“La Bolsa europea cotiza en niveles que indican una fuerte señal de compra”


Aunque es cierto que la situación de Europa sigue en un estado tan febril e impredecible como el mostrado a lo largo de los últimos dos años, Stephen Macklow-Smith, gestor de carteras del equipo de Renta Variable europea de JP Morgan Asset Management, considera que a la incertidumbre que se ha generado en torno a la eurozona hay que añadir ahora los desafíos que representan la desaceleración del crecimiento económico mundial y la mayor debilidad que evidencian los resultados empresariales.

En un artículo publicado en la página web de la gestora estadounidense, el experto entiende sin embargo que, aún a pesar de las numerosas dudas que se ciernen sobre Europa, “también existen oportunidades muy atractivas para aquellos con un horizonte de inversión de largo plazo, sobre todo teniendo en cuenta que las valoraciones se encuentran en mínimos históricos”. Lo refleja el Morgan Stanley Composite Valuation Indicator, índice que siempre que se ha situado en los niveles en los que se mueve actualmente ha sido interpretado históricamente como una fuerte señal de compra, indica el experto.

Macklow-Smith recuerda que el hecho de que la rentabilidad por dividendo del MSCI Europe Index se mueva en estos momentos en torno al 4% significa que la renta variable europea está ofreciendo un retorno superior al que arrojan otros mercados, y muy por encima de la rentabilidad que ofrecen los bund alemanes o los bonos del Tesoro de Estados Unidos. “El hecho de que la renta variable europea sea una categoría que despierte poco interés por parte de los inversores es precisamente lo que la convierte en una oportunidad”, afirma el gestor de J.P. Morgan Asset Management.

En este sentido, el experto señala que las compañías europeas están muy bien posicionadas para beneficiarse del crecimiento económico mundial, con una exposición cada vez más importante a los mercados emergentes. “De este modo, cualquier síntoma que haga pensar en una recuperación de la actividad económica será muy positiva para los beneficios”, afirma. Por este motivo, Macklow-Smith anima a los inversores a no desaprovechar esta oportunidad. “Las valoraciones son bajas, lo que supone un punto de entrada muy atractivo para los inversores con una visión de largo plazo”.

A corto plazo, sin embargo, el ruido parece que continuará siendo ensordecedor. “La crisis de deuda seguirá siendo claramente la principal preocupación de los inversores, en tanto que un escenario de mayor volatilidad no es descartable por los riesgos políticos que se avecinan. Pese a ello, la presión del mercado está dando lugar a una mayor integración de Europa, no al contrario, por lo que es probable que en última instancia se encuentre una solución a la actual crisis que atraviesa la eurozona”. En su opinión, Europa tiene los recursos para hacer frente a la situación y sigue siendo dueña de su propio destino.

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