Labanca móvil, ¿el futuro de los microcréditos?


Para muchos es desconocido que hay más usuarios de teléfonos móviles en los países pobres que en los ricos. En el 2010, el número de propietarios de teléfonos móviles de países pobres representaba dos tercios de los 4.770 millones de teléfonos en todo el mundo[1]. También es poco conocido que el número de personas con teléfonos móviles en países pobres es del 52%, mientras que el número de personas con cuenta corriente es tan solo el 26%, es decir, el número de propietarios de teléfonos móviles duplica al de titulares de cuentas corrientes.

 

Con estos datos presentamos la base de una realidad que debe ser interpretada como un oportunidad de unas dimensiones increíbles: si los servicios financieros más básicos se prestan a través de teléfonos móviles se podría lograr el acceso financiero de miles de millones de personas que actualmente se encuentran simplemente aisladas de los circuitos financieros a los que estamos tan bien acostumbrados en los países desarrollados. Domiciliar un pago, abrir una cuenta corriente o hacer una transferencia podrían ser servicios que podrían llegar a personas que durante siglos han sido ignorados sistemáticamente. Y por supuesto, podrán solicitar créditos, microcréditos para ser más precisos, ajustados a sus necesidades y capacidades.

 

Es en este plano donde cobra una especial importancia el papel de las instituciones de microfinanzas, como medio para lograr que estos servicios lleguen efectivamente a los más pobres. Además, no sólo son las instituciones de microfinanzas buenas para implementar la telefonía móvil como medio para prestar servicios financieros, sino que la propia telefonía móvil beneficia enormemente a las instituciones de microfinanzas, haciendo que éstas sean más eficientes, pues reducen enormemente sus costes fijos, de hecho, el CGAP estima que los costes fijos se podrían reducir a la mitad.

 

 

Esto es un dato de una trascendencia importantísima dentro de las microfinanzas, ya que uno de los puntos más vulnerables de la concesión de microcréditos son los altos tipos de interés que se cobran por éstos debido a los altos costes operativos asociados a la concesión de cada uno de ellos. Si la banca móvil se empieza a implementar, los costes operativos y los tipos cobrados a los clientes se podrían reducir drásticamente, lo que haría de las microfinanzas una herramienta todavía más útil para eliminar la pobreza.

 

 

 

 

 

Francisco Neri y Jaime de Piniés

Microfinenza is the microfinance division of FINENZA

 

[1] Según CGAP (Consulting Group to Assist the Poor, dependiente del Banco Mundial). Para más información ver base de datos descargable desde el link: http://www.cgap.org/p/site/c/template.rc/1.9.49977/

Lo más leído