“La banca es el corazón del sistema económico y debe recuperar la confianza de la sociedad”


Para Franca Perin, responsable del equipo de analistas de Inversión Socialmente Responsable (ISR) de Generali Investments Europe, el sector de la banca tiene una relevancia fundamental en la promoción de los criterios ASG −medioambientales, sociales y de buen gobierno− que definen la ISR: “La importancia del sector bancario reside en que, como corazón del sistema económico y financiero, puede ser el motor de los cambios que estamos presenciando en la economía y en el conjunto de la sociedad”, explica en el boletín mensual SR-highlight.

Siguiendo su proceso de análisis habitual, el equipo identifica, de entre una lista potencial de 34 criterios ASG, los siete más relevantes para el sector: seguridad de los productos, calidad del servicio, oferta de servicios y productos ecológicos, acceso a financiación, impacto social, corrupción y diálogo social. “Estos siete criterios cubren todo el espectro de cuestiones clave para el sector bancario, desde la reestructuración de las plantillas −la banca ha perdido unos 190.000 puestos de trabajo desde el inicio de la crisis− hasta la seguridad de los préstamos y de los instrumentos financieros comercializados”, apunta Perin.

“Nos interesaba analizar cómo han reaccionado los bancos ante la recesión económica y la opinión popular que les atribuye gran parte de la culpa −continúa Perin− pero no con intención de juzgar, sino de entender qué han hecho hasta el momento para afrontar estos enormes riesgos reputacionales y operativos”. La experta identifica la transparencia como un factor decisivo a la hora de recuperar la confianza de clientes, ahorradores y de la sociedad en general, “un objetivo hacia el que se está avanzando gracias a las nuevas restricciones legislativas, a las demandas de los accionistas y a la presión de la opinión pública, pero donde aún queda mucho camino por recorrer”.

Riesgos y oportunidades

El equipo de Generali Investments Europe destaca en su análisis tres cuestiones controvertidas: la ética empresarial y la corrupción, la seguridad de los productos financieros y el impacto social de las prácticas bancarias.

La primera cuestión hace referencia a casos como el reciente escándalo por la manipulación del líbor (el tipo de interés interbancario en libras esterlinas) o el incumplimiento de la legislación contra el blanqueo de capitales. “Desde 2009, siete bancos extranjeros han sido investigados por el Departamento de Justicia y el Tesoro de EE. UU. por operar con países como Irán, Cuba o Corea del Norte. En todos los casos los bancos aceptaron pagar multas multimillonarias, pero estas situaciones no solo repercuten negativamente en las cuentas de resultados sino que dañan enormemente la reputación de las entidades”, explican desde la gestora transalpina.

Los escándalos sobre malas prácticas en la venta de productos bancarios también suponen un riesgo económico y reputacional para los bancos. En este sentido, los reguladores europeos recomiendan políticas salariales neutras para limitar los incentivos perversos relacionados con la comercialización de ciertos productos y algunos bancos ya han adaptado sus políticas. “En algunas entidades, la remuneración de los comerciales incluye también objetivos cualitativos mientras que en otras, solo una pequeña parte del sueldo depende del cumplimiento de objetivos colectivos y de satisfacción del cliente”.

La última cuestión hace referencia al impacto de las prácticas bancarias sobre el bienestar general de la sociedad. Según los expertos de Generali Investments Europe, cada vez más bancos aplican criterios ASG a la hora de evaluar la concesión de un crédito para un proyecto empresarial. “Por ejemplo, algunos bancos han adoptado ‘guías de inversión ética’ para asegurarse de que no financian a empresas implicadas en violaciones de derechos humanos o laborales, corrupción, daños medioambientales o en sectores concretos como la fabricación de armas o los biocombustibles”. 

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