Japón: los indicios apuntan a una política monetaria más laxa


De acuerdo con las últimas informaciones aparecidas en prensa, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, tiene la intención de nombrar a Haruhiko Kuroda nuevo gobernador del Banco Central de Japón. ¿Cuáles podrían ser las implicaciones? Según Generali Investments Europe, la consecuencia sería una política monetaria por parte de la autoridad monetaria nipona aún más expansiva. En la firma esperan que la acción monetaria ejerzan a corto plazo una presión bajista sobre las rentabilidades de la deuda pública japonesa a largo plazo, según explican los expertos de la gestora en un informe publicado bajo el título Japan: BoJ candidates suggest more monetary policy easing ahead.

Teóricamente, el ‘nuevo’ Banco de Japón podría tratar de actuar a través de dos vías para estimular el crecimiento. Dada la política de tipos de interés cuasi-cero en el extremo corto de la curva, la primera sería bajar las tasas de interés a los plazos más largos. La segunda: mantener el yen en niveles comparativamente bajos e incluso trabajar para que se deprecie. Con respecto a este último punto, durante la campaña electoral Abe propuso un fondo para comprar activos en el extranjero, financiado conjuntamente por el sector público y privado. “Sin embargo, los recientes compromisos alcanzados en el G-7 y el G-20 hacen que esta opción se vuelva improbable por las reacciones adversas que podría levantar en la comunidad internacional”, señalan.

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