La bolsa europea sale del radar de los inversores internacionales


El 8 de junio se cumple un mes desde que Trump decidiera vía tuit reanudar la guerra comercial con China al anunciar un aumento de los aranceles del 25%. La reacción del mercado es de sobra conocida ya que esa fue la excusa que necesitaba para activar el modo risk off vendiendo renta variable y comprando activos más seguros como la renta fija gubernamental que ha provocado, entre otras cosas, que el bono alemán haya registrado un nuevo mínimo histórico con su rentabilidad en niveles del -0,20% o que el Tnote de EEUU haya retrocedido hasta niveles del 2,16%. Sin embargo, cuando se analiza el comportamiento de la renta variable sorprende que haya sido la bolsa europea y no la estadounidense, la que se haya llevado, junto con el mercado chino, los mayores retrocesos ya que en el último mes Eurostoxx ha retrocedido un 6,89% frente al 5, 35% que se ha dejado el Dow Jones.

Quizá influya el hecho de que Europa, además de sufrir los daños colaterales de la guerra que mantienen sus dos grandes socios comerciales, haya sido el protagonista de otro gran riesgo como han sido las elecciones europeas que han concluido con un aumento de los partidos populistas en el Parlamento. Por mencionar la volatilidad que ha traído un Brexit que con la dimisión de Theresa May apunta a un nuevo estancamiento al tiempo que aumentan las probabilidades de un Brexit sin acuerdo.

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Sea como fuere lo cierto es que Europa ha perdido posiciones en las preferencias de los inversores internacionales. Se vio en la última encuesta a gestores publicada por Bank of America Merrill Lynch, donde la opción de ponerse corto en acciones europeas lleva ya dos meses siendo la operación más demandada y se ve también en los datos que arroja un informe recientemente publicado por Barclays que lleva por título ni más ni menos que European exodus. En el mismo se indica que por primera vez en cuatro años los inversores estadounidenses se han convertido en vendedores netos en términos internauales de bolsa europea. “Los reembolsos parecen exagerados teniendo en cuenta que los datos económicos en Europa están mejorando y que los populistas no obtuvieron tanto apoyo en la elecciones europeas pero parece que nadie quiere dar a la región el beneficio de la duda ante la hostilidad que hay en lo que se refiere a las relaciones comerciales y el lio político”, afirman los expertos de Barclays. “Pasamos la semana pasada reuniéndonos con inversores en EEUU y Canadá y nos costó encontrar a alguien con una visión constructiva sobre Europa”, afirman desde la casa británica.

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Además, no hay previsión de que ese sentimiento hacia Europa mejore, al menos en el corto plazo. Y es que se empieza a temer que esa guerra de aranceles que primero tuvo a China como protagonista y que ahora también implica a México, acabe por llegar a Europa ya no de manera colateral como hasta ahora sino por una vía más directa. “Estados Unidos podría ahora centrar también su atención en sus déficits comerciales con la Unión Europea. Teniendo en cuenta esto, queremos saber qué valores europeos, en términos de país, sector o empresas particulares, se verían más afectados por un conflicto comercial. Una revisión del índice mostró que el 20% de las ventas agregadas de las empresas del MSCI Europe se dirigen a Estados Unidos frente al 14% del MSCI US en dirección contraria. En caso de conflicto, EEUU estaría menos expuesto, pero ambas partes saldrían perdiendo”, afirman desde Amundi.

La cautela que rige ahora a la hora de valorar el mercado gana importancia además con respecto a las plazas no estadounidenses como explica Serge Pizem, responsable de inversion en multiactivos de Axa IM: “Estamos adoptando una postura más cautelosa en nuestras carteras, reduciendo la exposición hasta neutral en los mercados emergentes y manteniendo nuestra visión negativa con respecto a Europa ya que vemos que los riesgos han aumentado con la guerra comercial”.

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