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Klaus Kaldemorgen: “El grado de seguridad y confianza que ha caracterizado a este año es alarmante”


Insano optimismo. Así es como define Klaus Kaldemorgen la situación que han vivido los mercados de renta variable este año, sobre todo el americano. “En 2017, los inversores parecen haber considerado el punto de vista que viven en el mejor mundo posible, una condición óptima que a menudo se denomina Goldilocks. Incluso he escuchado a un inversor, a quien pondría en el lado de los optimistas, afirmar que la perspectiva del mercado de acciones es mejor que la óptima. En principio, no hay nada de malo en el optimismo saludable. Pero el grado de seguridad y confianza que ha caracterizado el optimismo este año es alarmante”, afirma el gestor del Deutsche Invest Concept Kaldemorgen, fondo con la triple calificación Funds People: Favorito de los Analistas, Blockbuster y Consistentes.

Según Kaldemorgen, las evaluaciones contradictorias sobre los beneficios y el rendimiento económico en un año normal provocan la volatilidad de los precios. “De media, esta volatilidad ha sido del 19,6%. El nivel más bajo jamás registrado fue del 9,3%. Pues bien: este año fue del 7%. En solo cuatro días hábiles este año el S&P 500 cayó más de un 1%: el promedio en los últimos 15 años es de ver caídas diarias superiores a ese porcentaje en 32 días hábiles. Cuando los pesimistas se vuelven optimistas, esto suele ser positivo para el rendimiento de las acciones. Sin embargo, cuando el último pesimista recalcitrante se pasa al bando de los optimistas, los mercados se sienten incómodos. Mirando al 2017, parece que este año muchísimos pesimistas han cambiado de bando”, explica el gestor de Deutsche AM.

A su entender, esto es especialmente evidente en cómo está valorada la bolsa americana. “El PER del mercado de renta variable estadounidense ha subido durante seis años consecutivos. Solo en este año, la subida del 16% hizo que el PER del S&P 500 pasase de 17,4 a 19,5. Hay un contraste aún mayor con las primas de valoración en el índice tecnológico Nasdaq 100. Este año, su nivel de valoración ha aumentado hasta las 42,7 veces. En este contexto, vale la pena considerar qué factores influyen en la valoración del mercado de acciones. Los tipos de interés juegan un papel prominente. Si los tipos de interés son, por ejemplo,  del 5%, un valor que devenga intereses tiene un PER de 20. Si las tasas de interés bajaran hasta un 2%, el PER de un valor de interés relevante sería 50”, indica.

Kaldemorgen recuerda que las acciones generalmente se negocian a un PER más alto que los valores que devengan intereses, pero las valoraciones sí tienden a seguir los tipos de interés. “Esto explica las valoraciones más altas en los últimos años, pero no las valoraciones más altas de este año, porque los tipos de interés subieron en EE.UU. y hay expectativas genuinas de nuevas alzas para el próximo año. Además de los tipos de interés, los mayores beneficios previstos también influyen en las valoraciones del mercado de acciones. Hacia el final de cualquier recesión, las valoraciones tienden a saltar bruscamente porque las ganancias crecientes tienden a ir de la mano con una normalización de la economía. Al final del ciclo económico, las valoraciones tienden a colapsar, fieles al lema 'no hay nada mejor que esto".

“Por supuesto, es realista esperar que las ganancias sigan creciendo. En EE.UU, por ejemplo, se espera que los beneficios empresariales aumenten en un 12%. Si de esto se deriva un mercado de acciones genuinamente alcista, se deberá suponer que los niveles actuales de valoración se mantendrán tan altos a pesar de las alzas en los tipos de interés y un ciclo económico muy avanzado. Si el PER cae solo hasta el nivel al inicio de 2017, esto representaría un mercado de acciones sin cambios a pesar de mayores expectativas de ganancias corporativas. Esto ni siquiera tomaría en cuenta la posibilidad de sorpresas desagradables. Tal vez el optimismo se está volviendo un poco insalubre”, asevera el reputado gestor.

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