“La aversión al riesgo sigue arraigada en el ánimo inversor, pero irá disminuyendo"


Aunque la crisis de deuda europea, las elecciones presidenciales en Estados Unidos y la sostenibilidad del crecimiento económico chino son factores que están pesando en el ánimo de los inversores de renta variable, “creemos que los bajos precios a los que cotizan esta clase de activos ha creado atractivas oportunidades de compra para inversores de largo plazo”. Así lo indica Jay Leopold, CFA y vicepresiente senior en Legg Mason Capital Management, quien entiende que la aversión al riesgo mostrada por los inversores “podría persistir durante algún tiempo”. 

 

Según afirma Leopold en un artículo titulado ‘Flying over the handlebars: the aftermath’ colgado en la página web de la entidad, “una parte desproporcionadamente grande de lo que veo como niveles de valoración extremadamente bajos en el mercado de acciones se debe a la postura adoptada por el inversor de evitar el riesgo”, una actitud que, en su opinión, “se ha arraigado en el sentimiento de los inversores”. 

 

“Aunque existen fenómenos que no se pueden prever, como sucedió el año pasado con el tsunami que provocó el desastre nuclear en Japón o las revueltas de la primavera árabe, las bajas expectativas que recoge actualmente la bolsa podrían ser aprovechadas por inversores pacientes, racionales y con un horizonte de inversión de largo plazo”, asegura el experto. “Sólo una recuperación del mercado inmobiliario y el paso del tiempo ayudará a reducir la aversión al riesgo de los inversores”, señala Leopold.

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