos en Chile, Perú y Colombia, con consumo interno y creación de empresas -juntos representan el 15 por ciento del peso de la región-.

Además, Rusia sigue interesante por valoraciones y aunque potencialmente tenga mucha volatilidad es un mercado dominado por empresas ligadas a energía y materias primas, teniendo a Europa como cliente principal, lo cual es un claro soporte a medio y largo plazo.

En 2010 hay que tener cuidado con los tipos de interés a largo plazo. Interesa la deuda corporativa de determinadas empresas que han hecho deberes, con sólidos balances, que están ofreciendo cupones mucho mas elevados que los depósitos. También habrá que prestar atención a Bonos Convertibles con condiciones muy interesantes y renta fija de mercados emergentes en moneda local (Latinoamérica y Asia) en países con crecimiento económico, consumo, escasa deuda y situación económica sana.

Por otra parte en renta variable hay sectores como Agua, Energías Renovables, Agricultura y Genéricos y Biotecnología que pueden comportarse mejor en escenarios algo complicados.

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